08 Marzo 2010 Seguir en 
Su motocicleta se había quedado sin gasolina. Estaban exhaustos de caminar pero aún les quedaban varios kilómetros por recorrer sobre la ruta 312, hasta llegar a la colonia cuatro de Luisiana, dónde Franco, Martín y Darío residían. Desafortunadamente mientras caminaban dos de los jóvenes fallecieron luego de que un automóvil los embistiera por detrás, en la localidad de La Florida. "Cuando íbamos empujando la moto yo vi que venía un auto y me hice a un costado", declaró una de las víctimas del accidente, Darío Ledesma de 18 años.
Eran las seis cuando el adolescente junto a dos amigos regresaban a sus casas luego de haber pasado toda la noche en una fiesta disfrutando con amigos. Circularon unos metros en la motocicleta pero se paró y no arrancó más, según declaró Ledesma. A pesar de la oscuridad y la desolación que reinan en la ruta los chicos decidieron continuar el camino a pie, empujando la Zanella 110 cilindrada. Fue allí cuando un automóvil Ford Fiesta gris oscuro, conducido por Franco Martín Saed, de 29 años los colisionó por detrás. El impactó fue tremendo. Mario Catán, de 21 años, dueño de la motocicleta y Rodrigo Jiménez de 20, fallecieron en el acto.
Ledesma no entendía lo que había sucedido. Cuando él se hizo a un costado un auto atropelló a sus amigos que quedaron tendidos en la ruta. Un llamado anónimo alertó a los oficiales de la comisaría de La Florida, que de inmediato de dirigieron hacia el lugar.
La motocicleta estaba destrozada y dos de los jóvenes ya no presentaban signos vitales. "Los chicos se me cruzaron", declaró el conductor del Fiesta ante los policías. Pero las huellas en la ruta mostraron lo contrario, según fuentes policiales. No hay ningún indicio que indique que el automóvil intento desviarse para esquivar a los chicos. Sin embargo los investigadores esperan las el resultado de las pericias para determinar las causas del accidente.
El comisario Principal Juan José López, explicó en diálogo con LA GACETA, que el trayecto donde se produjo el siniestro no goza de una buena iluminación, ni de ningún tipo señalización. "Los accidentes ocurren, tal vez si estas fallas no hubieran existido probablemente lo de hoy (por ayer) se hubiera evitado", declaró.
Según el comisario, en la ruta 312 los accidentes no son frecuentes en esta época del año, ya que muy poco automóviles circulan por allí. El panorama da un giro cuando inicia el período de zafra, desde el mes de mayo hasta septiembre. "Son varios los camiones que van y vienen por la ruta en la época de zafra, ahí se podría decir que se vuelve un poco más peligroso por la carga que llevan".
Eran las seis cuando el adolescente junto a dos amigos regresaban a sus casas luego de haber pasado toda la noche en una fiesta disfrutando con amigos. Circularon unos metros en la motocicleta pero se paró y no arrancó más, según declaró Ledesma. A pesar de la oscuridad y la desolación que reinan en la ruta los chicos decidieron continuar el camino a pie, empujando la Zanella 110 cilindrada. Fue allí cuando un automóvil Ford Fiesta gris oscuro, conducido por Franco Martín Saed, de 29 años los colisionó por detrás. El impactó fue tremendo. Mario Catán, de 21 años, dueño de la motocicleta y Rodrigo Jiménez de 20, fallecieron en el acto.
Ledesma no entendía lo que había sucedido. Cuando él se hizo a un costado un auto atropelló a sus amigos que quedaron tendidos en la ruta. Un llamado anónimo alertó a los oficiales de la comisaría de La Florida, que de inmediato de dirigieron hacia el lugar.
La motocicleta estaba destrozada y dos de los jóvenes ya no presentaban signos vitales. "Los chicos se me cruzaron", declaró el conductor del Fiesta ante los policías. Pero las huellas en la ruta mostraron lo contrario, según fuentes policiales. No hay ningún indicio que indique que el automóvil intento desviarse para esquivar a los chicos. Sin embargo los investigadores esperan las el resultado de las pericias para determinar las causas del accidente.
El comisario Principal Juan José López, explicó en diálogo con LA GACETA, que el trayecto donde se produjo el siniestro no goza de una buena iluminación, ni de ningún tipo señalización. "Los accidentes ocurren, tal vez si estas fallas no hubieran existido probablemente lo de hoy (por ayer) se hubiera evitado", declaró.
Según el comisario, en la ruta 312 los accidentes no son frecuentes en esta época del año, ya que muy poco automóviles circulan por allí. El panorama da un giro cuando inicia el período de zafra, desde el mes de mayo hasta septiembre. "Son varios los camiones que van y vienen por la ruta en la época de zafra, ahí se podría decir que se vuelve un poco más peligroso por la carga que llevan".







