El personal del Obarrio dice que no asistirá a reos adictos

Los empleados están preocupados debido a una orden judicial. Un vocal de la sala VI de la Cámara Penal ya emitió la resolución. "No estamos preparados para recibir a estos pacientes". Video

APLAUSOS EN LOS PASILLOS. Los empleados del Obarrio se manifestaron ayer en contra de la llegada de los presos. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
APLAUSOS EN LOS PASILLOS. Los empleados del Obarrio se manifestaron ayer en contra de la llegada de los presos. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
06 Marzo 2010
Si llegan los presos, ellos no trabajarán. Esa fue la advertencia que hicieron los médicos, psicólogos y empleados del Hospital Psiquiátrico Obarrio, quienes están preocupados por la posible llegada de reos adictos al centro asistencial. Pese al reclamo, desde la Justicia advirtieron que la medida es de cumplimiento obligatorio. El oficio ya fue emitido; posiblemente siete internos sean trasladados el lunes al hospital.

"El personal me manifestó que no está en condiciones de recibir a pacientes de esas características en esta situación. Incluso, hay empleados que dicen estar preocupados por su integridad", le explicó a LA GACETA la directora del Obarrio, Nélida Romano.

Esta semana, este diario dio a conocer los resultados parciales que recibió la sala VI de la Cámara Penal sobre un estudio realizado sobre casi 80 internos a su cargo. Según el Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial, ocho de los 15 reos examinados habían ingerido marihuana, cocaína u otras drogas. Ante esto, el vocal Carlos Fernando Ruiz Vargas realizó un oficio ordenando el traslado de siete de los internos que habían consumido estupefacientes al Obarrio (el restante tenía restos de psicofármacos en orina, según fuentes judiciales).

Los documentos fueron enviados al director de Institutos Penales, Roberto Guyot, quien debe estar a cargo de llevar a los reos; al jefe de Policía, Hugo Sánchez, quien tendrá que asignarles custodios; y a Romano, quien deberá alojarlos.

Minutos antes de que el oficio partiera, el personal del hospital se reunió en el hall de entrada y expresó su malestar. "Estamos protestando contra esta medida porque no estamos preparados para recibir a estos pacientes, tanto en lo edilicio como en lo referido a los recursos humanos", dijo la psiquiatra Gabriela Parano, titular del área de Psiquiatría. La especialista agregó: "mi opinión es que esto constituye un gran riego para el personal. A los residentes a mi cargo les dije que ellos no van a participar de la atención de estos pacientes". El psiquiatra Luis Abril también dio su opinión: "si en un lugar tan custodiado como la cárcel entra droga, ¿cómo no va a ingresar aquí, que es un centro abierto y está rodeado de barrios marginales?". "Las internaciones compulsivas no nos ayudan a trabajar en el sentido que se debe hacerlo", finalizó la psicóloga Gabriela Serrano.

"El personal me manifestó que no está en condiciones de recibir a pacientes de esas características en esta situación. Incluso, hay empleados que dicen estar preocupados por su integridad", le explicó a LA GACETA la directora del Obarrio, Nélida Romano.

Esta semana, este diario dio a conocer los resultados parciales que recibió la sala VI de la Cámara Penal sobre un estudio realizado sobre casi 80 internos a su cargo. Según el Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial, ocho de los 15 reos examinados habían ingerido marihuana, cocaína u otras drogas. Ante esto, el vocal Carlos Fernando Ruiz Vargas realizó un oficio ordenando el traslado de siete de los internos que habían consumido estupefacientes al Obarrio (el restante tenía restos de psicofármacos en orina, según fuentes judiciales).

Los documentos fueron enviados al director de Institutos Penales, Roberto Guyot, quien debe estar a cargo de llevar a los reos; al jefe de Policía, Hugo Sánchez, quien tendrá que asignarles custodios; y a Romano, quien deberá alojarlos.

Minutos antes de que el oficio partiera, el personal del hospital se reunió en el hall de entrada y expresó su malestar. "Estamos protestando contra esta medida porque no estamos preparados para recibir a estos pacientes, tanto en lo edilicio como en lo referido a los recursos humanos", dijo la psiquiatra Gabriela Parano, titular del área de Psiquiatría. La especialista agregó: "mi opinión es que esto constituye un gran riego para el personal. A los residentes a mi cargo les dije que ellos no van a participar de la atención de estos pacientes". El psiquiatra Luis Abril también dio su opinión: "si en un lugar tan custodiado como la cárcel entra droga, ¿cómo no va a ingresar aquí, que es un centro abierto y está rodeado de barrios marginales?". "Las internaciones compulsivas no nos ayudan a trabajar en el sentido que se debe hacerlo", finalizó la psicóloga Gabriela Serrano.

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