"Garrón" dice que es inocente, según su padre

Miguel Sebastián Romero, el presunto homicida de Silvia Castillo de Roselló, escuchó la imputación y optó por no prestar declaración. Familiares del sospechoso afirmaron que tenía pensado entregarse, y por eso había regresado a Tucumán. Adicciones. Video

EN LA SEDE PENAL DE TRIBUNALES. Garrón fue trasladado en una camioneta de la División Homicidios. Se montó un operativo especial.LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
EN LA SEDE PENAL DE TRIBUNALES. "Garrón" fue trasladado en una camioneta de la División Homicidios. Se montó un operativo especial.LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
06 Marzo 2010
"Me abstengo". Miguel Sebastián "Garrón" Romero, el joven sindicado como autor del crimen de Silvia Castillo de Roselló, optó momentáneamente por el silencio. Escuchó la imputación y firmó unos papeles. Luego, se lo llevaron esposado y encapuchado de regreso a los calabozos de la División Homicidios, en barrio Jardín.

Aunque el presunto homicida aún no declaró, sus familiares se encargaron de hablar por él. "Me dijo que no tiene nada que ver con todo esto. Acá hay una persecución; como yo tengo una Honda Twister, cada vez que pasa algo con una moto así lo involucran a él. Ahora se va a poder investigar", dijo Miguel Romero, padre del imputado, en diálogo con LA GACETA.

"Garrón" fue arrestado el jueves a la tarde, luego de un megaoperativo en "La Bombilla", su barrio de origen. La Policía lo buscaba desde el año pasado, luego del brutal crimen que conmocionó a barrio Ciudad Parque.

La madrugada del 13 de diciembre, Silvia, su esposo, Claudio Roselló, y sus tres hijos, regresaron en un auto Citröen ZR gris a su casa, ubicada en pasaje Bascary al 4.100. Cuando estacionaron ante el garaje, un delincuente apareció y comenzó a disparar contra el vehículo. Roselló maniobró con su auto, mientras el asaltante corría hacia la esquina. Allí se encontró con un cómplice: entre ambos hicieron varios tiros más, uno de los cuales acabó con la vida de la mujer. A los pocos días del crimen, los investigadores reunieron las primeras pistas que comprometían a "Garrón". Luego, con el correr del tiempo, identificaron a otro sospechoso como Matías Jesús "El Negro" González. Este fue arrestado en enero, en Salta, durante un intento de robo. Romero (h) acabó su huida hace dos días, cuando fue atrapado por policías a cargo de los comisarios Hugo Cabeza, Miguel Gómez, Raúl Ferreira y René Aguirre.

Según sus vecinos, "Garrón" protagonizó un tiroteo esa tarde. Sin embargo, el padre del imputado negó esa versión. "El no andaba con un revólver, como decían la gente y la Policía. Incluso, lo sacaron de la casa de un vecino, muy tomado. Lamentablemente, él tiene ese vicio: de empastillarse, de drogarse. Nunca aceptó que lo internemos", dijo Romero. Según el hombre, su hijo iba a entregarse. "Para eso vino. Yo hablaba con él y le decía: ’esto no da para más’. La Policía venía a mi casa todas las semanas. Se ve que ahora la gente lo vio en el barrio y avisó. Se fue cuando empezaron a decir que él había hecho esto. Como ya venía la feria, quería estar tranquilo. Debería estar loco para volver a su casa sabiendo que lo busca toda la Policía", agregó el padre del imputado.

Romero dijo lo que su hijo piensa. El muchacho, que es defendido por las letradas Carolina Ballesteros y Silvana Sánchez Tardán, ayer hizo uso de su derecho de no declarar ante el fiscal Carlos Albaca. Quizás en los próximos días cambie de opinión.

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