El ex jefe de la Policía provincial, Albino Mario Alberto Zimmermann, continuaba internado ayer en la terapia intensiva del Sanatorio 9 de Julio, debido a una supuesta complicación del carcinoma de colon por el cual fue operado hace cinco años.
El informe del médico forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Cristian Rando, confirmó que el imputado por crímenes de lesa humanidad ingresó al sanatorio afectado por un sangrado intestinal, con distensión abdominal y estado febril.
"Se encuentra en estudio, no contándose con un diagnóstico de certeza. Debe seguirse su evolución y una vez en conocimiento de los resultados de algunos estudios, podrá estimarse la naturaleza de la patología y su pronóstico probable", afirmó el profesional, quien lo revisó el martes al mediodía (en ese momento, estaba desorientado en tiempo y espacio, y contestaba a las preguntas con lentitud).
Zimmermann es uno de los siete acusados que enfrentan el juicio oral por la existencia de un centro clandestino de detención en la ex Jefatura de Policía. Las audiencias están suspendidas hasta el martes 16, por una descompensación cardíaca que sufrió Antonio Domingo Bussi.
Ambos serán revisados nuevamente antes del reinicio del debate plenario. Zimmermann será revisado en forma general el lunes o martes de la próxima semana, mientras que a Bussi se le practicarán exámenes especiales de sangre con dosaje de troponina, un doppler cardíaco y un ecocardiograma bidimensional en siete u ocho días más.
A cargo del Siprosa
Los estudios serán concretados por médicos del Siprosa, por indicación de Rando, quien volverá a Tucumán el lunes 15 para evaluar los resultados, chequear a los pacientes y presentar un informe ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal al día siguiente, cuando se reanude el juicio. A partir de sus conclusiones, los magistrados deberán resolver si vuelven a tomar testimonios (para lo cual, todos los acusados deberán estar presentes) o suspenden las sesiones por más jornadas, hasta el restablecimiento de los enfermos.
Una tercera opción es separar a alguno de los afectados por dolencias del proceso, para poder seguir con quienes estén en condiciones. En este supuesto, el imputado separado deberá enfrentar un nuevo juicio en el futuro.
El informe del médico forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Cristian Rando, confirmó que el imputado por crímenes de lesa humanidad ingresó al sanatorio afectado por un sangrado intestinal, con distensión abdominal y estado febril.
"Se encuentra en estudio, no contándose con un diagnóstico de certeza. Debe seguirse su evolución y una vez en conocimiento de los resultados de algunos estudios, podrá estimarse la naturaleza de la patología y su pronóstico probable", afirmó el profesional, quien lo revisó el martes al mediodía (en ese momento, estaba desorientado en tiempo y espacio, y contestaba a las preguntas con lentitud).
Zimmermann es uno de los siete acusados que enfrentan el juicio oral por la existencia de un centro clandestino de detención en la ex Jefatura de Policía. Las audiencias están suspendidas hasta el martes 16, por una descompensación cardíaca que sufrió Antonio Domingo Bussi.
Ambos serán revisados nuevamente antes del reinicio del debate plenario. Zimmermann será revisado en forma general el lunes o martes de la próxima semana, mientras que a Bussi se le practicarán exámenes especiales de sangre con dosaje de troponina, un doppler cardíaco y un ecocardiograma bidimensional en siete u ocho días más.
A cargo del Siprosa
Los estudios serán concretados por médicos del Siprosa, por indicación de Rando, quien volverá a Tucumán el lunes 15 para evaluar los resultados, chequear a los pacientes y presentar un informe ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal al día siguiente, cuando se reanude el juicio. A partir de sus conclusiones, los magistrados deberán resolver si vuelven a tomar testimonios (para lo cual, todos los acusados deberán estar presentes) o suspenden las sesiones por más jornadas, hasta el restablecimiento de los enfermos.
Una tercera opción es separar a alguno de los afectados por dolencias del proceso, para poder seguir con quienes estén en condiciones. En este supuesto, el imputado separado deberá enfrentar un nuevo juicio en el futuro.
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