Discurso sin referencia alguna a los Kirchner
El mensaje del Ejecutivo estuvo desprovisto de menciones a la Justicia, al CAM y no apareció en ninguna de las carillas la palabra autocrítica. Según la visión de Alperovich, la provincia atravesó la peor de las tormentas y la economía se ha puesto en marcha.
"Agradezco a cada uno de los intendentes, delegados comunales y concejales, sin los cuales hubiese sido imposible llevar adelante la tarea que me propuse como gobernador". Esta frase, a mitad de discurso, motivó aplausos en especial entre los numerosos jefes municipales y rurales presentes ayer en la Legislatura, donde escucharon el discurso de José Alperovich, leído por el mandatario interino, Regino Amado, para dejar inaugurado el 105° período ordinario de sesiones.
Amado reemplaza a Alperovich mientras demore su recuperación por la cirugía reconstructiva de uretra a la que se sometió en Buenos Aires. El presidente subrogante de la Cámara se limitó a pronunciar las palabras previstas como si fuese el gobernador el que las dijese (incluso en primera persona), sin realizar agregados ni pronunciar entonaciones distintas a su mensaje de una hora exacta. La monocorde enunciación fue interrumpida en nueve oportunidades con aplausos tibios; el décimo fue al concluir, con mayor entusiasmo por parte de los legisladores (salvo el peronista disidente Osvaldo Cirnigliaro).
Esta vez no se concretó agradecimiento alguno a los legisladores ni al presidente de turno. En otros años, el apoyo dado a la Provincia por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, y el acompañamiento parlamentario a las propuestas del Gobierno habían motivado palabras elogiosas del titular del PE.
Tampoco hubo mención alguna al Poder Judicial como institución del Estado, ni al Consejo Asesor de la Magistratura o al Jurado de Enjuiciamiento. La única referencia a la justicia no apuntó a la máxima de Ulpiano de "dar a cada uno lo suyo" como enseñan los textos históricos del derecho, sino al concepto peronista de justicia social, dicho en la última frase.
La palabra seguridad fue pronunciada en cuatro oportunidades, al explicar los puntos centrales del programa en marcha. Muchas más veces se mencionó a la salud (en 13 ocasiones) y a la educación (16, pero la mayoría en referencia a la inauguración de establecimientos).
Sólo el nombre del Ministerio de Desarrollo Productivo tuvo un renglón: el resto de las carteras del gabinete no fueron mencionadas explícitamente, aunque se haya descripto algunos de los planes que desarrollan.
En las 16 carillas del discurso, tres veces se pronunció la necesidad de erradicar algún aspecto de la realidad. El primero fue respecto de la quema de cañaverales y emisiones tóxicas de ingenios azucareros (pensando en 2016); luego, del trabajo infantil y de la indigencia (ambos, rumbo a 2020).
Las palabras crítica o autocrítica no estuvieron contempladas en el escrito oficial del PE. Por el contrario, el tono del mensaje fue marcadamente optimista tanto al principio como al final. Respecto de la crisis iniciada en 2008, se comenzó afirmando: "hemos atravesado lo peor de la tormenta, hay signos muy claros de que el peor momento ha pasado y que la economía de la Argentina y de nuestra provincia se ha puesto de nuevo en marcha".
"Hemos atravesado la tormenta y podemos de nuevo contemplar con claridad el horizonte. Estamos bien encaminados, nos dirigimos a buen puerto. Vamos hacia un Tucumán moderno, democrático y con justicia social", fue el cierre.
Amado reemplaza a Alperovich mientras demore su recuperación por la cirugía reconstructiva de uretra a la que se sometió en Buenos Aires. El presidente subrogante de la Cámara se limitó a pronunciar las palabras previstas como si fuese el gobernador el que las dijese (incluso en primera persona), sin realizar agregados ni pronunciar entonaciones distintas a su mensaje de una hora exacta. La monocorde enunciación fue interrumpida en nueve oportunidades con aplausos tibios; el décimo fue al concluir, con mayor entusiasmo por parte de los legisladores (salvo el peronista disidente Osvaldo Cirnigliaro).
Esta vez no se concretó agradecimiento alguno a los legisladores ni al presidente de turno. En otros años, el apoyo dado a la Provincia por Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, y el acompañamiento parlamentario a las propuestas del Gobierno habían motivado palabras elogiosas del titular del PE.
Tampoco hubo mención alguna al Poder Judicial como institución del Estado, ni al Consejo Asesor de la Magistratura o al Jurado de Enjuiciamiento. La única referencia a la justicia no apuntó a la máxima de Ulpiano de "dar a cada uno lo suyo" como enseñan los textos históricos del derecho, sino al concepto peronista de justicia social, dicho en la última frase.
La palabra seguridad fue pronunciada en cuatro oportunidades, al explicar los puntos centrales del programa en marcha. Muchas más veces se mencionó a la salud (en 13 ocasiones) y a la educación (16, pero la mayoría en referencia a la inauguración de establecimientos).
Sólo el nombre del Ministerio de Desarrollo Productivo tuvo un renglón: el resto de las carteras del gabinete no fueron mencionadas explícitamente, aunque se haya descripto algunos de los planes que desarrollan.
En las 16 carillas del discurso, tres veces se pronunció la necesidad de erradicar algún aspecto de la realidad. El primero fue respecto de la quema de cañaverales y emisiones tóxicas de ingenios azucareros (pensando en 2016); luego, del trabajo infantil y de la indigencia (ambos, rumbo a 2020).
Las palabras crítica o autocrítica no estuvieron contempladas en el escrito oficial del PE. Por el contrario, el tono del mensaje fue marcadamente optimista tanto al principio como al final. Respecto de la crisis iniciada en 2008, se comenzó afirmando: "hemos atravesado lo peor de la tormenta, hay signos muy claros de que el peor momento ha pasado y que la economía de la Argentina y de nuestra provincia se ha puesto de nuevo en marcha".
"Hemos atravesado la tormenta y podemos de nuevo contemplar con claridad el horizonte. Estamos bien encaminados, nos dirigimos a buen puerto. Vamos hacia un Tucumán moderno, democrático y con justicia social", fue el cierre.
Cifras de la gestión
223 millones de pesos se invirtieron en programas de empleo y formación.
600 pequeñas y medianas obras públicas fueron ejecutadas.
8.800 beneficiarios participaron del programa para terminar estudios.
99% de los vecinos del Gran San Miguel de Tucumán tiene agua en red.
278.000 afiliados tiene el Subsidio de Salud, que es el 20% de la población.
18 establecimientos educativos se construyeron el año pasado.
30.000 jóvenes estudiaron hicieron el secundario durante 2009.
5 ciudades del interior cuentan con patrulla motorizada.
67% del presupuesto anual representa la deuda pública.








