Un violento temporal provocó destrozos y muertes en Madeira

Funchal, la capital de la isla, quedó prácticamente devastada por torrentes de barro y agua. El Gobierno portugués dice que podría haber más de 40 muertos. Cristiano Ronaldo es originario del lugar. Rescate y ayuda

TRAGEDIA. Vehículos destruídos y calles cubierta de lodo era el panorama que mostraban las poblaciones de la isla portuguesa. REUTERS
TRAGEDIA. Vehículos destruídos y calles cubierta de lodo era el panorama que mostraban las poblaciones de la isla portuguesa. REUTERS
22 Febrero 2010
FUNCHAL, PORTUGAL.- Las operaciones de socorro se intensificaban ayer en la turística isla de Madeira, región autónoma de Portugal, un día después de un violento temporal de lluvia que causó al menos 42 muertos y decenas de heridos, sumiendo a la capital, Funchal, en el caos.

Ayer por la mañana la lluvia cesó y dejó a la vista la desolación, sobre todo en la capital regional de 100.000 habitantes situada en la costa, que se ha despertado devastada por los torrentes de barro.

El gobierno regional de Madeira dio un nuevo balance de 42 muertos y más de 70 heridos aún hospitalizados. Sólo en la ciudad de Funchal los bomberos hallaron 17 cadáveres.

"Es muy probable que encontremos más cadáveres", declaró a la prensa Miguel Albuquerque, alcalde de Funchal, donde quedan casas y vehículos sepultados bajo el fango.

En medio de los automóviles volcados, puentes destruidos y tejados arrancados, a los habitantes de la capital les tocaba despejar el terreno este domingo. "Los vivos son la prioridad", afirmó el sábado por la noche el presidente del gobierno regional, Alberto Joao Jardim.

En algunas casas del centro de la ciudad, el barro ha llegado hasta la primera planta. Ayer, los detritus y los cascotes seguían obstaculizando la carretera que conecta Funchal con el aeropuerto, reabierto por la mañana.

El sábado por la noche, el primer ministro, José Sócrates, visitó la isla, a 900 km al suroeste del continente, y prometió "toda la ayuda necesaria para que Madeira pueda iniciar inmediatamente las obras de restauración". El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, de nacionalidad portuguesa, también se mostró dolido ante la catástrofe y expresó sus condolencias en Bruselas a los familiares de las víctimas.

Por su lado, el operador Portugal Telecom anunció el envío urgente de 400 kilos de material desde Lisboa para restablecer las comunicaciones.

Según Protección Civil del Gobierno, 250 personas se han quedado sin techo. Un centenar de ellas fueron realojadas en una guarnición de Funchal, y otras por habitantes que tuvieron más suerte.

Según los testimonios recogidos por la prensa local, se ha creado espontáneamente una red de solidaridad. "Hay gente que se ha puesto a cocinar para los demás, y otros han prestado ropa para que los que estaban empapados pudieran cambiarse", según un madeirano.

El delantero del Real Madrid Cristiano Ronaldo, originario de la isla de Madeira, se ha dicho dispuesto a ayudar.

"Nadie puede quedarse indiferente ante una catástrofe de tales proporciones, todavía menos yo, que nací y crecí en Madeira", dijo la estrella madridista en declaraciones a la página internet de su agente Gestifute. Ronaldo se declaró "incrédulo y consternado" por la tragedia

Treinta personas seguían hospitalizadas ayer por la tarde, según el servicio de urgencias del hospital de Funchal.

El ministerio británico de Relaciones Exteriores indicó que "verifica" la desaparición probable de uno de sus ciudadanos, muy numerosos entre los 850.000 turistas que frecuentan la llamada "isla de las flores" cada año.

Un centro comercial de Funchal fue totalmente destruido, y los bomberos temían descubrir víctimas en el aparcamiento subterráneo inundado.

Equipos con perros y buceadores llegaron a la capital a bordo de un avión militar C-130 para tratar de encontrar eventuales desaparecidos, sobre los que las autoridades no han dado todavía ninguna información.

Las fuertes tormentas que se registraron el sábado causaron inundaciones y aludes. Las corrientes de agua arrastraron a personas indefensas y cientos de vehículos, destruyeron calles, casas y puentes y derribaron decenas de árboles. Varios poblados quedaron totalmente aislados.

Mientras las acciones de ayuda se iniciaban lentamente y los grupos de rescate intentaban hallar víctimas debajo de los escombros, la policía reportó dos intentos de saqueo en medio del caos reinante.

Según el Instituto portugués de Meteorología, solamente entre las 10 y las 11 de la mañana del sábado (hora local) cayeron 52 litros de agua por metro cuadrado. Esto es más de lo que llueve en la isla, normalmente, en los peores días del invierno boreal. Medios hablaron de "la peor tragedia de los últimos 100 años" en Madeira. (AFP-DPA)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios