21 Febrero 2010 Seguir en 
LA HAYA.- El conflicto de Afganistán provocó por primera vez la caída de un gobierno, con la dimisión en bloque del gabinete del primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, tras la negativa rotunda de los laboristas a que los soldados holandeses de la OTAN continúen en el país centroasiático.
La ruptura del gobierno tripartito se concretó en las primeras horas de la madrugada de ayer, tras un agónico debate en el consejo de ministros, el más tenso de la historia reciente del país. Balkenende, de la formación demócratacristiana CDA, discutió agriamente con el líder de los laboristas del Pvda (Partido del Trabajo) y viceprimer ministro, Wouter Bos, reacio a que Holanda siga hasta 2011 con 1.600 soldados en Uruzgan, sur de Afganistán, como le solicitó la OTAN. Ambas formaciones integraban la coalición de gobierno de La Haya, junto con la minoritaria Unión Cristiana, que como la CSA era favorable a seguir en el polvorín afgano para, según Balkenende, cumplir con los compromisos internacionales.
Los 21 efectivos holandeses muertos en acciones de los talibanes en Uruzgan, cuna del mulla Omar, colmaron la paciencia. Según sondeos, la población holandesa no quiere que sus soldados sigan ni un solo día más en el "avispero afgano".
La cercanía de las elecciones municipales, el 3 de marzo, no le hizo dudar ni un segundo Bos. Para su partido, la apuesta segura era mantenerse fiel a su electorado antes que salvar el gabinete "Balkenende IV" (como se le conoce por haber asumido el mando del ejecutivo de La Haya en cuatro ocasiones). Según algunos sondeos, si se celebraran hoy elecciones en Holanda, el Pvda y el CDA perderían entre un tercio y un cuarto de sus curules, y el Partido de la Libertad (PVV), del populista Geert Wilders, que también se opone a la misión en Afganistán y es crítico con el Islam y la inmigración, podría convertirse en la segunda fuerza política del país.
Holanda debe responder el 1 de marzo a la OTAN sobre si sus efectivos permanecerán o no en Afganistán. (Reuters-DPA)
La ruptura del gobierno tripartito se concretó en las primeras horas de la madrugada de ayer, tras un agónico debate en el consejo de ministros, el más tenso de la historia reciente del país. Balkenende, de la formación demócratacristiana CDA, discutió agriamente con el líder de los laboristas del Pvda (Partido del Trabajo) y viceprimer ministro, Wouter Bos, reacio a que Holanda siga hasta 2011 con 1.600 soldados en Uruzgan, sur de Afganistán, como le solicitó la OTAN. Ambas formaciones integraban la coalición de gobierno de La Haya, junto con la minoritaria Unión Cristiana, que como la CSA era favorable a seguir en el polvorín afgano para, según Balkenende, cumplir con los compromisos internacionales.
Los 21 efectivos holandeses muertos en acciones de los talibanes en Uruzgan, cuna del mulla Omar, colmaron la paciencia. Según sondeos, la población holandesa no quiere que sus soldados sigan ni un solo día más en el "avispero afgano".
La cercanía de las elecciones municipales, el 3 de marzo, no le hizo dudar ni un segundo Bos. Para su partido, la apuesta segura era mantenerse fiel a su electorado antes que salvar el gabinete "Balkenende IV" (como se le conoce por haber asumido el mando del ejecutivo de La Haya en cuatro ocasiones). Según algunos sondeos, si se celebraran hoy elecciones en Holanda, el Pvda y el CDA perderían entre un tercio y un cuarto de sus curules, y el Partido de la Libertad (PVV), del populista Geert Wilders, que también se opone a la misión en Afganistán y es crítico con el Islam y la inmigración, podría convertirse en la segunda fuerza política del país.
Holanda debe responder el 1 de marzo a la OTAN sobre si sus efectivos permanecerán o no en Afganistán. (Reuters-DPA)







