En Cuba se acabará con los subsidios y con la holgazanería

Raúl Castro quiere gente trabajando la tierra.

SIMBOLOS. Las gigantes figuras del Che y de Fidel abundan en La Habana. REUTER
SIMBOLOS. Las gigantes figuras del Che y de Fidel abundan en La Habana. REUTER
04 Febrero 2010
LA HABANA.- La conducta de cubanos como Rita, que se tiñe el pelo en su jornada laboral; de Abel, que no quiere oír hablar de cultivar la tierra; o de Pedro, que prefiere vivir del mercado negro, está en la mira del presidente Raúl Castro. Como parte de una política contra el paternalismo estatal que ha primado en Cuba en medio siglo de revolución, Castro eliminará el subsidio creado en la crisis de la década de 1990 para quienes quedaban sin empleo, y reubicar con urgencia a miles en agricultura, en construcción y en otras áreas a fin de aumentar la producción.

El Gobierno se queja de que hasta los vagos gozan de subsidios, salud y educación gratis, mientras faltan brazos para cultivar. Aunque la medida es impopular, el Estado no puede continuar subsidiando desempleados, dijo Salvador Valdés, líder de la única central sindical. Tras un crecimiento económico de 1,4% en 2009 en vez del 6% esperado, y una modesta meta de 1,9% en 2010, Castro ordenó recorte de gastos -incluso en educación y salud-; ahorro de energía; control de recursos; impuestos y eliminación de subsidios.

Ingeniera limpiecista

Con su salario de ingeniera, Marina, de 36 años, lleva tres meses en labores de limpieza o vigilando que los obreros que restauran el edificio donde trabajaba no se roben la pintura o el cemento. "Cerraron el proyecto y todavía no me reubican. A algunos compañeros los mandaron a la casa con 60% del salario", comentó. Pero no figuran en la tasa oficial de desempleo de 1,7% de una fuerza laboral de 4,9 millones, en 11,2 millones de habitantes. De las ocho horas muchos trabajan cinco.

Para elevar eficiencia y producción, Castro eliminó el "igualitarismo" salarial, pero el nuevo sistema de pago por rendimiento choca con el aparato burocrático. También declaró la guerra a los holgazanes. Muchos se las arreglan para no trabajar. "No hago nada con U$S20 al mes que da el Estado", dice Iván, de 26 años, mientras juega dominó por plata en una acera de La Habana Vieja. (DPA)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios