Irán lanzó con éxito un nuevo cohete con fines espaciales

La prueba le siguió a un cambio de postura de Teherán sobre el diferendo nuclear.

04 Febrero 2010
TEHERAN.- Irán probó ayer un cohete Kavoshgar-3 capaz de transportar un satélite, en una acción que incrementó las preocupaciones de Occidente de que Teherán está intentando desarrollar una bomba atómica. El presidente Mahmoud Ahmadinejad dijo que el lanzamiento es un gran avance que ayudaría a superar "el sistema dominante a nivel global", en referencia a los enemigos occidentales de Irán.

Un día antes, el mismo Ahmadinejad había usado un tono más conciliador al anunciar que está listo para enviar uranio enriquecido al exterior, en una aparente flexibilización de su postura en la disputa nuclear con naciones de Occidente. Las grandes potencias temen que Irán esté intentando desarrollar bombas atómicas y les preocupa que la tecnología balística para poner satélites en órbita también pueda ser usada para lanzar ojivas nucleares. La República Islámica asegura que su programa nuclear sólo busca generar electricidad.

Irán espera enviar pronto astronautas al espacio, dijo el mandatario iraní, que precisó que el Kavoshgar-3 (Explorer-3) llevaba "organismos vivos". Un canal de televisión mostró imágenes de un cohete lanzado desde una plataforma instalada en el desierto, que dejó una gruesa estela de humo. Posteriormente, la agencia iraní de noticias ISNA informó que la cápsula había regresado con sus "pasajeros": un ratón, gusanos y dos tortugas. Según expertos, el Kavoshgar-3 no es un sistema militar y por tanto no representa una amenaza. Este cohete normalmente asciende hasta cerca de 100 kilómetros sobre la superficie terrestre y regresa en paracaídas.

Cuestión de tiempo

En mayo de 2009, una evaluación realizada de forma conjunta entre Estados Unidos y Rusia estimó que Irán demorará entre seis y ocho años en producir un misil balístico capaz de llevar 1.000 kilogramos de ojivas nucleares a un rango de 2.000 kilómetros. Analistas creen que debido a las inminentes sanciones, Teherán intenta ganar tiempo. Ahmadinejad se ha mostrado partidario del acuerdo porque quiere obtener cierta legitimidad tras la polémica elección presidencial que derivó en violentas manifestaciones de protesta en su país. (Reuters)

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