Hace 20 años, un blanco puso fin al "apartheid" en Sudáfrica

Con un discurso, el presidente De Klerk sepultó toda una historia de segregación racial.

GIRO. De Klerk dijo ayer que con su discurso y la liberación de Mandela el país cambió para siempre. AFP
GIRO. De Klerk dijo ayer que con su discurso y la liberación de Mandela el país cambió para siempre. AFP
03 Febrero 2010
CIUDAD DEL CABO.- El último presidente del "apartheid" en Sudáfrica, Frederik de Klerk, conmemoró ayer el vigésimo aniversario de su histórico discurso en el Parlamento, con el que anunció la liberación de Nelson Mandela. De Klerk, el último presidente blanco de Sudáfrica, pronunció su famoso discurso sólo cinco meses después de haber sido elegido, cuando los suburbios ("townships") se incendiaban y la economía se hundía bajo el peso de las sanciones internacionales.

Nueve días más tarde, el héroe de la lucha contra el apartheid Nelson Mandela, "Madiba" como se lo llamaba en su clan, salía de la cárcel luego de 27 años de detención, ante la sorpresa de muchos sudafricanos. En 1993, De Klerk y Mandela compartieron el premio Nobel de la Paz y un año más tarde este último se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica.

Triple significado

"Los nueve días entre mi discurso y la liberación de Mandela cambiaron Sudáfrica para siempre", declaró ayer De Klerk en una conferencia en Ciudad del Cabo, donde conmemoró el acontecimiento. "Para los sudafricanos blancos, los anuncios del 2 de febrero de 1990 (una nueva Constitución, legalización de los partidos negros, libertad religiosa, etcétera) mostraron la decisión de poner fin a su culpabilidad y al aislamiento", resumió el presidente de 73 años. "Para los sudafricanos negros, los acontecimientos de febrero de 1990 anunciaban una nueva era de dignidad, de igualdad y de derechos políticos por lo que sus ancestros combatieron durante tanto tiempo. Para el resto del mundo, estos acontecimientos mostraron que los conflictos más duros pueden ser resueltos pacíficamente", añadió.

El ex arzobispo de Ciudad del Cabo y militante contra el régimen segregacionista, Desmond Tutu, no había creído del todo las declaraciones de hace 20 años de De Klerk. "Siempre creí que Mandela sería liberado un día, pero no estaba seguro que eso se produjera durante mi vida", dijo Tutu, quien tuvo que tomar un jet privado el 11 de febrero de 1990 para viajar de urgencia a Ciudad del Cabo y entrevistarse con Mandela libre. Al considerar que "numerosos blancos siguen siendo críticos", de Klerk explicó ayer que la situación habría empeorado si no hubiera adoptado ese giro político. "Es apropiado celebrar este aniversario, no en mi honor, sino porque se evitó una catástrofe", añadió. Durante la ceremonia en Ciudad del Cabo, algunos líderes políticos advirtieron sobre una posible amenaza para la democracia por la forma de gobernar del partido izquierdista ANC del presidente Jacob Zuma. (AFP.NA-Reuters)

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