02 Febrero 2010 Seguir en 
Mientras disfrutaban de una noche con gaseosas y un poco de fútbol clientes de una estación de servicio fueron víctimas de un asalto. El hecho se produjo el sábado, en Bella Vista, en la intersección de ruta 157 y avenida Alem, en el drugstore de la estación.
En el mismo momento en que Atlético y San Lorenzo disputaban el partido, las cámaras de seguridad del lugar lograron captar un Renault 9 azul, bajaron tres asaltantes, con sus rostros cubiertos y armados.
El asalto ocurrió mientras dos de los playeros se encontraban levantando la maleza, que habían cortado en la tarde, en una plazoleta al frente de la estación. En el bar había unos siete adolescentes en una mesa y un comerciante, Julio Salles, que charlaba con la encargada. Los asaltantes ingresaron de forma violenta, pidiendo a gritos que se les entregara el dinero. Salles recibió un golpe en la cabeza por lo que tuvo que ser trasladado al Hospital Padilla. Los hombres tardaron sólo cuatro minutos en llevarse el dinero y los celulares de los clientes, junto con la recaudación de la caja.
Antecedentes
Roberto Lobo, propietario del lugar, comentó a LA GACETA, que en los últimos meses sufrió otros dos asaltos similares. El primero ocurrió en el mismo local, el 3 de octubre del año pasado, cuando cuatro hombres se bajaron a mano armada y cara descubierta, de un automóvil blanco. En esa oportunidad una camioneta se encontraba estacionada en la playa, con tres policías que acompañaban a dos inspectores del IPLA que estaban en el bar de la estación. Aparentemente los oficiales no se percataron de la situación porque se encontraban durmiendo en el interior de la misma. Los ladrones se llevaron alrededor de $14.000. El segundo se produjo el 13 del mismo mes, en una estación de servicio de la que también es propietario Lobo, en Acheral. La fórmula fue la misma, un auto, tres jóvenes y armas "tumberas" en las manos, según comentó Lobo, que asegura que teme por la vida de sus empleados por la agresividad con la que se presentan los ladrones al momento del ilícito. "Ya no sabemos qué hacer; cuando hicimos la denuncia no había personal en la comisaría para que nos ayudara. Yo me quedé hasta las tres de la mañana en esa dependencia y la única camioneta habilitada no regresaba", indicó preocupado el comerciante.
Según la opinión de los empleados y el propietario, los tipos entienden y saben cuál es el movimiento del lugar. "El fin de semana pasado le robaron al drugstore de la estación de Acheral que está a cargo de mi socio Lescano. Se llevaron como $ 900; él no hizo la denuncia porque sabe que no le van a llevar el apunte y que nada se resolverá", reclamó Lobo.
En el mismo momento en que Atlético y San Lorenzo disputaban el partido, las cámaras de seguridad del lugar lograron captar un Renault 9 azul, bajaron tres asaltantes, con sus rostros cubiertos y armados.
El asalto ocurrió mientras dos de los playeros se encontraban levantando la maleza, que habían cortado en la tarde, en una plazoleta al frente de la estación. En el bar había unos siete adolescentes en una mesa y un comerciante, Julio Salles, que charlaba con la encargada. Los asaltantes ingresaron de forma violenta, pidiendo a gritos que se les entregara el dinero. Salles recibió un golpe en la cabeza por lo que tuvo que ser trasladado al Hospital Padilla. Los hombres tardaron sólo cuatro minutos en llevarse el dinero y los celulares de los clientes, junto con la recaudación de la caja.
Antecedentes
Roberto Lobo, propietario del lugar, comentó a LA GACETA, que en los últimos meses sufrió otros dos asaltos similares. El primero ocurrió en el mismo local, el 3 de octubre del año pasado, cuando cuatro hombres se bajaron a mano armada y cara descubierta, de un automóvil blanco. En esa oportunidad una camioneta se encontraba estacionada en la playa, con tres policías que acompañaban a dos inspectores del IPLA que estaban en el bar de la estación. Aparentemente los oficiales no se percataron de la situación porque se encontraban durmiendo en el interior de la misma. Los ladrones se llevaron alrededor de $14.000. El segundo se produjo el 13 del mismo mes, en una estación de servicio de la que también es propietario Lobo, en Acheral. La fórmula fue la misma, un auto, tres jóvenes y armas "tumberas" en las manos, según comentó Lobo, que asegura que teme por la vida de sus empleados por la agresividad con la que se presentan los ladrones al momento del ilícito. "Ya no sabemos qué hacer; cuando hicimos la denuncia no había personal en la comisaría para que nos ayudara. Yo me quedé hasta las tres de la mañana en esa dependencia y la única camioneta habilitada no regresaba", indicó preocupado el comerciante.
Según la opinión de los empleados y el propietario, los tipos entienden y saben cuál es el movimiento del lugar. "El fin de semana pasado le robaron al drugstore de la estación de Acheral que está a cargo de mi socio Lescano. Se llevaron como $ 900; él no hizo la denuncia porque sabe que no le van a llevar el apunte y que nada se resolverá", reclamó Lobo.









