02 Febrero 2010 Seguir en 
¿Fue una entregada o estudiaron los movimientos de la familia? La pregunta ronda en la cabeza de Laura Del Longo, luego de que ladrones ingresaron armados a su casa, ubicada en La Rinconada, en la madrugada del sábado.
La mujer, de 58 años, contó a LA GACETA que, mientras se encontraba durmiendo con su marido, escuchó a su perro que ladraba hacia el patio. "Pensé que los perros del vecino habían entrado a comer del plato de mi pitbull. Me levanté y cuando le abrí la puerta para que el animal saliera, ocho tipos estaban en el patio, tratando de abrir la puerta", comentó Del Longo. Según el relato, los hombres estaban agachados. Ella, entonces, se tiró detrás de la puerta y los delincuentes ingresaron con los rostros cubiertos y se dirigieron hacia ella, llamándola por su nombre. "Laurita, quedate tranquila. No te va a pasar nada si hacés lo que te decimos", le dijo uno de los asaltantes. El esposo de Del Longo, Daniel Lagarde, oriundo de Francia, se levantó al escuchar los ruidos y se encontró con los ladrones en el pasillo. "Con mi esposo fueron agresivos, le decían ’francés hijo de puta’. Nos preguntaban donde estaba nuestro hijo", contó Del Longo.
El hombre fue golpeado con la culata de una de las armas en la cabeza, y sufrió una profunda herida. "Para mí eran ocho los ladrones, pero mi esposo dice que contó siete", agregó la mujer. Los delincuentes ataron a la pareja y los obligaron a acostarse en la habitación de su hijo, de 18 años, quien se encontraba de vacaciones. "Por suerte estaba en Mar del Plata. Pero estos tipos me preguntaron si estaba esperando a mi hijo. ¡Conocían a todos los integrantes de mi familia!", manifestó, indignada por lo que había sufrido.
Sobre la avenida Solano Vera al 2.700 se encuentra una fábrica de piscinas, propiedad de la pareja. Atrás del negocio, está la vivienda, a la cual se puede acceder por una calle paralela a la avenida. "Mi esposo había estado en Tolombón instalando unas piscinas y había cobrado $15.000. Como la camioneta se le había roto, yo subía a los Valles el viernes a la tarde a buscarlo. Pero mi vehículo también se averió", contó la mujer al relatar que los asaltantes les preguntaron por cada uno de los vehículos, ya que no estaban en el garaje. Al encontrar en el bolsillo de un pantalón corto la suma de dinero, aumentaron la agresión que ejercieron contra Lagarde. "Vos tenés más plata. ¡Decí donde la tenés guardada!", gritaban los ladrones mientras lo golpeaban.
Los asaltantes estuvieron más de una hora dentro de la casa. Luego de preguntar dónde estaban los vehículos, sacaron la llave de una vieja camioneta que tiene la familia. Cuando intentaron arrancar el vehículo, Lagarde consiguió desatarse y fue en busca de los delincuentes. "Yo estaba atada con el cable del cargador del celular. Mi marido se desata cuando escucha que encienden la camioneta. Los tipos la arrancaron, pero como hay un montículo de arena en el patio, parece que ahí se quedó el vehículo y no pudieron seguir", comentó Del Longo.
El hombre, sangrando, atacó a los asaltantes. "Estaban armados. Es una locura lo que hizo. Cuando los ladrones lo vieron, empezaron a correr. Mi esposo los seguía descalzo y en calzoncillos", expresó Del Longo, quien agregó que, luego de desatarse, buscó a su marido desesperada. "Salí como loca a la calle a parar a alguien. Pensaba que lo habían secuestrado, que se habían llevado a marido", dijo, con lágrimas en los ojos.
No atendían el teléfono
La mujer comentó que los vecinos se percataron de los raros movimientos en el domicilio y comenzaron a llamar a la Policía. "En ninguna comisaría los atendían. Recién a las 5 vino un policía en una moto. Tenía el pantalón roto por una pelea en la plaza con un delincuente. Me dijo que no había gente en la comisaría, si podía ir yo a hacer la denuncia", comentó Del Longo. Los vecinos le contaron al matrimonio que los asaltantes se movilizaban en tres vehículos. "Abrieron la puerta del garaje y entraron una camioneta Ford Ranger de culata, un auto de color bordó y una moto", detalló la mujer. Los asaltantes robaron además un televisor, un horno a microondas, un minicomponente de grandes dimensiones, ropa, entre otros elementos. "Se llevaron hasta mi maleta con la ropa de invierno", manifestó la comerciante.
"Antes de irse, uno de los ladrones me dijo: ’Laurita, cuando nos denunciés, no te olvidés de decir que te hemos tratado bien. Que vos no te querías levantar del suelo, por eso te agarramos de los pelos y te pegamos una piña’", afirmó Del Longo. "Acá no vino la Policía, sino directamente Criminalística y la Brigada de Investigaciones a la mañana. Mi marido estaba mal y no sabíamos cómo auxiliarlo. Ni en el hospital nos contestaban. ¿Se imagina qué habría pasado si la herida era más grave?", expresó indignada.
La mujer, de 58 años, contó a LA GACETA que, mientras se encontraba durmiendo con su marido, escuchó a su perro que ladraba hacia el patio. "Pensé que los perros del vecino habían entrado a comer del plato de mi pitbull. Me levanté y cuando le abrí la puerta para que el animal saliera, ocho tipos estaban en el patio, tratando de abrir la puerta", comentó Del Longo. Según el relato, los hombres estaban agachados. Ella, entonces, se tiró detrás de la puerta y los delincuentes ingresaron con los rostros cubiertos y se dirigieron hacia ella, llamándola por su nombre. "Laurita, quedate tranquila. No te va a pasar nada si hacés lo que te decimos", le dijo uno de los asaltantes. El esposo de Del Longo, Daniel Lagarde, oriundo de Francia, se levantó al escuchar los ruidos y se encontró con los ladrones en el pasillo. "Con mi esposo fueron agresivos, le decían ’francés hijo de puta’. Nos preguntaban donde estaba nuestro hijo", contó Del Longo.
El hombre fue golpeado con la culata de una de las armas en la cabeza, y sufrió una profunda herida. "Para mí eran ocho los ladrones, pero mi esposo dice que contó siete", agregó la mujer. Los delincuentes ataron a la pareja y los obligaron a acostarse en la habitación de su hijo, de 18 años, quien se encontraba de vacaciones. "Por suerte estaba en Mar del Plata. Pero estos tipos me preguntaron si estaba esperando a mi hijo. ¡Conocían a todos los integrantes de mi familia!", manifestó, indignada por lo que había sufrido.
Sobre la avenida Solano Vera al 2.700 se encuentra una fábrica de piscinas, propiedad de la pareja. Atrás del negocio, está la vivienda, a la cual se puede acceder por una calle paralela a la avenida. "Mi esposo había estado en Tolombón instalando unas piscinas y había cobrado $15.000. Como la camioneta se le había roto, yo subía a los Valles el viernes a la tarde a buscarlo. Pero mi vehículo también se averió", contó la mujer al relatar que los asaltantes les preguntaron por cada uno de los vehículos, ya que no estaban en el garaje. Al encontrar en el bolsillo de un pantalón corto la suma de dinero, aumentaron la agresión que ejercieron contra Lagarde. "Vos tenés más plata. ¡Decí donde la tenés guardada!", gritaban los ladrones mientras lo golpeaban.
Los asaltantes estuvieron más de una hora dentro de la casa. Luego de preguntar dónde estaban los vehículos, sacaron la llave de una vieja camioneta que tiene la familia. Cuando intentaron arrancar el vehículo, Lagarde consiguió desatarse y fue en busca de los delincuentes. "Yo estaba atada con el cable del cargador del celular. Mi marido se desata cuando escucha que encienden la camioneta. Los tipos la arrancaron, pero como hay un montículo de arena en el patio, parece que ahí se quedó el vehículo y no pudieron seguir", comentó Del Longo.
El hombre, sangrando, atacó a los asaltantes. "Estaban armados. Es una locura lo que hizo. Cuando los ladrones lo vieron, empezaron a correr. Mi esposo los seguía descalzo y en calzoncillos", expresó Del Longo, quien agregó que, luego de desatarse, buscó a su marido desesperada. "Salí como loca a la calle a parar a alguien. Pensaba que lo habían secuestrado, que se habían llevado a marido", dijo, con lágrimas en los ojos.
No atendían el teléfono
La mujer comentó que los vecinos se percataron de los raros movimientos en el domicilio y comenzaron a llamar a la Policía. "En ninguna comisaría los atendían. Recién a las 5 vino un policía en una moto. Tenía el pantalón roto por una pelea en la plaza con un delincuente. Me dijo que no había gente en la comisaría, si podía ir yo a hacer la denuncia", comentó Del Longo. Los vecinos le contaron al matrimonio que los asaltantes se movilizaban en tres vehículos. "Abrieron la puerta del garaje y entraron una camioneta Ford Ranger de culata, un auto de color bordó y una moto", detalló la mujer. Los asaltantes robaron además un televisor, un horno a microondas, un minicomponente de grandes dimensiones, ropa, entre otros elementos. "Se llevaron hasta mi maleta con la ropa de invierno", manifestó la comerciante.
"Antes de irse, uno de los ladrones me dijo: ’Laurita, cuando nos denunciés, no te olvidés de decir que te hemos tratado bien. Que vos no te querías levantar del suelo, por eso te agarramos de los pelos y te pegamos una piña’", afirmó Del Longo. "Acá no vino la Policía, sino directamente Criminalística y la Brigada de Investigaciones a la mañana. Mi marido estaba mal y no sabíamos cómo auxiliarlo. Ni en el hospital nos contestaban. ¿Se imagina qué habría pasado si la herida era más grave?", expresó indignada.








