Los insultos opacaron el Pacto en Yerba Buena

Durante el debate para avalar la asistencia financiera de la Provincia, dos concejales cruzaron agravios que, incluso, involucraban a familiares.

Por Redacción Política 16 Enero 2010
La sesión de ayer del Concejo Deliberante de Yerba Buena parecía, por momentos, un relato de ficción, con dos personajes que se cruzan graves epítetos, pero que a nadie le sorprenden. Sin embargo, los protagonistas eran dos concejales y estaban en plena sesión.

Abrió el fuego José Domián (Laborista). Dijo que iba a votar contra el Pacto Social y lo calificó de "herramienta canallesca, por la que el gobernador, José Alperovich, mantiene sojuzgados a los intendentes".

Mediante ese acuerdo, el Ejecutivo garantiza el pago de sueldos de 13 municipalidades. A la vez, con el Fondo Fiduciario para Obras financia trabajos para 18 administaciones. A Yerba Buena le asignaron $ 36,6 millones para salarios y $ 9,6 millones para tareas públicas.

Domián aseguró que por ser opositor le descuentan plata de sus haberes y que termina cobrando "un sueldo vil". En cambio -aseguró-, que "otros ediles tienen compensaciones por ser oficialistas. Pero esto va a tener implicancias judiciales el día de mañana", explicó anticipando que reclamará por sus haberes.

El toledista Alejandro Sangenis (h) le salió al cruce. "Quiero refrescar la memoria de algunos porque, cuando asumimos, la Municipalidad parecía un enfermo con respirador artificial. Aquí se habla de privilegios, pero yo tengo mi boleta de sueldo y estoy dispuesto a ser investigado", respondió.

"Ser opositor no debe hacerlo caer en la ordinariez de agraviar por agraviar como una señora de vecindario -agregó Sangenis-. Le pido al cuerpo que solicitemos una junta médica para el concejal (en referencia a Domián), porque no está en sus cabales".

José Marrades (PJ) intentó calmar el ánimo de los contendientes. Resaltó que es cierto que con el Pacto Social se pierde una parte de la autonomía, pero eso también garantiza el pago de los sueldos, lo cual agradeció al gobernador.

Alterados
Marrades no logró atemperar a sus pares. Otra vez, Domián pidió la palabra. "Agradecer al gobernador es una falacia -remarcó-, y hago mis reservas sobre mi estado de salud, porque viene de alguien (en referencia a Sangenis), que no se acuerda de que le di trabajo a un tío de él que sí tenía problemas mentales", aseguró.

En un segundo intento por frenar el ímpetu del debate, Marrades volvió a pedir la palabra. "Por respeto al público que nos acompaña en esta sesión -aconsejó-, les pido que no haya acusaciones como chinitas despechadas", aconsejó.

En ese momento, entró al recinto la concejala Victoria Cossio (Recrear), cuando el debate llevaba más de 30 minutos. A su vez, Leonardo Tusa (Participación Cívica), también buscó aplacar el clima y agradeció al gobernador por el Pacto Social, pero tampoco logró atemperar los ánimos. Sangenis, que había esperado su momento para responder a los dichos de Domián, tuvo su revancha. "A los parientes, uno no los elige. Tengo tíos buenos y no tan buenos. Pero lo único que le pido a Dios es que nunca me dé un pariente que después tenga que representar al pueblo y que se dedique a la timba y al alcohol", bramó.

El resto de los ediles ni se inmutó. Al final, tras casi una hora, se votó el Pacto Social con ocho votos a favor y uno en contra de Domián.

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