Frei recibe un respaldo crucial para los comicios

El ex candidato presidencial Enríquez Ominami se pronunció indirectamente a favor del abanderado de la coalición gobernante chilena.

EN DICIEMBRE. Enríquez Ominami, de 36 años, obtuvo el 20% de los votos. REUTER
EN DICIEMBRE. Enríquez Ominami, de 36 años, obtuvo el 20% de los votos. REUTER
14 Enero 2010

SANTIAGO DE CHILE.- La incertidumbre electoral subió ayer otro peldaño en Chile, luego de que el ex candidato presidencial Marco Enríquez Ominami declaró indirectamente su apoyo al abanderado oficialista, Eduardo Frei, mermando así las opciones de la derecha para los comicios del domingo. "Ante esta incertidumbre de que la derecha pueda llegar a impedir la marcha de Chile hacia el futuro, es mi responsabilidad contribuir en lo que pueda para que eso no ocurra", arengó Enríquez Ominami, aunque sin nombrar nunca a Frei.

Frei, a quien ninguna encuesta daba en empate técnico con Sebastián Piñera hasta ayer, agradeció el respaldo del diputado independiente. "Vamos a ganar por una nariz", dijo risueño en alusión a que él es narigón. El millonario empresario derechista restó importancia al llamado de Enríquez Ominami, en momentos en que hay un 7% de indecisos en el país, de los cuales la mitad votó por el diputado en primera vuelta. "A Ominami lo votaron los que están con el cambio, con el futuro y no con el pasado ni con los mismos de siempre", dijo.

Oro en votos
La Concertación de Partidos por la Democracia, la coalición que respalda a Frei, de 67 años, apuesta a que podría triunfar si consigue gran parte de los votos que logró Enríquez Ominami (20%) y los de la izquierda dura que apoyó al candidato Jorge Arrate (6%). El novel parlamentario de 36 años se había retirado de la Concertación, desengañado, tras lo cual lanzó su propia candidatura en las elecciones de diciembre y sorprendió a medio mundo con el alto caudal de votos por el que ahora se pelean "moros y cristianos". Aunque renuente hasta el final, el congresista, además de filósofo y cineasta, entregó de todas maneras con reparos su apoyo a Frei, a quien durante la campaña presidencial calificó como un político del pasado, al igual que a Piñera.

Figuras emblemáticas
Aunque admitió la libertad de sus adherentes, Ominami recalcó que un abismo irreconciliable lo separa de la derecha, a la que acusó de celebrar en los albores de la dictadura (1973-90) la muerte de su padre, el guerrillero Miguel Enríquez. Su padre adoptivo, el senador Carlos Ominami, que también dejó el partido para apoyarlo, había ofrecido su pleno respaldo al candidato oficialista. El espaldarazo de estas dos emblemáticas figuras de la izquierda local hizo subir el ánimo de la coalición que dirige el país desde 1990, tras el régimen de Augusto Pinochet, y puso tensión y dramatismo a los comicios que la derecha está dando por ganados de antemano. Un triunfo de Piñera, que lidera una coalición integrada por su partido, Renovación Nacional (RN), y la Unión Demócrata Independiente (UDI), la colectividad que más colaboró con la dictadura, sería el primero de la derecha desde la victoria de Jorge Alessandri, en 1958.

Berlusconi chileno
El líder derechista, apodado por algunos medios de prensa el "Berlusconi chileno", controla un canal de televisión; es uno de los dueños de Colo Colo, el equipo de fútbol más popular de Chile; vuela en su propio helicóptero y cuenta con acciones en empresas de aviación, en la industria farmacéutica, en clínicas de salud y hace un tiempo se hizo de grandes extensiones de terreno en el sur del país.

La elección del domingo enfrenta a la derecha que propugna un Estado subsidiario, en el que las demandas sociales sean satisfechas por la empresa privada, y a la centroizquierda que postula una mayor participación del Estado en la solución de los problemas del país, de unos 15 millones de habitantes. (Reuters-DPA-AFP-NA)

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