INJUSTICIA.- "Esto (por los beneficios del programa ’Argentina Trabaja’) nos pertenece a nosotros, a nadie más. Durante la etapa de capacitación, nos reiteraron muchas veces que esto es nuestro y que hay que defenderlo. Para eso nos están capacitando, para realizar obras, o trabajar en materia de salud o de alimentación, en beneficio de la comunidad. Entonces, no me parece justo que otros (los punteros políticos) se lleven nuestro dinero" (Rosa, de 45 años, vecina de Banda del Río Salí).
FASTIDIO.- "Está bien cómo ha actuado la Justicia hasta el momento (hay tres detenidos por haberle sustraído la tarjeta de débito a una de las beneficiarias del programa, la joven Verónica Pedernera). Si alguien nos quieren sacar algo o tocar lo que es nuestro, lo denunciaremos. Hasta ahora, por suerte, nadie nos dijo nada. Este es nuestro trabajo. No tenemos por qué darle plata a un simple puntero. Cuando se trataba del plan Jefas y Jefes de Hogar, el puntero nos pedía la mitad. Eso no puede suceder" (Juan, de 42 años, y Daniel, de 21 años; ambos, domiciliados en El Colmenar).
LA CARCEL COMO CASTIGO.- "Hay que entender que ellos, los punteros políticos, no son los que nos pagan; es el Gobierno. Entonces, no hay por qué darles nada bajo ningún concepto. Quienes andan en esas cosas deben ir presos. A un chico, pese a que finalmente no apareció en los listados de beneficiarios del programa, igual llegaron a pedirle la mitad del dinero y le dijeron que no iba a tener que trabajar. En relación con la capacitación que nos brindaron, nos han explicado de todo un poco. A mí, por ejemplo, me tocó en la parte de construcciones, aunque todavía no me veo trabajando en eso. En cambio, a mí me gustaría trabajar sanitariamente en la parte de prevenciones" (Pablo, de 21 años, que vive en Floresta, y Marcela, de 20 años, vecina de Las Talitas, respectivamente).
UNA AVIVADA.- "Me pidieron $ 300. Los punteros te llevan hasta el cajero automático en el que cobrás, para que, de esa manera, no puedas no darles nada. Si no les das, el mes siguiente te inventan cualquier cosa y te sacan del programa. Es lamentable" (Josefina, de 37 años).
DESCONEXION.- "En la escuela, donde nos brindaron la capacitación, nos dijeron que blanquearíamos cordones, que construiríamos cordones cunetas y que cortaríamos yuyos. Pero, lamentablemente, nada está relacionado con el ferrocarril, que es sinónimo de Tafí Viejo, donde vivo" (Antonio, vecino de esa ciudad).
CUESTION DE GENERO.- "Nos capacitaron para tareas de albañilería, pero, como mujer, no me veo haciendo eso" (Blanca).








