PUERTO PRINCIPE.- Haití fue sacudido ayer por un feroz terremoto que derribó edificios y dejó gran cantidad de muertos y heridos en la capital del país, el más pobre del Hemisferio Occidental.
El terremoto de magnitud 7,0, cuyo epicentro estuvo en tierra firme a sólo 16 kilómetros de la capital, Puerto Príncipe, hizo entrar en pánico a la población en las calles de la ciudad, mientras una nube de polvo y humo se elevaba hacia el cielo desde los edificios que se desplomaban.
El poderoso movimiento se sintió en Cuba, donde las autoridades evacuaron a quienes viven cerca de la costa por temor a un tsunami. En República Dominicana, país fronterizo con Haití, la población entró en pánico pero no se reportaron víctimas. Mientras la oscuridad caía en medio de escenas de caos y gritos de las víctimas, los habitantes trataban desesperadamente de desenterrar a los sobrevivientes o buscaban a sus familiares desaparecidos entre los escombros. El palacio presidencial se encontraba entre los edificios dañados, dijo el embajador de Haití en Estados Unidos, Raymond Alcide Joseph. "Mi país enfrenta una importante catástrofe", declaró el funcionario. El sismo, que fue seguido por varias réplicas, llevó a una advertencia de tsunami para partes del Caribe. "Todo comenzó a temblar, la gente gritaba, y las casas comenzaron a derrumbarse (...) Es un caos total", dijo el periodista Joseph Guyler Delva en Puerto Príncipe. "Vi gente bajos los escombros y gente muerta", agregó, indicando que había visto decenas de víctimas. Un empleado de la organización de caridad Food for the Poor dijo que vio colapsar a un edificio de cinco pisos en Puerto Príncipe, según aseguró Kathy Skipper, la portavoz del grupo. Otro empleado de la organización dijo que vio más casas destruidas que en pie en Delmas Road, una importante vía pública de la ciudad. "A un minuto de comenzado el sismo (...) tierra, polvo y humo se elevaron sobre la ciudad, una capa que cubrió completamente la ciudad y la oscureció por unos 12 minutos hasta que las condiciones atmosféricas disiparon el polvo", dijo Mike Godfrey, quién trabaja para USAID. El epicentro del sismo fue muy superficial a apenas 10 kilómetros de profundidad, lo que posiblemente incrementó la destrucción. El país tiene una historia de desastres naturales y caos político. Unos 9.000 policías y soldados de la ONU están desplegados en su territorio para mantener el orden. (Reuter)







