SANTIAGO DE CHILE.- Las relaciones de Chile con Perú, Venezuela y Bolivia parecen encaminarse a un escenario más complejo, toda vez que los candidatos presidenciales marcaron distancias con esas naciones y sus intereses. Seguramente, el primer conflicto surgirá con Lima, pues Frei o Piñera asumirán el 11 de marzo, apenas unos días después de que Chile responda al Perú por su reclamación fronteriza marítima en la Corte Internacional de La Haya. El litigio, que durará unos seis años más, teñirá la relación con Perú, país al que ya ambos candidatos acusaron de desconocer pactos internacionales que demarcan el límite binacional. "Esa es una política de Estado", recalcó el senador Frei. Piñera, cuyos asesores trabajan en ese tema con el Gobierno, dijo lo mismo. En Lima, la esperanza es otra. "Definitivamente podemos entrar en una etapa de diálogo más fluido", señaló el canciller peruano José Antonio García Belaunde.
Con Venezuela y el presidente Hugo Chávez las relaciones no irán por un mejor carril. Piñera es amigo del mandatario colombiano Alvaro Uribe, con quien Chávez tiene una conflictiva relación. "No es una democracia", afirmó sin ambages Piñera sobre Venezuela el lunes. Por su parte, Frei ha mostrado siempre una distancia con el proyecto bolivariano y su líder. No obstante, matizó que Chávez ganó las elecciones a las que concurrió, aunque hoy no respete la propiedad privada y derechos básicos.
Pero, aunque con matices, en lo que ambos coincidieron es en que no cederán un milímetro de territorio a Bolivia para que este país pueda tener una salida soberana al mar.
La situación de Chile en Sudamérica asoma entonces como compleja. No obstante, Sebastián Piñera y Eduardo Frei se han comprometido a mejorar las relaciones con el subcontinente. Nadie olvida que Chile, para bien y para mal, tiene invertidos allí decenas de miles de millones de dólares.
13 Enero 2010 Seguir en 
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