LA PAZ.- El Gobierno boliviano se propone nacionalizar este año las dos pequeñas redes ferroviarias del país, privatizadas en 1996 y controladas actualmente por capitales chilenos y estadounidenses.
La recuperación de los servicios ferroviarios formará parte de un ambicioso plan de desarrollo del sector, que pretende convertir a Bolivia en lugar de enlace entre puertos brasileños sobre el océano Atlántico y chilenos en el Pacífico, dijo el ministro de Obras Públicas, Walter Delgadillo.
Aunque el presidente Evo Morales ya había anunciado en varias ocasiones su intención de extender su política de nacionalizaciones a los ferrocarriles, esta es la primera vez que un alto funcionario establece una fecha para ejecutar el plan. "Este año vamos a recuperar los ferrocarriles, conectar el ferrocarril este-oeste, pero además trabajar la vía para que nos permita trasladar la mayor carga", comentó el ministro.
La antigua Empresa Nacional de Ferrocarriles de Bolivia, que operaba poco más de 2.500 kilómetros de vías ferroviarias en redes separadas en el oriente y occidente del país, fue privatizada en 1996 por el Gobierno neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada, a favor del grupo chileno Cruz Blanca, que luego dejó el negocio. Delgadillo dijo que Morales, que en los tres últimos años nacionalizó la industria petrolera y parte de la minería, se propone recuperar la propiedad de los ferrocarriles mediante un traspaso ordenado, serio y responsable que ya está negociando con capitalistas extranjeros.
Se planea crear una Empresa Boliviana de Ferrocarriles que conectará las redes este y oeste, para facilitar el transporte de minerales de hierro. El plan conllevaría una modernización de toda la red y costaría al menos U$S 2.000 millones, que el Gobierno espera financiar con la cooperación de China, país que está convirtiéndose en un importante socio. Beijing recientemente le vendió aviones civiles y prometió construir y financiar un sistema propio de comunicación vía satélite. (Reuters)







