CARACAS. - El gobierno venezolano oficializó ayer la devaluación de su moneda y comenzó con la clausura de los comercios que aplicaron aumentos a los precios de sus productos.
La Gaceta Oficial del gobierno venezolano publicó la medida que establece el nuevo tipo de cambio para la moneda nacional, el bolívar, como lo había anunciado el viernes el Presidente Hugo Chávez. En consecuencia, desde ayer rige un cambio doble: una cotización de 2,60 bolívares por dólar para sectores prioritarios y otro a 4,30 bolívares por dólar que regirá para los dólares obtenidos de la venta de petróleo.
El precio del dólar a 2,60 bolívares se aplicará a las importaciones en sectores como alimentos, salud, educación, maquinarias y tecnología. También estarán sujetos a este cambio las remesas y la adquisición de divisas por parte de las representaciones diplomáticas. Mientras que otros sectores como el textil y el automotriz, así como la venta de dólares obtenidos por la exportación de petróleo, estarán sujetos a un tipo de cambio de 4,30 bolívares por dólar.
Entre las medidas publicadas se destaca que el gobierno venezolano determinará a su criterio el tipo de cambio que usará para la compra de divisas destinadas al pago de la deuda externa privada contraída por el país con empresas internacionales y otros Estados. En cambio, las ventas de moneda extranjera que realice el Banco Central de Venezuela para el pago de deuda pública se efectuarán a un dólar valorado en 2,60 bolívares, indicó el documento.
Chávez había anunciado el domingo que lanzaría al Ejército a las calles a controlar que los comerciantes no apliquen subas innecesarias a los precios. Ayer, en el primer día de vigencia de la devaluación de la moneda, el gobierno envió a más de 400 inspectores a controlar que los comercios no ajusten los valores de las mercaderías. En el marco de estos operativos se cerraron al menos 16 negocios que fueron acusados de aumentar los precios de sus artículos.
Ayer en la apertura de bancos, casas de cambio y empresas, la situación era de gran confusión, mientras que los supermercados se quedaron sin stock ante la gran demanda de los consumidores que vaciaron las góndolas. (NA-Telám)







