MADRID.- La Guardia Civil española interceptó una furgoneta cargada de explosivos en la zona fronteriza entre España y Portugal. El vehículo, de matrícula francesa, llamó la atención de los efectivos, que cuando pretendieron efectuar un control vieron cómo el conductor evadió a los agentes y huyó del lugar.
El conductor del vehículo logró empujarlos, salió huyendo y consiguió robarles el coche patrulla, pero finalmente fue detenido. Poco después detuvieron también a una compañera de él, que se le había adelantado en un coche y estaba abriendo camino al conductor de la furgoneta.
Los presuntos miembros de la organización separatista vasca ETA figuraban entre los etarras más buscados. Ambos estaban armados en el momento de la detención.
El arresto ocurrió en una región montañosa, cuando los sospechosos estaban por ingresar en un escondite de armas. Allí se encontró una cantidad aún indeterminada de explosivos. La Guardia Civil había descubierto el lugar días atrás y desde entonces lo vigilaba.
No estaban por estallar
La delegación del gobierno regional español de Castilla y León señaló que los explosivos interceptados a la organización separatista vasca ETA, en el marco de dos operativos en los que también se capturó a cuatro presuntos miembros del grupo, no estaban listos para estallar.
El vehículo cargado de explosivos fue interceptado por la Guardia Civil en un pequeño municipio cercano a la ciudad de Zamora. Luego el Gobierno afirmó que el material explosivo, que incluía diez kilogramos de ’pentrita’, se dirigía a Portugal.
"Los operativos demuestran que se está al tanto de lo que la organización ETA pueda provocar", destacó el ministro del Interior, Alfredo Rubalcaba, tras una reunión con un comité del Gobierno para coordinar el plan vial de invierno en España. (DPA-NA)
11 Enero 2010 Seguir en 







