BUENOS AIRES.- El vicepresidente Julio Cobos convocó a una reunión de Labor Parlamentaria para el próximo lunes y afirmó que poner en funcionamiento al Congreso no es una actitud conspirativa. De esta manera rechazó las acusaciones que se habían formulado en su contra desde el Gobierno. "Estoy haciendo todo lo posible para poner en funcionamiento el Congreso. No se trata de ninguna actitud conspirativa como dijo el Jefe de Gabinete", subrayó Cobos.
Por el contrario, explicó que si su intención fuera dilatar el tema debería impedir al Poder Ejecutivo (PE) que cuente con la ratificación o no del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que dictó para efectivizar la salida del titular del Banco Central Martín Redrado. El mendocino explicó que ya existe un pedido de sesión especial para el 3 de febrero, pero aclaró que la llegada al recinto podría adelantarse, porque sectores opositores de ambas Cámaras fijan el 20 de enero como fecha posible para la realización de una sesión extraordinaria. Por su parte, los diputados opositores de la Cámara baja adelantaron que pedirán al titular del cuerpo, Eduardo Fellner, que llame a un encuentro similar para el lunes o martes. Cobos negó que sus decisiones persigan fines conspirativos y precisó que hay un fallo judicial que menciona que se deben cumplir los plazos constitucionales. "Por eso tengo que cumplir con dar trámite lo antes posible a la ratificación o rectificación de los decretos dictados por la Presidenta", subrayó luego de una reunión con los principales referentes de la oposición.
El vicepresidente negó haberse reunido con Redrado, pero reconocio que hubo un contacto telefónico para conocer su postura. "Lo único que solicitó Redrado fue la garantía de un debido proceso", explicó. También aclaró que la Presidenta puede remover al presidente del Central por medio de un decreto simple, pero que necesita la conformidad de la Comisión Bicameral que no está constituida. Las negociaciones hicieron arder los teléfonos opositores en las últimas horas, y muchos de sus dirigentes volvieron de sus vacaciones a Buenos Aires, con la expectativa de obtener una nueva victoria parlamentaria sobre el Gobierno.
Para la ratificación del decreto alcanza con la aprobación de una de las dos Cámaras, no así para la rectificación, que requiere el rechazo de ambos cuerpos. Por eso, la oposición trabaja para impedir su aval, aunque en Diputados tiene más expectativas, si vuelve a conseguir el respaldo de los sectores de centroizquierda, como ocurrió el 3 de diciembre cuando se quedó con la mayoría en todas las comisiones. "Estoy poniendo lo mejor de mí para poder encontrar una solución a este conflicto", concluyó Cobos. (NA-DyN)









