"El Banco Central no es unipersonal", dijo Cristina

"El Banco Central no es unipersonal", dijo Cristina

La Presidenta echó a Redrado por medio de un DNU, en el cual lo acusa del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público. "Es una medida que no me gustó tomar", manifestó. Todo el gabinete firmó el decreto, que ordena no acatar una ley.

NO VA MAS. Martín Redrado asumió como presidente del Banco Central el 24 de septiembre de 2004 y ayer fue echado del cargo por Cristina Fernández. REUTERS NO VA MAS. Martín Redrado asumió como presidente del Banco Central el 24 de septiembre de 2004 y ayer fue echado del cargo por Cristina Fernández. REUTERS
08 Enero 2010

BUENOS AIRES.- La presidenta, Cristina Fernández, echó a Martín Redrado de la presidencia del Banco Central mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU), en el que lo acusa de incumplimiento de los deberes de funcionario público y de mala conducta. La mandataria justifica la necesidad y urgencia para no respetar los pasos legislativos previstos en el supuesto de que la dilación del trámite aparejaría mas daño, más inestabilidad, e incertidumbre contribuyendo a una situación de desgobierno y anarquía, según el DNU.
En los considerandos, se acusa a Redrado de actitud remisa a la hora de abrir las cuentas correspondientes y transferir U$S 6.559 millones para la integración del Fondo del Bicentenario. El DNU también dice que intentó suspender y evitar la reunión de directorio del BCRA prevista para ayer, que realizó de manera informal entre cinco integrantes afines al Gobierno.
Para justificar que hubo incumplimiento de parte de Redrado, se sostiene que los DNU, como el que creó el Fondo del Bicentenario, tienen plena vigencia y que sólo el rechazo de ambas cámaras del Congreso de decreto de que se trate implica la derogación. Luego indica que el Código Penal encuadra al incumplimiento de la ley por parte de un funcionario en la figura de abuso de autoridad y que los alcances de la actuación de los poderes del Estado no pueden quedar a merced de la apreciación personal de un funcionario.
El decreto dice que la actitud de Redrado es un obstáculo para la renegociación, reprogramación, y pago de la deuda y sus intereses y que trató de entorpecer las decisiones del directorio cuando se trata de dar certeza a los acreedores y mercados financieros sobre la cancelación de los vencimientos de 2010.
También dice que el BCRA está sometido a una superintendencia esencial por parte del Poder Ejecutivo de la Nación que es cumplir con su carta orgánica y agrega que desbaratar o entorpecer el funcionamiento del directorio es un acto de gravedad que obliga a la remoción del funcionario.
Respecto de la intervención del Congreso, sostiene que el requisito de dictamen previo por parte de la comisión especial bicameral que debe entender en el tema no genera efectos jurídicos ya que a su entender la responsabilidad política de la administración general del país recae en el Presidente. Además, afirma que el consejo de esta comisión especial no es vinculante.
Luego el decreto presenta cinco artículos, donde en el primero de ellos se destituye al funcionario, en el segundo se ordena saltear el paso previsto en la ley y en el tercero se ordena al Procurador del Tesoro iniciar una demanda penal contra Redrado. En el cuarto artículo se remite el decreto a la Comisión bicameral del Congreso que sigue los DNU y en el quinto de forma ordena la publicación y archivo.
Cristina Fernández dedicó todo el día de ayer a definir el relevo de Redrado, medida que, según dijo, no le gustó adoptar, aunque la justificó. "El Banco Central no es unipersonal, sino colegiado", aseveró.
Con ese motivo, y luego de suspender por ahora su partida hacia El Calafate que estaba inicialmente prevista para esta tarde, la jefa del Estado estuvo un par de horas por la mañana en la Casa de Gobierno y allí instruyó al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, para que convoque a todos los ministros. El motivo: que en un gesto de unidad gubernamental todos firmaran el DNU redactado por el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, por el que se dispuso remover a Redrado del cargo por.
Fue tanto el apuro que muchos de ellos de descanso en la playa llegaron a la Casa Rosada con ropa informal y muy apurados. Así fue como desde poco antes de las 16 se vio ingresar a las oficinas de Zannini a los ministros Alicia Kirchner (Desarrollo Social), Juan Manzur (Salud), Lino Barañao (Ciencia y Tecnología), Alberto Sileoni (Educación), Débora Giorgi (Industria), Florencio Randazzo (Interior), Julio de Vido (Planificación) y Jorge Taiana (Relaciones Exteriores). Cuando muchos de ellos ya se habían retirado, ingresaron al edificio Amado Boudou (Economía) y Julián Domínguez (Agricultura). Los últimos fueron Nilda Garré (Defensa) y Carlos Tomada (Trabajo) que estaban en la Costa Atlántica y ante la imposibilidad de conseguir un vuelo se subieron al avión de la gobernación de Buenos Aires en el que Daniel Scioli también retornaba convocado para participar junto a la presidenta del acto en La Matanza. Aseguró que fue una decisión necesaria para que el Central funcione de manera normal. Y confirmó que el vice del BCRA, Miguel Pesce, ejercerá la presidencia hasta que asuma el nuevo presidente, que quieren que sea Mario Blejer. (DyN-Télam)

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