"Esperemos que no pase nada por el bien del país"

"Esperemos que no pase nada por el bien del país"

Por el conflicto se demoraron las gestiones para obtener una ayuda financiera nacional.

08 Enero 2010

"Esperemos que no tenga consecuencias". Con estas palabras, el gobernador José Alperovich respondió a los periodistas acerca de su visión sobre el conflicto desatado por el pedido de renuncia que le hiciera la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al depuesto titular del Banco Central, Martín Redrado. Fue durante la mañana de ayer cuando el mandatario recorría la zona de El Cadillal.
"Una persona no puede cambiar el rumbo de la economía. Eso es peligroso", puntualizó respecto del accionar de Redrado. "Esperemos que no pase nada por el bien del país", completó. Esas fueron las únicas declaraciones que el jefe del Poder Ejecutivo hizo respecto de la crisis institucional desatada anteayer en Buenos Aires. Alperovich tiene una relación cercana con Redrado, pero esta vez se alineó detrás de la Presidenta, como lo hicieron sus pares de otros distritos.
Sus allegados afirmaron a LA GACETA que no tiene contacto telefónico desde hace varios días con el ex funcionario.

El interrogante
¿Qué efectos tuvo el conflicto institucional en Tucumán? La pregunta sobrevoló las esferas oficiales. Según trascendió, la pelea institucional demoró las gestiones que encara la Provincia por obtener una asistencia financiera nacional del orden de los $ 160 millones para cubrir el pago de las obligaciones con los acreedores que vencen en el primer trimestre del año.
Con el ministro de Economía, Amado Boudou, concentrado en las salidas a la crisis, el Gobierno provincial no puede avanzar con las tratativas por el anticipo financiero. Otras provincias están en la misma situación. Y hasta hay distritos que requieren dinero para pagar salarios.
El Gobierno tucumano precisa de unos $ 540 millones para cubrir los vencimientos de la deuda que vencerán este año.
Mediante el Plan de Asistencia Financiera (PAF), la Provincia pretende que la Nación le cubra el 80% de los compromisos. El acuerdo, no obstante, se firmará hacia marzo o abril próximo, por lo que el Ejecutivo demanda una ayuda anticipada. Los miembros del gabinete de Alperovich esperan que la tormenta política e institucional del verano pase pronto para volver a la carga en los despachos del Palacio de Hacienda.

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