23 Abril 2002 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los investigadores del ataque que sufrió el yerno del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Julio Nazareno, cuando conducía su auto en Esteban Echeverría, están aún desorientados pero descartaron de plano la posibilidad de un intento de robo, tal como se había especulado en un primer momento. Fuentes policiales precisaron que aún no se esclarecieron los detalles del ataque porque aún no pudo ser interrogado el yerno de Nazareno, el farmacéutico Pablo Ricardo Rodríguez, de 32 años.
Rodríguez permanecía anoche internado -su vida ya no corría peligro- en el Instituto del Diagnóstico, a raíz de las lesiones que le provocó un balazo disparado desde un auto vecino. "El tiro se dividió en dos, una parte le dio a la altura del hombro y otro en la mandíbula. Por eso, como tiene la mandíbula rota, no puede hablar y los datos que tenemos hasta ahora son muy pobres", dijeron las fuentes.
En ese escenario, los investigadores abrieron una red de hipótesis sobre el porqué de la agresión, pero hasta ahora no han podido inclinarse por ninguna.
"Pudo ser un problema con el suegro o hasta un incidente con el auto por alguna encerrona. Pero hasta ahora todas son hipótesis porque no hay nada definido. Lo único claro es que no fue un intento de robo porque le dispararon directamente, sin decirle ?agua va?", comentó uno de los investigadores.
Todo ocurrió en la tarde del domingo, en el cruce del Camino de Cintura y Sáenz Valiente, de la localidad de Transradio, cuando Rodríguez transitaba solo a bordo de su camioneta Jeep Cherokee y se detuvo en un semáforo.
Metros atrás, estacionó un Peugeot 504 en el que iban tres jóvenes. Uno de los sujetos que iba en la parte trasera descendió del rodado y, sin mediar palabra, le disparó un balazo que ingresó por el vidrio trasero del vehículo.
"Al recibir el impacto, a Rodríguez le habrá funcionado el instinto de supervivencia: puso primera y dobló, pero a los pocos metros detuvo la marcha. El vehículo agresor hizo la misma maniobra, pero huyó hacia el lado de La Matanza", añadieron las fuentes. (DyN)
Rodríguez permanecía anoche internado -su vida ya no corría peligro- en el Instituto del Diagnóstico, a raíz de las lesiones que le provocó un balazo disparado desde un auto vecino. "El tiro se dividió en dos, una parte le dio a la altura del hombro y otro en la mandíbula. Por eso, como tiene la mandíbula rota, no puede hablar y los datos que tenemos hasta ahora son muy pobres", dijeron las fuentes.
En ese escenario, los investigadores abrieron una red de hipótesis sobre el porqué de la agresión, pero hasta ahora no han podido inclinarse por ninguna.
"Pudo ser un problema con el suegro o hasta un incidente con el auto por alguna encerrona. Pero hasta ahora todas son hipótesis porque no hay nada definido. Lo único claro es que no fue un intento de robo porque le dispararon directamente, sin decirle ?agua va?", comentó uno de los investigadores.
Todo ocurrió en la tarde del domingo, en el cruce del Camino de Cintura y Sáenz Valiente, de la localidad de Transradio, cuando Rodríguez transitaba solo a bordo de su camioneta Jeep Cherokee y se detuvo en un semáforo.
Metros atrás, estacionó un Peugeot 504 en el que iban tres jóvenes. Uno de los sujetos que iba en la parte trasera descendió del rodado y, sin mediar palabra, le disparó un balazo que ingresó por el vidrio trasero del vehículo.
"Al recibir el impacto, a Rodríguez le habrá funcionado el instinto de supervivencia: puso primera y dobló, pero a los pocos metros detuvo la marcha. El vehículo agresor hizo la misma maniobra, pero huyó hacia el lado de La Matanza", añadieron las fuentes. (DyN)







