Entra en vigencia el marco jurídico para el bloque de la Unión Europea

Mañana se pone en marcha el Tratado de Lisboa, como fue rebautizada la constitución de la UE, cuyo texto supera definitivamente al obsoleto Tratado de Niza de 2001.

30 Noviembre 2009
BRUSELAS.- Mañana entrará en vigencia el Tratado de Lisboa que supone la culminación de un esfuerzo titánico iniciado a fines de 2001, con el objetivo de dar a la Unión Europea (UE) un marco jurídico que potencie sus capacidades como bloque unido, a la economía, a la política y a su presencia en el exterior.
Será la culminación del proceso que se inició con la cumbre de Laeken, en 2001, cuando los jefes de Estado y gobierno del bloque comunitario decidieron poner en marcha una convención que preparase una "Constitución Europea", la cual -ahora modificada- se ha rebautizado como "Tratado de Lisboa", el nuevo texto que superará definitivamente al obsoleto Tratado de Niza (2001).
Pasaron ocho largos años de trabajo, tiempos duros, crisis, y varios reveses para que mañana casi 500 millones de ciudadanos europeos puedan alzar sus copas y brindar por la entrada en vigencia del nuevo texto que reforma los tratados fundacionales de la UE.
Justo dos décadas después de la caída del Muro de Berlín, de la desaparición del Telón de Acero que dividía a Europa en dos hemisferios antagónicos ideológicamente, y de la reunificación de Alemania, la UE logró -finalmente- modificar su arquitectura institucional para un bloque que, de 15 socios en 2001, pasó a los 27 actuales. Una de las "pesadillas" que tanto preocupaban a los más entusiastas pro europeos hasta ahora era la posibilidad, bajo el Tratado de Niza, de lograr mayorías de bloqueo, vetos tácitos a la construcción de la Europa política.
Gracias al Tratado de Lisboa los bloqueos serán mucho más difíciles. El papel del Parlamento Europeo (gracias a un creciente papel de "codecisión" con el Consejo) será reforzado, pero sobre todo se abre la posibilidad para que sean los Parlamentos nacionales de los 27 socios comunitarios los que "colegislen" en muchas áreas.
Otra de las novedades del nuevo texto es la creación del puesto de presidente estable del Consejo Europeo, estrenado por el ex primer ministro democristiano belga Herman Van Rompuy. Su tarea será de árbitro y moderador de las reuniones de los jefes de Estado o gobierno de los 27, lo que dará mayor coherencia política al bloque.
También supone una primicia el nacimiento del nuevo servicio exterior de la UE, una especie de "amplio cuerpo diplomático" -con unos 5.000 funcionarios- que, bajo la batuta de la nueva Alta Representante, la laborista británica Catherine Ashton, será la cara visible del bloque ante las grandes potencias del mundo como EEUU, Rusia o China. (DPA)

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