28 Noviembre 2009 Seguir en 
ARABIA SAUDITA.- Los fieles musulmanes que participan en la peregrinación a La Meca empezaron ayer el rito de la lapidación de las estelas que representan a Satán, en el primer día de la Fiesta del Sacrificio (Aid al Adha). El número de peregrinos asciende a 2.313.278, de los cuales 1.613.965 provienen del extranjero.
Las autoridades esperan que este rito termine sin contratiempos, pues la lapidación de las estelas dio lugar en años pasados a mortíferas avalanchas humanas. Un puente de cinco pisos con capacidad para 120.000 personas fue abierto para canalizar a la muchedumbre que participa en el ritual. La circulación de la gente se hace en una sola dirección para no crear movimientos de pánico como el que causó en 2006 la muerte de 346 personas. La Fiesta del Sacrificio consiste en la inmolación de un animal en recuerdo de Abraham, que aceptó inmolar a su hijo Ismael para obedecer a Dios, antes de que el arcángel Gabriel le propusiera en el último minuto sacrificar un cordero en su lugar.
A primera hora, cada peregrino sacrifica una cabeza de ganado. Basta con comprar un bono y los servicios del Hajj inmolan a los animales antes de colocar en frigoríficos la carne, que será enviada a los pobres de muchos países. Musulmanes de todo el mundo celebran esta fiesta, que dura tres días.
El miércoles, primer día de la peregrinación, lluvias torrenciales cayeron en La Meca y Yeda, causando la muerte de 83 personas, entre ellas siete peregrinos, según un balance saudita. (AFP-NA)
Las autoridades esperan que este rito termine sin contratiempos, pues la lapidación de las estelas dio lugar en años pasados a mortíferas avalanchas humanas. Un puente de cinco pisos con capacidad para 120.000 personas fue abierto para canalizar a la muchedumbre que participa en el ritual. La circulación de la gente se hace en una sola dirección para no crear movimientos de pánico como el que causó en 2006 la muerte de 346 personas. La Fiesta del Sacrificio consiste en la inmolación de un animal en recuerdo de Abraham, que aceptó inmolar a su hijo Ismael para obedecer a Dios, antes de que el arcángel Gabriel le propusiera en el último minuto sacrificar un cordero en su lugar.
A primera hora, cada peregrino sacrifica una cabeza de ganado. Basta con comprar un bono y los servicios del Hajj inmolan a los animales antes de colocar en frigoríficos la carne, que será enviada a los pobres de muchos países. Musulmanes de todo el mundo celebran esta fiesta, que dura tres días.
El miércoles, primer día de la peregrinación, lluvias torrenciales cayeron en La Meca y Yeda, causando la muerte de 83 personas, entre ellas siete peregrinos, según un balance saudita. (AFP-NA)







