23 Noviembre 2009 Seguir en 
"El pronóstico es desfavorable". Con estas palabras, el doctor Oscar Hilal -subdirector del Hospital de Niños- describió el estado en el que se encuentran tres de los cuatro niños que fueron internados ahí con graves quemaduras debido al accidente ocurrido en la ruta 9, a la altura de Los Nogales.
Hilal sostuvo que los pequeños Valentina Brito, de cinco años, Héctor Morales, de 12 años, y Nazarena Morales, de 10 años, presentan complejas heridas en las vías respiratorias. "También tienen un 50% de quemaduras en sus cuerpos, por lo que que se encuentran con asistencia mecánica", indicó.
Por su parte, el subdirector del Centro de Salud, Daniel Pero, informó que los cuatro mayores que ingresaron allí continúan muy delicados. Se trata de Oscar Morales, de José Morales, de Yolanda Luna y de Gisele Sánchez. Sufrieron quemaduras de entre el 40 % y el 90 % de su cuerpo.
"Tres de ellos están muy mal porque resultaron afectados sus órganos vitales. Tienen el nivel más alto de gravedad. La evolución durante las próximas horas será vital", manifestó Pero.
Crónica de la tragedia
"¿Dónde está la bebé? ¡Dónde está la bebé!". Su cuerpo, abrasado por las llamas que emanaban del auto, no le permitía moverse, pero sí gritar. Bajo la torrencial lluvia que caía anoche sobre Los Nogales, una familia sufrió un terrible accidente, luego de que el Ford Falcon en el que viajaban fuera chocado por otro vehículo en la ruta 9. Como consecuencia del trágico percance, un bebé perdió la vida y ocho personas sufrieron gravísimas heridas.
"Esa pobre gente salía como podía del auto. Tenían todo el cuerpo quemado; nunca vi algo tan terrible", dijo conmocionado Rodrigo Robles, de 19 años, quien fue testigo de la tragedia. El siniestro se produjo a las 21, a la altura del kilómetro 1.310 de la ruta 9. Según informó la Policía, en el Falcon blanco -que circulaba de norte a sur- iban ocho personas.
Las causas que produjeron la tragedia aún no fueron establecidas por los investigadores. Según las primeras pericias, el Ford fue chocado de atrás por un VW Gol oscuro. El conductor fue identificado oficialmente como Mauricio Rubén Quinteros, de 23 años. Al parecer, el joven iba desde El Cadillal hacia la capital, donde reside.
El impacto fue tan fuerte que el Falcon se salió del camino y derrapó casi 80 metros hacia la banquina oeste. Aparentemente, como producto del choque, el tanque de nafta se rompió y el combustible se esparció. Rápidamente, el automóvil se convirtió en una bola de fuego, afirmaron testigos.
"Yo me acerqué para intentar ayudar, pero tuve miedo de que tanque explote y me alejé un poco. Colaboré con lo que pude; esa pobre gente salía como podía del auto. Yo llamé dos veces al teléfono de la Policía", añadió Robles.
Algunos automovilistas y motociclistas que pasaban por allí se detuvieron y trataron de asistir a las víctimas, pero sus esfuerzos eran inútiles. "Había una chica que gritaba desesperada, preguntando por su beba. Pero nadie podía hacer nada", aseguró Marcelo Vergara.
Minutos después, llegaron dotaciones de Bomberos de la Policía y de Tafí Viejo, quienes apagaron las llamas. Cuando acabaron su trabajo, se dieron con la terrible imagen de la criatura calcinada en el asiento trasero del auto. Según testigos, como la ambulancia demoraba, un hombre cargó en su camioneta a cuatro de los heridos y los llevó al Hospital Avellaneda.
"En determinado momento, vi que el muchacho del VW se subía a su auto. Yo creí que iba a estacionarlo, pero se fue", dijo Robles. Personal del Comando Radioeléctrico interceptó al conductor en Ramírez de Velasco al 1.300 (cerca del barrio América). El fiscal Guillermo Herrera ordenó su aprehensión. LA GACETA ©
Hilal sostuvo que los pequeños Valentina Brito, de cinco años, Héctor Morales, de 12 años, y Nazarena Morales, de 10 años, presentan complejas heridas en las vías respiratorias. "También tienen un 50% de quemaduras en sus cuerpos, por lo que que se encuentran con asistencia mecánica", indicó.
Por su parte, el subdirector del Centro de Salud, Daniel Pero, informó que los cuatro mayores que ingresaron allí continúan muy delicados. Se trata de Oscar Morales, de José Morales, de Yolanda Luna y de Gisele Sánchez. Sufrieron quemaduras de entre el 40 % y el 90 % de su cuerpo.
"Tres de ellos están muy mal porque resultaron afectados sus órganos vitales. Tienen el nivel más alto de gravedad. La evolución durante las próximas horas será vital", manifestó Pero.
Crónica de la tragedia
"¿Dónde está la bebé? ¡Dónde está la bebé!". Su cuerpo, abrasado por las llamas que emanaban del auto, no le permitía moverse, pero sí gritar. Bajo la torrencial lluvia que caía anoche sobre Los Nogales, una familia sufrió un terrible accidente, luego de que el Ford Falcon en el que viajaban fuera chocado por otro vehículo en la ruta 9. Como consecuencia del trágico percance, un bebé perdió la vida y ocho personas sufrieron gravísimas heridas.
"Esa pobre gente salía como podía del auto. Tenían todo el cuerpo quemado; nunca vi algo tan terrible", dijo conmocionado Rodrigo Robles, de 19 años, quien fue testigo de la tragedia. El siniestro se produjo a las 21, a la altura del kilómetro 1.310 de la ruta 9. Según informó la Policía, en el Falcon blanco -que circulaba de norte a sur- iban ocho personas.
Las causas que produjeron la tragedia aún no fueron establecidas por los investigadores. Según las primeras pericias, el Ford fue chocado de atrás por un VW Gol oscuro. El conductor fue identificado oficialmente como Mauricio Rubén Quinteros, de 23 años. Al parecer, el joven iba desde El Cadillal hacia la capital, donde reside.
El impacto fue tan fuerte que el Falcon se salió del camino y derrapó casi 80 metros hacia la banquina oeste. Aparentemente, como producto del choque, el tanque de nafta se rompió y el combustible se esparció. Rápidamente, el automóvil se convirtió en una bola de fuego, afirmaron testigos.
"Yo me acerqué para intentar ayudar, pero tuve miedo de que tanque explote y me alejé un poco. Colaboré con lo que pude; esa pobre gente salía como podía del auto. Yo llamé dos veces al teléfono de la Policía", añadió Robles.
Algunos automovilistas y motociclistas que pasaban por allí se detuvieron y trataron de asistir a las víctimas, pero sus esfuerzos eran inútiles. "Había una chica que gritaba desesperada, preguntando por su beba. Pero nadie podía hacer nada", aseguró Marcelo Vergara.
Minutos después, llegaron dotaciones de Bomberos de la Policía y de Tafí Viejo, quienes apagaron las llamas. Cuando acabaron su trabajo, se dieron con la terrible imagen de la criatura calcinada en el asiento trasero del auto. Según testigos, como la ambulancia demoraba, un hombre cargó en su camioneta a cuatro de los heridos y los llevó al Hospital Avellaneda.
"En determinado momento, vi que el muchacho del VW se subía a su auto. Yo creí que iba a estacionarlo, pero se fue", dijo Robles. Personal del Comando Radioeléctrico interceptó al conductor en Ramírez de Velasco al 1.300 (cerca del barrio América). El fiscal Guillermo Herrera ordenó su aprehensión. LA GACETA ©







