25 Marzo 2003 Seguir en 
Los tucumanos están desorientados, al igual que los demás ciudadanos argentinos. Desde fines de junio del año pasado, la cotización del dólar cayó cerca de un 23% (había llegado a los $ 3,87) pero los precios al consumidor siguen igual, e incluso muchos de ellos continuaron aumentando.
De todas maneras, en Tucumán, provincia que tiene los precios más altos del país, la baja en la cotización del dólar tendría menos influencia que la anunciada (y ahora demorada) eliminación de los Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade). Meses atrás, los Bocade llegaron a incidir (por el desagio que sufrían) hasta en el 20% de los precios de la mayoría de los productos producidos en otras provincias o países vecinos.
Si bajan los precios aumenta el poder adquisitivo del salario, que está por el piso. En este momento baja el dólar pero no bajan los precios, por lo que la situación de los asalariados sigue igual. Por otro lado, hay un costo fiscal importante que desajusta el panorama para los próximos meses, porque bajarán los montos de la recaudación por retención de exportaciones.
Muchos analistas, cuando comenzó la baja del dólar, creyeron que era temporaria y que volvería a darse una suba a partir de este mes por la incertidumbre política. Creían, incluso, que se podían generar turbulencias en la economía y aumentos preventivos.
No compartía esa apreciaciones el presidente del Banco Piano, Alfredo Piano. "Si las elecciones se desarrollan sin mayores problemas la situación económica tenderá a mejorar. El dólar, ni siquiera va a valer $ 3, porque descenderá de a poco. La Argentina, siempre y cuando los políticos no se esmeren en hacerla caer, puede tener un año de gran recuperación", dijo tres meses atrás a LA GACETA.
Explicaciones
Que no bajen los precios ahora que el dólar está en los $ 3 se explica, según los especialistas, por el hecho de que los precios, desde la devaluación, no siguieron el ritmo de crecimiento de la moneda norteamericana. Mientras esta llegó a crecer hasta 290%, el aumento promedio de los precios no superó el 100%. El economista Juan Pablo Nicolini lo señaló, también un par de meses atrás. "Desde el punto de vista de las variables macroeconómicas queda una duda sobre el ajuste inflacionario que se va a registrar. Hasta ahora, con una devaluación muy grande, hubo muy poca respuesta de los precios en términos de inflación, más allá de que para los asalariados es altísima. Por eso es que se debería esperar que la inflación se incremente", había señalado. Esa posibilidad que marca el experto se achica y, al menos, la baja del dólar puede servir para que se despeje en gran medida el peligro de mayores aumentos.
Suba y baja de combustibles
Estos son los factores que inciden en la suba o en la baja de los combustibles: 1) el 31 de marzo caduca el acuerdo de productores y refinadoras con el Gobierno para no aumentar los combustibles. Si el barril supera los U$S 36 o baja a menos de U$S 25 se renegociará el acuerdo. Ayer el barril estaba en U$S 25,6; 2) el dólar no debe superar los $ 3,65; 3) los productores impusieron un precio fijo del crudo en U$S 28,5, por los 90 días. Si el crudo se pone arriba, el productor financia a la refinadora. Si el crudo se pone por debajo de los U$S 28,5, las refinadoras van a seguir pagándoles ese precio a los productores.
Para algo sirve la recesión
Una explicación de por qué los precios no saltaron mucho desde la devaluación -consideraba Juan Pablo Nicolini dos meses atrás ante LA GACETA- sería la enorme recesión, que tiene ya más de cuatro años de arrastre (desde mediados de 1998). "Pero -señalaba- ahora que como la economía comenzó a recuperarse algo sería natural que suceda un nuevo aumento de precios, nos guste o no". El economista expresaba entonces que, como en los últimos meses se dio una situación de estabilidad, con un poco de suerte y buen manejo de las cuentas fiscales se puede dar un ajuste inflacionario razonable.
De todas maneras, en Tucumán, provincia que tiene los precios más altos del país, la baja en la cotización del dólar tendría menos influencia que la anunciada (y ahora demorada) eliminación de los Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade). Meses atrás, los Bocade llegaron a incidir (por el desagio que sufrían) hasta en el 20% de los precios de la mayoría de los productos producidos en otras provincias o países vecinos.
Si bajan los precios aumenta el poder adquisitivo del salario, que está por el piso. En este momento baja el dólar pero no bajan los precios, por lo que la situación de los asalariados sigue igual. Por otro lado, hay un costo fiscal importante que desajusta el panorama para los próximos meses, porque bajarán los montos de la recaudación por retención de exportaciones.
Muchos analistas, cuando comenzó la baja del dólar, creyeron que era temporaria y que volvería a darse una suba a partir de este mes por la incertidumbre política. Creían, incluso, que se podían generar turbulencias en la economía y aumentos preventivos.
No compartía esa apreciaciones el presidente del Banco Piano, Alfredo Piano. "Si las elecciones se desarrollan sin mayores problemas la situación económica tenderá a mejorar. El dólar, ni siquiera va a valer $ 3, porque descenderá de a poco. La Argentina, siempre y cuando los políticos no se esmeren en hacerla caer, puede tener un año de gran recuperación", dijo tres meses atrás a LA GACETA.
Explicaciones
Que no bajen los precios ahora que el dólar está en los $ 3 se explica, según los especialistas, por el hecho de que los precios, desde la devaluación, no siguieron el ritmo de crecimiento de la moneda norteamericana. Mientras esta llegó a crecer hasta 290%, el aumento promedio de los precios no superó el 100%. El economista Juan Pablo Nicolini lo señaló, también un par de meses atrás. "Desde el punto de vista de las variables macroeconómicas queda una duda sobre el ajuste inflacionario que se va a registrar. Hasta ahora, con una devaluación muy grande, hubo muy poca respuesta de los precios en términos de inflación, más allá de que para los asalariados es altísima. Por eso es que se debería esperar que la inflación se incremente", había señalado. Esa posibilidad que marca el experto se achica y, al menos, la baja del dólar puede servir para que se despeje en gran medida el peligro de mayores aumentos.
Estos son los factores que inciden en la suba o en la baja de los combustibles: 1) el 31 de marzo caduca el acuerdo de productores y refinadoras con el Gobierno para no aumentar los combustibles. Si el barril supera los U$S 36 o baja a menos de U$S 25 se renegociará el acuerdo. Ayer el barril estaba en U$S 25,6; 2) el dólar no debe superar los $ 3,65; 3) los productores impusieron un precio fijo del crudo en U$S 28,5, por los 90 días. Si el crudo se pone arriba, el productor financia a la refinadora. Si el crudo se pone por debajo de los U$S 28,5, las refinadoras van a seguir pagándoles ese precio a los productores.
Para algo sirve la recesión
Una explicación de por qué los precios no saltaron mucho desde la devaluación -consideraba Juan Pablo Nicolini dos meses atrás ante LA GACETA- sería la enorme recesión, que tiene ya más de cuatro años de arrastre (desde mediados de 1998). "Pero -señalaba- ahora que como la economía comenzó a recuperarse algo sería natural que suceda un nuevo aumento de precios, nos guste o no". El economista expresaba entonces que, como en los últimos meses se dio una situación de estabilidad, con un poco de suerte y buen manejo de las cuentas fiscales se puede dar un ajuste inflacionario razonable.







