17 Noviembre 2009 Seguir en 
Quienes lo escucharon quedaron petrificados. El hombre relató que desde hacía años sometía sexualmente a sus cuatro hijas y aseguró que no estaba arrepentido. El fiscal Guillermo Herrera ordenó que el hombre fuera sometido a pericias psiquiátricas, y ahora escuchará la versión de la madre de las víctimas, quien las había abandonado hace más de un año.
El viernes, la Policía vivió momentos de zozobra luego de que la maestra de una escuela de Villa 9 de Julio denunció que una menor de 12 años había desaparecido del establecimiento durante la mañana. Llegaron a pensar que la estudiante había caído en manos del violador serial. No estaban tan lejos de la verdad. Horas más tarde personal de Patrulla Motorizada, al mando del comisario Luis Mansilla, encontró a la adolescente en la vivienda de una amiga. "No quiero volver a mi casa, no quiero que mi papá me viole más", les dijo la menor y los policías quedaron helados. Fueron hasta la casa de la alumna, y encontraron a su hermana mayor, de 13 años, quien no sólo les confirmó lo que ella les había dicho, sino que además también dijo haber sido víctima de los abusos. La jovencita afirmó que la madre los había dejado un año antes para formar otra pareja. Ante esto, los investigadores detuvieron al acusado, de 48 años. Cuando prestó declaración en la Policía aceptó la acusación, pero nadie creía que fuera a ratificarla en sede judicial. Pero el hombre no dudó en hacerse cargo de los dichos de sus hijas, y brindó más detalles acerca de que también sometía a otras dos niñas, de 10 y siete años. En la fiscalía nadie salía del asombro ante lo que estaban escuchando. En la casa también vive un varón, de ocho años. "No le veo nada raro, y no entiendo por qué todos se sorprenden", llegó a decir el imputado, sin remordimiento.
Tratamiento psicológico
El fiscal Herrera dispuso que las víctimas declaren durante la semana en Cámara Gesell y que además reciban apoyo psicológico. Las menores le habían dicho a los policías que el hombre las amenazaba con armas para que ellas no relataran lo que estaba sucediendo. Los investigadores se incautaron de una escopeta y de un revólver. También se decidió que un familiar se haga cargo de los menores hasta que se resuelva el futuro procesal del hombre y que la esposa del imputado preste declaración.
El Código Penal establece penas de hasta 20 años para el delito de abuso sexual agravado. El hombre permanecerá detenido y el fiscal solicitará prisión preventiva en su contra.
El viernes, la Policía vivió momentos de zozobra luego de que la maestra de una escuela de Villa 9 de Julio denunció que una menor de 12 años había desaparecido del establecimiento durante la mañana. Llegaron a pensar que la estudiante había caído en manos del violador serial. No estaban tan lejos de la verdad. Horas más tarde personal de Patrulla Motorizada, al mando del comisario Luis Mansilla, encontró a la adolescente en la vivienda de una amiga. "No quiero volver a mi casa, no quiero que mi papá me viole más", les dijo la menor y los policías quedaron helados. Fueron hasta la casa de la alumna, y encontraron a su hermana mayor, de 13 años, quien no sólo les confirmó lo que ella les había dicho, sino que además también dijo haber sido víctima de los abusos. La jovencita afirmó que la madre los había dejado un año antes para formar otra pareja. Ante esto, los investigadores detuvieron al acusado, de 48 años. Cuando prestó declaración en la Policía aceptó la acusación, pero nadie creía que fuera a ratificarla en sede judicial. Pero el hombre no dudó en hacerse cargo de los dichos de sus hijas, y brindó más detalles acerca de que también sometía a otras dos niñas, de 10 y siete años. En la fiscalía nadie salía del asombro ante lo que estaban escuchando. En la casa también vive un varón, de ocho años. "No le veo nada raro, y no entiendo por qué todos se sorprenden", llegó a decir el imputado, sin remordimiento.
Tratamiento psicológico
El fiscal Herrera dispuso que las víctimas declaren durante la semana en Cámara Gesell y que además reciban apoyo psicológico. Las menores le habían dicho a los policías que el hombre las amenazaba con armas para que ellas no relataran lo que estaba sucediendo. Los investigadores se incautaron de una escopeta y de un revólver. También se decidió que un familiar se haga cargo de los menores hasta que se resuelva el futuro procesal del hombre y que la esposa del imputado preste declaración.
El Código Penal establece penas de hasta 20 años para el delito de abuso sexual agravado. El hombre permanecerá detenido y el fiscal solicitará prisión preventiva en su contra.







