16 Noviembre 2009 Seguir en 
Un hombre que fue detenido el viernes, acusado de violar a sus hijas, confirmó hoy ante el fiscal Guillermo Herrera que abusaba de ellas desde hace años y agregó que no está arrepentido. "No le veo nada raro, no entiendo porqué todos se sorprenden", señaló el imputado, ante la mirada atónita de quienes lo escuchaban.
El dramático caso se destapó el fin de semana pasado, cuando una menor de 12 años escapó de una escuela de Villa 9 de Julio y, luego de que una maestra hiciera la denuncia, la Policía la encontró en la vivienda de una amiga. "No voy a volver a mi casa, no quiero que mi papá me viole más", sollozó la adolescente.
Cuando los uniformados se dirigieron a la vivienda de la víctima, encontraron a una de sus hermanas, de 13 años. La menor reveló que también ella era abusada y detalló que los hermanos (en la casa también vive un varón, de ocho años) quedaron a cargo de su padre, luego de que su madre abandonara la casa para formar otra pareja.
Esta mañana, frente al fiscal, el imputado, de 48 años, no sólo ratificó los dichos de las dos chicas, sino que añadió que también sometía a sus dos hijas más chicas, de siete y 10 años. Herrera quiere escuchar ahora la declaración de la madre de las víctimas. LA GACETA ©
El dramático caso se destapó el fin de semana pasado, cuando una menor de 12 años escapó de una escuela de Villa 9 de Julio y, luego de que una maestra hiciera la denuncia, la Policía la encontró en la vivienda de una amiga. "No voy a volver a mi casa, no quiero que mi papá me viole más", sollozó la adolescente.
Cuando los uniformados se dirigieron a la vivienda de la víctima, encontraron a una de sus hermanas, de 13 años. La menor reveló que también ella era abusada y detalló que los hermanos (en la casa también vive un varón, de ocho años) quedaron a cargo de su padre, luego de que su madre abandonara la casa para formar otra pareja.
Esta mañana, frente al fiscal, el imputado, de 48 años, no sólo ratificó los dichos de las dos chicas, sino que añadió que también sometía a sus dos hijas más chicas, de siete y 10 años. Herrera quiere escuchar ahora la declaración de la madre de las víctimas. LA GACETA ©







