16 Noviembre 2009 Seguir en 
SINGAPUR, Singapur.- Los representantes de Estados Unidos y de China en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) anunciaron que no será posible un acuerdo para reducir las emisiones de dióxido de carbono, con vistas a la cumbre de cambio climáticoque se desarrollará en diciembre, en Copenhague, la capital de Dinamarca.
El diario español "El País" publicó que las dos naciones más contaminantes del mundo oficializaron ayer su rechazo a un convenio y, en su lugar, propusieron un pacto en etapas que consiste en una declaración de intenciones, que postergará los compromisos obligatorios, tal vez, para la próxima conferencia prevista para 2010 en México.
"Consideramos que no es realista alcanzar un acuerdo internacional vinculante que pueda ser negociado en Copenhague, ya que comenzará en pocos días", declaró el viceconsejero de Seguridad de la Casa Blanca, Michael Froman.
Se sabía que la suerte de la cumbre de Copenhague estaba en manos de EEUU y de China, que habían puesto como plazo la actual gira del presidente norteamericano, Barack Obama, por Asia para definir su postura. Finalmente, el pacto no fue posible por la resistencia de Pekín y por la incapacidad del Congreso estadounidense para aprobar leyes que ayuden a disminuir los gases contaminantes.
La Casa Blanca no quiere respaldar ningún acuerdo que no sea refrendado por el Parlamento. Por su parte, el gigante asiático sólo está dispuesto a actuar en la dirección de Washington y la misma posición adoptaron Indonesia y Japón, otros de las países generadores de dióxido de carbono. (Especial)
El diario español "El País" publicó que las dos naciones más contaminantes del mundo oficializaron ayer su rechazo a un convenio y, en su lugar, propusieron un pacto en etapas que consiste en una declaración de intenciones, que postergará los compromisos obligatorios, tal vez, para la próxima conferencia prevista para 2010 en México.
"Consideramos que no es realista alcanzar un acuerdo internacional vinculante que pueda ser negociado en Copenhague, ya que comenzará en pocos días", declaró el viceconsejero de Seguridad de la Casa Blanca, Michael Froman.
Se sabía que la suerte de la cumbre de Copenhague estaba en manos de EEUU y de China, que habían puesto como plazo la actual gira del presidente norteamericano, Barack Obama, por Asia para definir su postura. Finalmente, el pacto no fue posible por la resistencia de Pekín y por la incapacidad del Congreso estadounidense para aprobar leyes que ayuden a disminuir los gases contaminantes.
La Casa Blanca no quiere respaldar ningún acuerdo que no sea refrendado por el Parlamento. Por su parte, el gigante asiático sólo está dispuesto a actuar en la dirección de Washington y la misma posición adoptaron Indonesia y Japón, otros de las países generadores de dióxido de carbono. (Especial)







