Crece el interés por saber tocar la gaita

Un gaitero asturiano asiste a la fiesta de la Virgen de Covadogna, patrona de Asturias y de El Mollar. Cursos.

POR LAS CALLES. El gaitero El Pravianu participa en la fiesta y en el baile.
POR LAS CALLES. El gaitero "El Pravianu" participa en la fiesta y en el baile.
16 Noviembre 2009
En España, la gaita goza de buena salud, y eso se está trasladando gradualmente a Tucumán, donde no sólo la comunidad de ese origen está interesándose en el instrumento. Desde hace tres años, el reconocido gaitero asturiano Vicente Prado Suárez, conocido como "El Pravianu", vino  a la provincia para participar en la fiesta de la Virgen de Covadonga, patrona de Asturias y de El Mollar, y para dictar cursos.
"Hay mucho interés acá y en España por el instrumento, más allá de la tradición de cada lugar de origen", explicó el músico que tiene a su cargo a 12 personas que en el Centro Asturiano de Tucumán toman clases de gaita, tambor y danzas típicas.
El instrumento está íntimamente ligado a las tradiciones folclóricas de toda España, como otros países europeos, aunque hubo un extenso período en que su utilización quedó en el olvido, excepto en Galicia y Asturias, donde se conservó. "Ahora lo están rescatando y se está extendiendo su uso", dijo "El Pravianu", quien es también constructor de gaitas.
Se trata de un instrumento de viento formado por tubos de madera y un fuelle que mantiene el aire. "Es un instrumento del pueblo que se usa en fiestas y bailes, y también en iglesias y funerales", contó el músico, cuya banda tocó, por ejemplo, en el casamiento del príncipe Felipe y Letizia.
Aunque cada región de España, como también cada país que la usa, tiene sus rasgos distintivos, el instrumento en sí no tiene mayores diferencias. "Tal vez la escocesa, que es la más conocida en el mundo, tiene cambios de timbre o en la posición de los dedos en la digitación, son matices, nada más", señaló.
La gaita, además, se fue incorporando gradualmente a otros géneros musicales, y es así que comparte espacio con teclados, guitarras eléctricas y otros instrumentos.

En Tucumán convive con las cajas y los bombos

"La gaita es una de las cosas que afirman la identidad cultural de cada región, y en Tucumán convive con el folclore propio, como en El Mollar", dijo Vicente Prado Suárez, quien dirige la Banda del Ayuntamiento de Oviedo, que cada año toca en la apertura de los premios Príncipe de Asturias.
El presidente del Centro Asturiano, Manuel García Fernández, aportó al respecto de que en la celebración local de la Virgen de Covadonga se turnan las cajas de las copleras, con el repique de los bombistos y las gaitas con sus tambores.
"En esa zona están felices porque volvieron las gaitas después de 30 años. En los 60, había en la comunidad asturiana un gaitero que iba todos los años, pero desde su muerte eso se perdió", contó García Fernández. El, además, rescató el valor de la integración entre el pueblo originario de la zona con la tradición asturiana, dado que comparten la devoción por la misma patrona.
"Saben que no somos los conquistadores, sino que somos descendientes de gente que vino huyendo de la hambruna y las guerras, cuando el imperio español cayó", explicó.
Entre las tradiciones que rescata de su pueblo "El Pravianu" figura el monólogo, un elemento emparentado con los juglares y copleros que deambulaban de un pueblo a otro dando noticias de tierras lejanas. "Se cuentan historias exageradas, con mucho humor", explicó.

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