14 Noviembre 2009 Seguir en 
"Yo me quise ir de mi casa. Mi papá me viola. Le hace lo mismo a mi hermana. No quiero volver más". El policía no podía creer lo que la niña de 12 años le estaba contando. El uniformado, junto con varios compañeros de la Patrulla Motorizada y de la Regional Capital habían pasado varias horas buscando a la adolescente, que había desaparecido en la escuela. Pero cuando la encontraron y ella les dijo lo que había sucedido, el caso tomó un giro impensado. El hombre de 48 años al que ella acusaba fue detenido horas después y quedó a disposición de la Justicia.
A media mañana, la directora de una escuela de Villa 9 de Julio dio la voz de alarma. Una alumna había huido del establecimiento. La Policía en el acto montó un enorme operativo para dar con ella. Las instrucciones que recibieron los agentes en el marco de la investigación del violador serial marcaban pautas para que este tipo de hechos fueran tratados con prioridad.
Mientras decenas de agentes patrullaban, otros comenzaron a hablar con las compañeras de la menor. Así fue que una de ellas explicó que en realidad la menor estaba en casa de una amiguita. Hasta allí fueron los policías de Patrulla Motorizada, al mando del comisario Luis Mansilla. La encontraron ilesa, pero preocupada. "¿Me van a llevar de vuelta a mi casa?", preguntó. Y cuando le dijeron que sí, comenzó a llorar. Luego relató la terrible situación que estaba viviendo. De a poco, los investigadores comenzaron a desentrañar la dramática historia. Según comprobaron luego, el acusado se había separado de su esposa, con la que tiene seis hijos. La mujer se fue a vivir con otro hombre y dejó a los chicos (cinco mujeres y un varón, de entre 13 y siete años) en la casa paterna. Fue así que comenzaron los ataques. Primero, según relató la mayor de las hermanas, la violó a ella durante casi un año, hasta que comenzó a defenderse. Luego, como se ratifica en la denuncia de la hermana de 12 años, comenzó a atacar a esta.
Los policías llevaron a la menor que había huido de la escuela hasta la base ubicada en la Jefatura de Policía y dieron intervención tanto al fiscal Guillermo Herrera como a la defensora de Menores, Lilia Salim.
Según dijeron las menores, el hombre las amenazaba con armas de fuego para que no relataran lo que pasaba. Los policías secuestraron una escopeta calibre 16 y un revólver calibre 32, además de gran cantidad de proyectiles.
El acusado será presentado hoy en Tribunales, donde se le tomará declaración. A las menores, además, las someterán a tratamiento psicológico y quedarán en la casa de otro familiar.
A media mañana, la directora de una escuela de Villa 9 de Julio dio la voz de alarma. Una alumna había huido del establecimiento. La Policía en el acto montó un enorme operativo para dar con ella. Las instrucciones que recibieron los agentes en el marco de la investigación del violador serial marcaban pautas para que este tipo de hechos fueran tratados con prioridad.
Mientras decenas de agentes patrullaban, otros comenzaron a hablar con las compañeras de la menor. Así fue que una de ellas explicó que en realidad la menor estaba en casa de una amiguita. Hasta allí fueron los policías de Patrulla Motorizada, al mando del comisario Luis Mansilla. La encontraron ilesa, pero preocupada. "¿Me van a llevar de vuelta a mi casa?", preguntó. Y cuando le dijeron que sí, comenzó a llorar. Luego relató la terrible situación que estaba viviendo. De a poco, los investigadores comenzaron a desentrañar la dramática historia. Según comprobaron luego, el acusado se había separado de su esposa, con la que tiene seis hijos. La mujer se fue a vivir con otro hombre y dejó a los chicos (cinco mujeres y un varón, de entre 13 y siete años) en la casa paterna. Fue así que comenzaron los ataques. Primero, según relató la mayor de las hermanas, la violó a ella durante casi un año, hasta que comenzó a defenderse. Luego, como se ratifica en la denuncia de la hermana de 12 años, comenzó a atacar a esta.
Los policías llevaron a la menor que había huido de la escuela hasta la base ubicada en la Jefatura de Policía y dieron intervención tanto al fiscal Guillermo Herrera como a la defensora de Menores, Lilia Salim.
Según dijeron las menores, el hombre las amenazaba con armas de fuego para que no relataran lo que pasaba. Los policías secuestraron una escopeta calibre 16 y un revólver calibre 32, además de gran cantidad de proyectiles.
El acusado será presentado hoy en Tribunales, donde se le tomará declaración. A las menores, además, las someterán a tratamiento psicológico y quedarán en la casa de otro familiar.







