14 Noviembre 2009 Seguir en 
TOKIO.- El presidente estadounidense, Barack Obama, señaló ayer que su gobierno profundizará su compromiso y sus relaciones en Asia para promover la paz y el desarrollo de la región, en declaraciones formuladas en Japón al inicio de su primera gira por el continente.
En conferencia de prensa junto al primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, ambos líderes expresaron su resolución de mantener la estrecha relación que vincula a sus países, pero dijeron que era tiempo de rever y revisar el tratado de casi 50 años que define los lazos entre las dos primeras economías del mundo.
"Estados Unidos reforzará sus alianzas, construirá nuevas y será parte de los esfuerzos internacionales y de instituciones regionales que promueven la seguridad y la prosperidad en Asia", remarcó Obama. "EEUU y Japón deben hallar formas de renovar y refrescar la alianza para el siglo XXI", agregó.
Obama llegó ayer a Japón para iniciar una gira de una semana por el Este de Asia y antes de la conferencia de prensa se reunió con Hatoyama más de una hora para discutir distintos temas, entre ellos Corea del Norte y sus armas nucleares, la guerra en Afganistán, el cambio climático, la economía y las relaciones comerciales bilaterales.
El viaje de Obama, a poco más de un año de su llegada al poder, tiene por objetivo restaurar la influencia de EEUU en una región cada vez más reordenada en torno a China y a su vigoroso y expansivo crecimiento económico y militar.
Desde la Casa Blanca se explicó que el fin de la gira es demostrar el compromiso estadounidense con Asia y contrarrestar afirmaciones de que se desentendió de la región distraído por su severa crisis económica y por las guerras en Irak y en Afganistán.
Al iniciar la gira de 9 días, tras su escala en Japón, Obama visitará primero Singapur, luego China y finalmente Corea del Sur.
El jefe de la Casa Blanca dijo a la prensa en Tokio que pronto anunciará su decisión sobre cuántos soldados adicionales enviará a Afganistán. El mandatario rechazó quejas de opositores de que su gobierno demora irresponsablemente su decisión sobre el despliegue de refuerzos en Afganistán, donde la cada vez más virulenta guerra contra la insurgencia talibán ya se encuentra en su noveno año.
Obama precisó que uno de los objetivos centrales de su política exterior es proteger a su país de ataques extremistas, pero aclaró que en el plano militar no hay un compromiso por tiempo indefinido con Afganistán.
Hatoyama recordó que Japón ya no reabastecerá de combustible a barcos que llevan provisiones para las fuerzas extranjeras en Afganistán, pero que prometió U$S 5.000 millones para invertir en escuelas, agricultura y mejora de la policía afgana.
El premier centroizquierdista japonés ya decidió poner fin a la misión de abastecimiento en el Océano Indico de barcos que van a Afganistán y señaló que quiere revisar un acuerdo firmado hace tres años sobre el traslado de la base donde están los 47.000 soldados que EEUU tiene en Japón. El jefe de la Casa Blanca indicó, por su lado, que ambos países trabajarán para resolver rápidamente esta diferencia sobre la base en la sureña isla de Okinawa.
En un comunicado conjunto, los gobiernos de Obama y de Hatoyama advirtieron que Corea del Norte constituye una amenaza y reclamaron a Pyongyang apoyar y respetar las obligaciones internacionales para avanzar en negociaciones que permitan desmantelar su plan nuclear. También ratificaron su compromiso en favor de la desnuclearización irreversible y verificable de la península coreana. (DPA-Télam)
En conferencia de prensa junto al primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, ambos líderes expresaron su resolución de mantener la estrecha relación que vincula a sus países, pero dijeron que era tiempo de rever y revisar el tratado de casi 50 años que define los lazos entre las dos primeras economías del mundo.
"Estados Unidos reforzará sus alianzas, construirá nuevas y será parte de los esfuerzos internacionales y de instituciones regionales que promueven la seguridad y la prosperidad en Asia", remarcó Obama. "EEUU y Japón deben hallar formas de renovar y refrescar la alianza para el siglo XXI", agregó.
Obama llegó ayer a Japón para iniciar una gira de una semana por el Este de Asia y antes de la conferencia de prensa se reunió con Hatoyama más de una hora para discutir distintos temas, entre ellos Corea del Norte y sus armas nucleares, la guerra en Afganistán, el cambio climático, la economía y las relaciones comerciales bilaterales.
El viaje de Obama, a poco más de un año de su llegada al poder, tiene por objetivo restaurar la influencia de EEUU en una región cada vez más reordenada en torno a China y a su vigoroso y expansivo crecimiento económico y militar.
Desde la Casa Blanca se explicó que el fin de la gira es demostrar el compromiso estadounidense con Asia y contrarrestar afirmaciones de que se desentendió de la región distraído por su severa crisis económica y por las guerras en Irak y en Afganistán.
Al iniciar la gira de 9 días, tras su escala en Japón, Obama visitará primero Singapur, luego China y finalmente Corea del Sur.
El jefe de la Casa Blanca dijo a la prensa en Tokio que pronto anunciará su decisión sobre cuántos soldados adicionales enviará a Afganistán. El mandatario rechazó quejas de opositores de que su gobierno demora irresponsablemente su decisión sobre el despliegue de refuerzos en Afganistán, donde la cada vez más virulenta guerra contra la insurgencia talibán ya se encuentra en su noveno año.
Obama precisó que uno de los objetivos centrales de su política exterior es proteger a su país de ataques extremistas, pero aclaró que en el plano militar no hay un compromiso por tiempo indefinido con Afganistán.
Hatoyama recordó que Japón ya no reabastecerá de combustible a barcos que llevan provisiones para las fuerzas extranjeras en Afganistán, pero que prometió U$S 5.000 millones para invertir en escuelas, agricultura y mejora de la policía afgana.
El premier centroizquierdista japonés ya decidió poner fin a la misión de abastecimiento en el Océano Indico de barcos que van a Afganistán y señaló que quiere revisar un acuerdo firmado hace tres años sobre el traslado de la base donde están los 47.000 soldados que EEUU tiene en Japón. El jefe de la Casa Blanca indicó, por su lado, que ambos países trabajarán para resolver rápidamente esta diferencia sobre la base en la sureña isla de Okinawa.
En un comunicado conjunto, los gobiernos de Obama y de Hatoyama advirtieron que Corea del Norte constituye una amenaza y reclamaron a Pyongyang apoyar y respetar las obligaciones internacionales para avanzar en negociaciones que permitan desmantelar su plan nuclear. También ratificaron su compromiso en favor de la desnuclearización irreversible y verificable de la península coreana. (DPA-Télam)







