13 Noviembre 2009 Seguir en 
TEL AVIV/RAMALLAH.- El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, avivó la tensión en Cercano Oriente con su amenaza de renunciar a un nuevo mandato. Por una parte obligó al gobierno israelí a emprender una ofensiva para conseguir que siga en el cargo. Por otra, Israel vuelve a extender sus tentáculos hacia Siria.
Después de que los palestinos anunciaran ayer el aplazamiento de las elecciones previstas para enero, se estima que habrá tensiones sobre si Abbas dimite de inmediato como presidente palestino.
Hay pocas constantes en Cercano Oriente sobre las que uno pueda apostar seguro, pero una de ellas es que Israel anuncia su interés en las conversaciones de paz con la vecina Siria, cuando las conversaciones con los palestinos están en un callejón sin salida.
El primer ministro israelí, el derechista Benjamin Netanyahu, dejó entrever a la cúpula siria, a través del presidente francés Nicolás Sarkozy, que Israel está dispuesto a reanudar las negociaciones con Siria, pero al igual que con los palestinos, sin condiciones previas.
En Ramallah sin embargo ya se hacen planes con ambos escenarios: con y sin Abbas. (DPA)
Después de que los palestinos anunciaran ayer el aplazamiento de las elecciones previstas para enero, se estima que habrá tensiones sobre si Abbas dimite de inmediato como presidente palestino.
Hay pocas constantes en Cercano Oriente sobre las que uno pueda apostar seguro, pero una de ellas es que Israel anuncia su interés en las conversaciones de paz con la vecina Siria, cuando las conversaciones con los palestinos están en un callejón sin salida.
El primer ministro israelí, el derechista Benjamin Netanyahu, dejó entrever a la cúpula siria, a través del presidente francés Nicolás Sarkozy, que Israel está dispuesto a reanudar las negociaciones con Siria, pero al igual que con los palestinos, sin condiciones previas.
En Ramallah sin embargo ya se hacen planes con ambos escenarios: con y sin Abbas. (DPA)







