13 Noviembre 2009 Seguir en 
Habían convertido en barrio Olleros, al sur de la capital, en un gran supermercado de drogas con sus respectivas sucursales. Pero varios vecinos se cansaron y ante la impunidad con la que se movían los delincuentes (vendiendo incluso en inmediaciones de una escuela), decidieron hacer la denuncia en la Policía. Ayer, dos de los líderes de la organización fueron detenidos, aunque un tercero logró escapar.
La investigación se inició hace dos meses. Tras las acusaciones de los vecinos, el juez federal Nº 1, Daniel Bejas, ordenó que las actividades de los traficantes fueran seguidas de cerca por personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas. Una comisión integrada por los oficiales Ramón Juárez, Fernando Herrera, Pablo Monteros, Adrián Cequeira y José Rodríguez, al mando de los comisarios Guido Romano, Miguel Juárez y Fabián Salvatore se abocó al caso. Además de filmar a los delincuentes cuando estaban vendiendo, interceptaron a algunos compradores y los hicieron declarar. Con estas pruebas, Bejas otorgó ayer cuatro órdenes de allanamiento, que fueron concretadas en horas de la mañana. Con apoyo del Grupo Cero, del Comando Radioeléctrico, de Infantería y de Patrulla Motorizada, los investigadores irrumpieron en cuatro domicilios en los que sabían que se estaba vendiendo droga.
Los policías detuvieron primero a un tal "Joshela", de 28 años, y luego a un hombre conocido como "Locura", de 58. Un tercero, al que le dicen "Charly", huyó.
Durante los operativos los investigadores se incautaron de 15 envoltorios de marihuana, 17 bochitas de cocaína, tres tizas de la misma droga, nueve teléfonos celulares, un revólver calibre 38 largo, 15 cartuchos de punta hueca, $4.800 en billetes de baja denominación, ocho cajas de papel engomado para fabricar porros y una licuadora para procesar la droga.
La investigación se inició hace dos meses. Tras las acusaciones de los vecinos, el juez federal Nº 1, Daniel Bejas, ordenó que las actividades de los traficantes fueran seguidas de cerca por personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas. Una comisión integrada por los oficiales Ramón Juárez, Fernando Herrera, Pablo Monteros, Adrián Cequeira y José Rodríguez, al mando de los comisarios Guido Romano, Miguel Juárez y Fabián Salvatore se abocó al caso. Además de filmar a los delincuentes cuando estaban vendiendo, interceptaron a algunos compradores y los hicieron declarar. Con estas pruebas, Bejas otorgó ayer cuatro órdenes de allanamiento, que fueron concretadas en horas de la mañana. Con apoyo del Grupo Cero, del Comando Radioeléctrico, de Infantería y de Patrulla Motorizada, los investigadores irrumpieron en cuatro domicilios en los que sabían que se estaba vendiendo droga.
Los policías detuvieron primero a un tal "Joshela", de 28 años, y luego a un hombre conocido como "Locura", de 58. Un tercero, al que le dicen "Charly", huyó.
Durante los operativos los investigadores se incautaron de 15 envoltorios de marihuana, 17 bochitas de cocaína, tres tizas de la misma droga, nueve teléfonos celulares, un revólver calibre 38 largo, 15 cartuchos de punta hueca, $4.800 en billetes de baja denominación, ocho cajas de papel engomado para fabricar porros y una licuadora para procesar la droga.







