12 Noviembre 2009 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió a los soldados que regresan de las guerras de Afganistán y de Irak el pleno respaldo de su gobierno, según señaló ayer durante el acto con motivo del Día de los Veteranos de Guerra en el cementerio nacional en Arlington (en el estado de Virginia). Antes, el mandatario depositó una corona frente a la tumba del Soldado Desconocido.
"A todos ellos, a nuestros veteranos, a los caídos y a sus familias no hay ningún tributo, ninguna conmemoración, ningún elogio que equivalga verdaderamente a la magnitud de su servicio y su sacrificio", señaló Obama durante la ceremonia en el cementerio en el que están enterrados más de 300.000 combatientes.
"Estados Unidos no los decepcionará", dijo el mandatario al comprometerse a hacer lo correcto por todos los veteranos de guerra y sus familias, un día después de honrar a las 13 víctimas del tiroteo en la base militar Fort Hood, Texas.
Previamente, Obama y su esposa Michelle ofrecieron un desayuno en la Casa Blanca a un grupo de veteranos, en el que también participaron el vicepresidente Joe Biden y su esposa, Jill.
El jefe de la Casa Blanca subrayó que quien hoy forma parte de las Fuerzas Armadas ya ha demostrado estar al mismo nivel que generaciones de soldados anteriores. "Nunca más sucederá que soldados que regresan de conflictos estén desatendidos, tal y como sucedió en la época de la guerra de Vietnam", subrayó.
"Valoramos vuestra intervención. Os estaremos eternamente agradecidos", agregó el presidente durante la ceremonia.
En la primavera (boreal) de 2007 un escándalo a raíz del trato a soldados estadounidenses heridos afectó profundamente la confianza de los veteranos en el gobierno. El hospital militar Walter Reed en Washington, internacionalmente conocido, donde son tratados numerosos soldados mutilados en Irak y en Afganistán, saltó a primera plana en el mundo tras conocerse el lamentable estado en que se encontraban los ingresados.
Pacientes convalecientes permanecían en habitaciones cuyas paredes estaban recubiertas de moho y llenas de agujeros. Varios militares de alto rango tuvieron que dimitir cuando estalló este escándalo.
El Día de los Veteranos celebrado ayer, marcó el 91 aniversario del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial (1914-1918), en la que sirvieron cuatro millones de estadounidenses.
En la actualidad hay unos 23 millones de veteranos de guerra en Estados Unidos. De ese total, unos cinco millones combatieron en la II Guerra Mundial, otros cinco en la Guerra de Corea, ocho millones son veteranos de Vietnam y tres de la Guerra del Golfo.
EEUU evalúa enviar más soldados a Afganistán
El presidente, Barack Obama, convocó ayer a su consejo de guerra para deliberar sobre temas clave relacionados con el posible aumento del nivel de tropas en la crecientemente impopular guerra en Afganistán.
Aunque la Casa Blanca insiste en que Obama aún no eligió entre las cuatro opciones de estrategia que está considerando, algunos funcionarios dicen que existe apoyo creciente entre los máximos asesores para el despliegue de 30.000 o más soldados adicionales en Afganistán.
Obama mantuvo una revisión a puertas cerradas -la octava reunión-, mientras una nueva encuesta de opinión mostró un número creciente de estadounidenses que creen que la guerra en Afganistán no se está desarrollando bien y desaprueban su manejo de la situación. La alta cifra de muertos en combate erosionaron el apoyo de la gente a la guerra de ocho años, y una decisión de expandir el número de tropas podría convertirse en un problema político para Obama, antes de las elecciones parlamentarias del próximo año.
Con asesores diciendo que aún faltan semanas para que Obama tome una decisión, la posición del mandatario no queda clara. Críticos republicanos lo acusan de titubear, pero el presidente respondió que se está tomando el tiempo necesario para tomar la decisión adecuada.
En una ceremonia en honor a los veteranos de guerra en el Cementerio de Arlington, Obama no mencionó directamente el conflicto en Afganistán. (Reuters-DPA-Télam)
"A todos ellos, a nuestros veteranos, a los caídos y a sus familias no hay ningún tributo, ninguna conmemoración, ningún elogio que equivalga verdaderamente a la magnitud de su servicio y su sacrificio", señaló Obama durante la ceremonia en el cementerio en el que están enterrados más de 300.000 combatientes.
"Estados Unidos no los decepcionará", dijo el mandatario al comprometerse a hacer lo correcto por todos los veteranos de guerra y sus familias, un día después de honrar a las 13 víctimas del tiroteo en la base militar Fort Hood, Texas.
Previamente, Obama y su esposa Michelle ofrecieron un desayuno en la Casa Blanca a un grupo de veteranos, en el que también participaron el vicepresidente Joe Biden y su esposa, Jill.
El jefe de la Casa Blanca subrayó que quien hoy forma parte de las Fuerzas Armadas ya ha demostrado estar al mismo nivel que generaciones de soldados anteriores. "Nunca más sucederá que soldados que regresan de conflictos estén desatendidos, tal y como sucedió en la época de la guerra de Vietnam", subrayó.
"Valoramos vuestra intervención. Os estaremos eternamente agradecidos", agregó el presidente durante la ceremonia.
En la primavera (boreal) de 2007 un escándalo a raíz del trato a soldados estadounidenses heridos afectó profundamente la confianza de los veteranos en el gobierno. El hospital militar Walter Reed en Washington, internacionalmente conocido, donde son tratados numerosos soldados mutilados en Irak y en Afganistán, saltó a primera plana en el mundo tras conocerse el lamentable estado en que se encontraban los ingresados.
Pacientes convalecientes permanecían en habitaciones cuyas paredes estaban recubiertas de moho y llenas de agujeros. Varios militares de alto rango tuvieron que dimitir cuando estalló este escándalo.
El Día de los Veteranos celebrado ayer, marcó el 91 aniversario del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial (1914-1918), en la que sirvieron cuatro millones de estadounidenses.
En la actualidad hay unos 23 millones de veteranos de guerra en Estados Unidos. De ese total, unos cinco millones combatieron en la II Guerra Mundial, otros cinco en la Guerra de Corea, ocho millones son veteranos de Vietnam y tres de la Guerra del Golfo.
EEUU evalúa enviar más soldados a Afganistán
El presidente, Barack Obama, convocó ayer a su consejo de guerra para deliberar sobre temas clave relacionados con el posible aumento del nivel de tropas en la crecientemente impopular guerra en Afganistán.
Aunque la Casa Blanca insiste en que Obama aún no eligió entre las cuatro opciones de estrategia que está considerando, algunos funcionarios dicen que existe apoyo creciente entre los máximos asesores para el despliegue de 30.000 o más soldados adicionales en Afganistán.
Obama mantuvo una revisión a puertas cerradas -la octava reunión-, mientras una nueva encuesta de opinión mostró un número creciente de estadounidenses que creen que la guerra en Afganistán no se está desarrollando bien y desaprueban su manejo de la situación. La alta cifra de muertos en combate erosionaron el apoyo de la gente a la guerra de ocho años, y una decisión de expandir el número de tropas podría convertirse en un problema político para Obama, antes de las elecciones parlamentarias del próximo año.
Con asesores diciendo que aún faltan semanas para que Obama tome una decisión, la posición del mandatario no queda clara. Críticos republicanos lo acusan de titubear, pero el presidente respondió que se está tomando el tiempo necesario para tomar la decisión adecuada.
En una ceremonia en honor a los veteranos de guerra en el Cementerio de Arlington, Obama no mencionó directamente el conflicto en Afganistán. (Reuters-DPA-Télam)







