12 Noviembre 2009 Seguir en 
Planteos de nulidad. Cuestionamientos al proceso. Críticas a los peritos. Por ahora, los reclamos realizados por los defensores de los seis acusados del crimen de Miguel Alberto Ruiz no fueron atendidos. Ayer declaró el principal imputado, el policía jubilado Juan Carlos Ferreyra, presunto autor material del homicidio. "En ningún momento llevé armas (al lugar del hecho) ni escuché disparos. Todavía no entiendo por qué estoy acá", dijo el ex suboficial, de 65 años.
Según la investigación -iniciada por la ya fallecida fiscala Joaquina Vermal y finalizada por su reemplazante, Adriana Giannoni-, a Ruiz lo asesinaron de un balazo en la cabeza, luego de un confuso episodio producido durante la madrugada del 4 de noviembre de 2001 en barrio 11 de Marzo.
Esa noche, según el expediente, un grupo de amigos -entre los que estaba la víctima- bailaban y consumían bebidas alcohólicas en la vereda de la casa de una joven identificada como Romina Guerra. De pronto -advirtieron los pesquisas- llegaron Ariel Gustavo Ferreyra (hijo de Juan Carlos) y otros muchachos en dos motos. Ellos quisieron unirse al festejo, afirman los investigadores, pero no les permitieron acercarse. Sin embargo, se quedaron bebiendo a pocos metros de allí. En determinado momento se produjo una pelea, afirmó Giannoni en el pedido de elevación a juicio. Los amigos de Gustavo Ferreyra se marcharon y él quedó sólo; fue entonces cuando un joven aprovechó para quitarle las zapatillas y las prendas de vestir.
"Eran las 3.30 cuando mi hijo entró a mi casa. Llegó todo golpeado y solamente en slip. Me contó que una patota le había robado todo. Yo le dije que hiciera la denuncia, pero él se negó, porque quería entrar a la Policía y quizás eso podía afectar su legajo. No sé por qué le hice caso", afirmó ayer Juan Carlos Ferreyra. El hombre agregó que decidió ir en busca del autor del robo "solamente para dialogar". Según la investigación, el ex policía salió junto con Ariel Ferreyra, Cristian Fabián Ferreyra, Flavio Marcelo Bárquez, José Matías Cortalezzi, e Iván Ibáñez (estos dos últimos eran menores). "Caminamos como cinco calles hasta que encontramos al chico que llevaba la ropa de mi hijo. Le pedí que me la devolviera; cuando él hizo el ademán de sacarse las zapatillas, unos ocho muchachos que estaban borrachos, a unos 15 metros de nosotros, se nos abalanzaron. Empezaron a tirarnos piedras y nosotros salimos corriendo. Al otro día, le llegó una notificación a mi hijo y a los tres días otra a mí. Todavía no entiendo por qué", relató Ferreyra.
La hipótesis de los investigadores es distinta a la que dio ayer el ex suboficial. Según la imputación, los acusados interceptaron a Ruiz en la esquina de calle Malabia con un pasaje sin nombre. "Todos lo rodearon y lo golpearon. Aprovechando esta situación, Juan Carlos Ferreyra le efectuó un disparo en la sien a la víctima, lo que ocasionó su muerte, cinco días después", sostienen los investigadores.
Por ello, la fiscala imputó al ex policía el delito de homicidio agravado por alevosía, y al resto de los acusados de participación necesaria en homicidio agravado.
Presentaciones
Luis Acosta, defensor de Cortalezzi; Exequiel Avila Gallo, abogado de Ibáñez; Roberto Flores, representante de los Ferreyra; y Rodolfo Burgos, patrocinante de Bárquez, solicitaron la nulidad absoluta del proceso antes del inicio de la audiencia.
"A nueve años del hecho, el médico forense que entrevistó a mi pupilo sólo le preguntó su nombre, su número de DNI y otros datos personales. ¿Así es como averigua cuál es el estado de su salud mental? El objeto de ese estudio era saber si Cortalezzi comprendía la criminalidad del acto", dijo Acosta.
Flores, en tanto, cuestionó que el Juzgado de Menores que intervino en el caso no haya realizado los informes pertinentes. En ese sentido, el fiscal Edmundo Boto dio su postura. "Si se declara la responsabilidad penal de los imputados, el juez de Menores no podrá seguir adelante con el proceso, pues no hubo tratamiento tutelar", argumentó.
A su turno, la representante de la querella, Carolina Epelbaum, solicitó que los planteos sean resueltos al final del debate, ya que la participación de Cortalezzi e Ibáñez en el proceso puede ser clave.
Luego de deliberar, los vocales de la sala V de la Cámara Penal, Alfredo Barrionuevo, Francisco Ruiz Vargas y Emilio Páez de la Torre decidieron diferir para la fase resolutiva (durante la sentencia) estos planteos y además citar al médico forense que examinó a los imputados. El juicio seguirá hoy.
Según la investigación -iniciada por la ya fallecida fiscala Joaquina Vermal y finalizada por su reemplazante, Adriana Giannoni-, a Ruiz lo asesinaron de un balazo en la cabeza, luego de un confuso episodio producido durante la madrugada del 4 de noviembre de 2001 en barrio 11 de Marzo.
Esa noche, según el expediente, un grupo de amigos -entre los que estaba la víctima- bailaban y consumían bebidas alcohólicas en la vereda de la casa de una joven identificada como Romina Guerra. De pronto -advirtieron los pesquisas- llegaron Ariel Gustavo Ferreyra (hijo de Juan Carlos) y otros muchachos en dos motos. Ellos quisieron unirse al festejo, afirman los investigadores, pero no les permitieron acercarse. Sin embargo, se quedaron bebiendo a pocos metros de allí. En determinado momento se produjo una pelea, afirmó Giannoni en el pedido de elevación a juicio. Los amigos de Gustavo Ferreyra se marcharon y él quedó sólo; fue entonces cuando un joven aprovechó para quitarle las zapatillas y las prendas de vestir.
"Eran las 3.30 cuando mi hijo entró a mi casa. Llegó todo golpeado y solamente en slip. Me contó que una patota le había robado todo. Yo le dije que hiciera la denuncia, pero él se negó, porque quería entrar a la Policía y quizás eso podía afectar su legajo. No sé por qué le hice caso", afirmó ayer Juan Carlos Ferreyra. El hombre agregó que decidió ir en busca del autor del robo "solamente para dialogar". Según la investigación, el ex policía salió junto con Ariel Ferreyra, Cristian Fabián Ferreyra, Flavio Marcelo Bárquez, José Matías Cortalezzi, e Iván Ibáñez (estos dos últimos eran menores). "Caminamos como cinco calles hasta que encontramos al chico que llevaba la ropa de mi hijo. Le pedí que me la devolviera; cuando él hizo el ademán de sacarse las zapatillas, unos ocho muchachos que estaban borrachos, a unos 15 metros de nosotros, se nos abalanzaron. Empezaron a tirarnos piedras y nosotros salimos corriendo. Al otro día, le llegó una notificación a mi hijo y a los tres días otra a mí. Todavía no entiendo por qué", relató Ferreyra.
La hipótesis de los investigadores es distinta a la que dio ayer el ex suboficial. Según la imputación, los acusados interceptaron a Ruiz en la esquina de calle Malabia con un pasaje sin nombre. "Todos lo rodearon y lo golpearon. Aprovechando esta situación, Juan Carlos Ferreyra le efectuó un disparo en la sien a la víctima, lo que ocasionó su muerte, cinco días después", sostienen los investigadores.
Por ello, la fiscala imputó al ex policía el delito de homicidio agravado por alevosía, y al resto de los acusados de participación necesaria en homicidio agravado.
Presentaciones
Luis Acosta, defensor de Cortalezzi; Exequiel Avila Gallo, abogado de Ibáñez; Roberto Flores, representante de los Ferreyra; y Rodolfo Burgos, patrocinante de Bárquez, solicitaron la nulidad absoluta del proceso antes del inicio de la audiencia.
"A nueve años del hecho, el médico forense que entrevistó a mi pupilo sólo le preguntó su nombre, su número de DNI y otros datos personales. ¿Así es como averigua cuál es el estado de su salud mental? El objeto de ese estudio era saber si Cortalezzi comprendía la criminalidad del acto", dijo Acosta.
Flores, en tanto, cuestionó que el Juzgado de Menores que intervino en el caso no haya realizado los informes pertinentes. En ese sentido, el fiscal Edmundo Boto dio su postura. "Si se declara la responsabilidad penal de los imputados, el juez de Menores no podrá seguir adelante con el proceso, pues no hubo tratamiento tutelar", argumentó.
A su turno, la representante de la querella, Carolina Epelbaum, solicitó que los planteos sean resueltos al final del debate, ya que la participación de Cortalezzi e Ibáñez en el proceso puede ser clave.
Luego de deliberar, los vocales de la sala V de la Cámara Penal, Alfredo Barrionuevo, Francisco Ruiz Vargas y Emilio Páez de la Torre decidieron diferir para la fase resolutiva (durante la sentencia) estos planteos y además citar al médico forense que examinó a los imputados. El juicio seguirá hoy.







