12 Noviembre 2009 Seguir en 
BRASILIA.- El gobierno de Brasil abrió una investigación sobre las causas del desperfecto que paralizó la planta hidroeléctrica de Itaipú y generó uno de los peores "superapagón" de la historia que afectó a 800 ciudades de 18 de los 26 Estados y a todo Paraguay, cuyo gobierno descartó un sabotaje.
Según un informe del Operador Nacional del Sistema eléctrico (ONS), un fallo que afectó inicialmente las regiones sureste y centrooccidental desencadenó la desconexión automática del sistema de transmisión, en un "efecto dominó" que afectó a todas las regiones del país. El hecho hizo que el presidente Lula Da Silva saliera en defensa de su política energética. Tuvo que desmentir que el apagón se hubiera producido por deficiencias en la generación.
El trabajo de la ONS detalla que el problema no sólo afectó a plantas hidroeléctricas sino también a las dos centrales nucleares brasileñas, las de Angra I y Angra II. Según el director general de Itaipú, Jorge Samek, el apagón no tuvo que ver con problemas en la generación de energía por parte de la planta binacional, sino que, al parecer, fue causado por un desperfecto en el sistema de transmisión de electricidad.
"Estábamos operando normalmente y, de pronto, la electricidad generada por nuestras 18 turbinas pasó a no ser recibida por las líneas de transmisión. Nunca antes en la historia de Itaipú se registró un problema que afectara simultáneamente a las turbinas", explicó.
La luz se apagó el martes alrededor a las 22.14 hora brasileña y el suministro de electricidad se restableció en las primeras horas de la madrugada, cuando se hizo funcionar tres turbinas.
Las actividades de la planta binacional, en operación desde 1982, volvieron a la total normalidad a las seis de la mañana.
Según el viceministro de Minas y Energía, Marcio Zimmermann, el apagón podría haber sido provocado por un desperfecto en la ciudad de Itaberá, en el sur del Estado de San Pablo, donde existe una estación que recibe a tres líneas de energía de Itaipú, y afectó a las líneas de transmisión en una "reacción en cadena". Hubo graves trastornos en Brasil, especialmente en las grandes ciudades como Río de Janeiro y San Pablo, donde fueron interrumpidos los servicios de trenes urbanos y subterráneos y la ausencia de semáforos dio paso a gigantescos embotellamientos de tránsito. (DPA-Télam-Reuters)
Según un informe del Operador Nacional del Sistema eléctrico (ONS), un fallo que afectó inicialmente las regiones sureste y centrooccidental desencadenó la desconexión automática del sistema de transmisión, en un "efecto dominó" que afectó a todas las regiones del país. El hecho hizo que el presidente Lula Da Silva saliera en defensa de su política energética. Tuvo que desmentir que el apagón se hubiera producido por deficiencias en la generación.
El trabajo de la ONS detalla que el problema no sólo afectó a plantas hidroeléctricas sino también a las dos centrales nucleares brasileñas, las de Angra I y Angra II. Según el director general de Itaipú, Jorge Samek, el apagón no tuvo que ver con problemas en la generación de energía por parte de la planta binacional, sino que, al parecer, fue causado por un desperfecto en el sistema de transmisión de electricidad.
"Estábamos operando normalmente y, de pronto, la electricidad generada por nuestras 18 turbinas pasó a no ser recibida por las líneas de transmisión. Nunca antes en la historia de Itaipú se registró un problema que afectara simultáneamente a las turbinas", explicó.
La luz se apagó el martes alrededor a las 22.14 hora brasileña y el suministro de electricidad se restableció en las primeras horas de la madrugada, cuando se hizo funcionar tres turbinas.
Las actividades de la planta binacional, en operación desde 1982, volvieron a la total normalidad a las seis de la mañana.
Según el viceministro de Minas y Energía, Marcio Zimmermann, el apagón podría haber sido provocado por un desperfecto en la ciudad de Itaberá, en el sur del Estado de San Pablo, donde existe una estación que recibe a tres líneas de energía de Itaipú, y afectó a las líneas de transmisión en una "reacción en cadena". Hubo graves trastornos en Brasil, especialmente en las grandes ciudades como Río de Janeiro y San Pablo, donde fueron interrumpidos los servicios de trenes urbanos y subterráneos y la ausencia de semáforos dio paso a gigantescos embotellamientos de tránsito. (DPA-Télam-Reuters)







