Juzgarán a los acusados de matar a "Betty" desde el 2 de diciembre
La maestra desapareció el 31 de julio de 2006 y nada ha vuelto a saberse de ella hasta ahora. Según la investigación fiscal, a la docente la mataron en un departamento céntrico. Dos mujeres y un hombre podrían ser condenados a prisión perpetua. El caso.
10 Noviembre 2009 Seguir en 
Los investigadores no tienen dudas: Angela Beatriz Argañaraz, la docente desaparecida desde hace más de tres años, fue asesinada. Pese a que aún no encontraron el cuerpo de la maestra, la fiscala Adriana Giannoni consideró que había elementos para considerar que las ex novicias Susana Acosta y Nélida Fernández, y el hermano de esta última, Luis Fernández, fueron los autores del crimen.
Ahora, será el turno de los jueces de la sala V de la Cámara Penal determinar si las sospechas de los investigadores eran ciertas. Según fuentes judiciales, el 2 de diciembre comenzará el debate oral y público contra tres personas acusadas de homicidio agravado.
El 31 de julio de 2006 fue la última vez que Argañaraz fue vista, cuando salió cerca de las 6 de su casa, ubicada en El Manantial. Ella tenía 45 años y trabajaba como maestra de grado en dos colegios. Ese día iba a dar su última clase, pues luego iba a asumir como directora en el Padre Roque Correa. Pero jamás entró al aula.
Ella abordó un colectivo de la línea 103 cerca de su casa. Luego, bajó en la esquina de Lavalle y avenida Alem y abordó un remise.
Según los investigadores, "Betty" fue hasta un edificio ubicado en calle Catamarca 30. Allí vivían Nélida Fernández y Acosta, quienes eran colegas de Argañaraz. De acuerdo con la hipótesis de la fiscala, dentro del departamento, las mujeres golpearon en la cabeza a "Betty" con un elemento duro y la mataron. Lo que aún no se sabe es qué hicieron las presuntas homicidas con el cuerpo.
Giannoni halló varios indicios que, según el pedido de elevación a juicio, comprometen seriamente a las ex religiosas, que fueron detenidas días después de la desaparición de la maestra.
El primero es un estudio realizado por un médico forense, que examinó a Fernández y a Acosta días después de la desaparición de "Betty", en el que se advierte que ambas tenían moretones en los brazos y otros signos de una pelea. En ese momento, el caso estaba calificado como privación ilegítima de la libertad. Pero la evidencia concluyente para la investigadora fue una pericia realizada dentro del departamento de las ex novicias poco después del hecho. Allí, especialistas de Policía Científica encontraron rastros de sangre en el marco de la puerta del baño, en la pileta del lavadero, en el sumidero de la cocina y en la baulera del edificio, entre otros sitios. Mediante un estudio genético se confirmó que la sangre era de "Betty".
"Soy inocente"
Luis Fernández, en tanto, fue arrestado casi un año después de la desaparición de la docente. Según la fiscala, él también participó del crimen de Argañaraz aunque él -el único de los tres imputados que declaró- lo negó terminantemente. "Soy inocente, todo esto es una fantochada. Nadie más que yo quiere que se haga este juicio, pero me parece que hay un complot contra nosotros", indicó ayer el acusado desde la cárcel.
Además del misterio sobre el paradero de "Betty", los investigadores deben dilucidar qué podría haber llevado a las ex novicias a matar a la docente.
Según la hipótesis oficial, el móvil del crimen fue el celo profesional, debido al ascenso que había recibido la docente. "Buscaban convencer a Argañaraz de no asumir el cargo ofrecido (directora del colegio Padre Roque Correa), ya que Acosta, en su fuero íntimo, estaba convencida de que ella debía ser elegida, y nada ni nadie se interpondría hasta lograrlo", afirmó la fiscala Giannoni en la elevación a juicio, que fue avalada por el juez de Instrucción Alfonso Zottoli.
La causa tiene 39 cuerpos (hay cientos de informes policiales sobre rastrillajes con resultado negativo). Además, hay casi 20 cuerpos más de nulidades. Los camaristas que juzgarán a los imputados son Alfredo Barrionuevo, Emilio Páez de la Torre y Pedro Roldán Vázquez. Argañaraz y Nélida Fernández, representadas por Gustavo Morales, aguardan el debate en la cárcel de mujeres. Luis Fernández, que es defendido por Carolina Epelbaum, está alojado en el penal de Villa Urquiza.
El fiscal de Cámara será Edmundo Botto. Probablemente sea el último debate oral del cual participe el representante del Ministerio Público, pues ya finalizó los trámites para su jubilación. También Giannoni actuará como co-fiscal durante las audiencias.
Liliana Argañaraz, la hermana de Betty, no sabía que ya había fecha para el juicio y la noticia la reconfortó. "Lo judicial es clave, por supuesto. Pero para mí es fundamental encontrar a mi hermana. Yo voy a seguir buscándola. Necesitamos hallarla", dijo. "Esperábamos esta confirmación. Sé que van a ser sentenciadas, porque hay evidencias para ello. Para nosotros es un alivio que se haga el juicio", afirmó. "Si estas mujeres (por las ex novicias) siguen con su plan de llamarse a silencio, el juicio no nos dará la respuesta más importante", advirtió conmovida la mujer.
Ahora, será el turno de los jueces de la sala V de la Cámara Penal determinar si las sospechas de los investigadores eran ciertas. Según fuentes judiciales, el 2 de diciembre comenzará el debate oral y público contra tres personas acusadas de homicidio agravado.
El 31 de julio de 2006 fue la última vez que Argañaraz fue vista, cuando salió cerca de las 6 de su casa, ubicada en El Manantial. Ella tenía 45 años y trabajaba como maestra de grado en dos colegios. Ese día iba a dar su última clase, pues luego iba a asumir como directora en el Padre Roque Correa. Pero jamás entró al aula.
Ella abordó un colectivo de la línea 103 cerca de su casa. Luego, bajó en la esquina de Lavalle y avenida Alem y abordó un remise.
Según los investigadores, "Betty" fue hasta un edificio ubicado en calle Catamarca 30. Allí vivían Nélida Fernández y Acosta, quienes eran colegas de Argañaraz. De acuerdo con la hipótesis de la fiscala, dentro del departamento, las mujeres golpearon en la cabeza a "Betty" con un elemento duro y la mataron. Lo que aún no se sabe es qué hicieron las presuntas homicidas con el cuerpo.
Giannoni halló varios indicios que, según el pedido de elevación a juicio, comprometen seriamente a las ex religiosas, que fueron detenidas días después de la desaparición de la maestra.
El primero es un estudio realizado por un médico forense, que examinó a Fernández y a Acosta días después de la desaparición de "Betty", en el que se advierte que ambas tenían moretones en los brazos y otros signos de una pelea. En ese momento, el caso estaba calificado como privación ilegítima de la libertad. Pero la evidencia concluyente para la investigadora fue una pericia realizada dentro del departamento de las ex novicias poco después del hecho. Allí, especialistas de Policía Científica encontraron rastros de sangre en el marco de la puerta del baño, en la pileta del lavadero, en el sumidero de la cocina y en la baulera del edificio, entre otros sitios. Mediante un estudio genético se confirmó que la sangre era de "Betty".
"Soy inocente"
Luis Fernández, en tanto, fue arrestado casi un año después de la desaparición de la docente. Según la fiscala, él también participó del crimen de Argañaraz aunque él -el único de los tres imputados que declaró- lo negó terminantemente. "Soy inocente, todo esto es una fantochada. Nadie más que yo quiere que se haga este juicio, pero me parece que hay un complot contra nosotros", indicó ayer el acusado desde la cárcel.
Además del misterio sobre el paradero de "Betty", los investigadores deben dilucidar qué podría haber llevado a las ex novicias a matar a la docente.
Según la hipótesis oficial, el móvil del crimen fue el celo profesional, debido al ascenso que había recibido la docente. "Buscaban convencer a Argañaraz de no asumir el cargo ofrecido (directora del colegio Padre Roque Correa), ya que Acosta, en su fuero íntimo, estaba convencida de que ella debía ser elegida, y nada ni nadie se interpondría hasta lograrlo", afirmó la fiscala Giannoni en la elevación a juicio, que fue avalada por el juez de Instrucción Alfonso Zottoli.
La causa tiene 39 cuerpos (hay cientos de informes policiales sobre rastrillajes con resultado negativo). Además, hay casi 20 cuerpos más de nulidades. Los camaristas que juzgarán a los imputados son Alfredo Barrionuevo, Emilio Páez de la Torre y Pedro Roldán Vázquez. Argañaraz y Nélida Fernández, representadas por Gustavo Morales, aguardan el debate en la cárcel de mujeres. Luis Fernández, que es defendido por Carolina Epelbaum, está alojado en el penal de Villa Urquiza.
El fiscal de Cámara será Edmundo Botto. Probablemente sea el último debate oral del cual participe el representante del Ministerio Público, pues ya finalizó los trámites para su jubilación. También Giannoni actuará como co-fiscal durante las audiencias.
Liliana Argañaraz, la hermana de Betty, no sabía que ya había fecha para el juicio y la noticia la reconfortó. "Lo judicial es clave, por supuesto. Pero para mí es fundamental encontrar a mi hermana. Yo voy a seguir buscándola. Necesitamos hallarla", dijo. "Esperábamos esta confirmación. Sé que van a ser sentenciadas, porque hay evidencias para ello. Para nosotros es un alivio que se haga el juicio", afirmó. "Si estas mujeres (por las ex novicias) siguen con su plan de llamarse a silencio, el juicio no nos dará la respuesta más importante", advirtió conmovida la mujer.







