"La Constitución había sido violada con el juicio político"

Un abogado elogia la reposición de una jueza.

Por Redacción Política 10 Noviembre 2009
"Esta sentencia restablece el equilibrio entre los poderes, que se encontraba lesionado frente a la improcedencia de haber juzgado a una magistrada por el contenido de sus decisiones". En esto radica, según José Agustín Ferrari, la trascendencia institucional de la sentencia de la Corte Suprema, que ha ordenado la restitución de la camarista penal Alicia Freidenberg, pese a que había sido destituida mediante un juicio político en 2006. Ferrari fue uno de los abogados con los que contó la magistrada.
LA GACETA preguntó al letrado qué opina de que algunas voces, fundamentalmente desde sectores políticos, critiquen el pronunciamiento por considerar que es una manifestación del avance de la Justicia sobre zonas o atribuciones reservadas a los otros poderes.
El abogado no dudó en su respuesta. "Algunos tienen miedo al estado constitucional de derecho. Actualmente, no se concibe al derecho como un instrumento de la política o de la legislación. Por el contrario, la política debe ser un instrumento para la plena actuación del derecho; en definitiva, de los principios y derechos fundamentales que sustentan y que han sido establecidos en el proyecto constitucional, que es jurídico y político. Tal vez no entienden el concepto de democracia; menos aún, el de estado de derecho", manifestó.
Otras advertencias
El motivo de la remoción de Freidenberg fue el haber autorizado, a partir de las disposiciones de la Ley 24.660, que un recluso fuera traslado a la casa de un familiar durante cuatro horas -con custodia carcelaria-, ocasión en la que aquel se fugó, aunque luego fue capturado. Como Ferrari es docente de Derecho Penal, se le consultó si al juicio político contra Freidenberg se había trasladado la polémica sobre la inseguridad y sobre la forma de combatirla; en particular, por parte de quienes alientan las posiciones más duras para enfrentarla.   
El abogado contestó en estos términos: "los autoritarios -aquellos que se atribuyen un poder no otorgado- representan una vieja forma de populismo. Es lo que Eugenio Raúl Zaffaroni designa 'autoritarismo cool', porque carece de contenido ideológico; es vacío y sólo encuentra sustento en un falso discurso de efectividad y de desviación del ejercicio del poder estatal. Esa posición cedió y perdió una batalla gracias al fallo de la Corte, pero debemos estar siempre alertas".
Ferrari está convencido de que el proceso de remoción sustanciado contra Freidenberg supuso la flagrante violación de ciertas garantías constitucionales. "Por eso, desde el inicio advertimos que no existía una causal de remoción. Como consecuencia, planteamos una serie de excepciones o defensas previas; entre ellas, la de falta de competencia, porque la Legislatura no podía constituirse en tribunal de reexamen de decisiones judiciales adoptadas por una magistrada; o la excepción de falta de acción, ya que las causales de destitución son taxativas y, respecto de Freidenberg, no existía materia para un juicio político", recalcó el penalista.
El letrado, que destacó la labor de su colega Julio Rougés (el otro abogado de Freidenberg), insistió en el valor del fallo de la Corte. "Cualquier tribunal tiene una función primordial en un estado de derecho: velar por la estricta sujeción a la ley y a la primera de ellas, la Constitución, que había sido violada con este juicio político", remató.

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