09 Noviembre 2009 Seguir en 
ROMA.- El 84% de los italianos se opone a una normativa de la Corte Europea de Derechos Humanos para que los crucifijos sean quitados de las salas de clases en Italia, según mostró el sondeo de un matutino.
La encuesta del periódico Corriere della Sera evidenció que el 84% de los italianos encuestados quiere que los crucifijos se mantengan, un 14% dijo que deberían ser quitados y el restante 2% no opinó. Los que están en favor incluyen a muchos que no son católicos practicantes. Un 68% de los que dijeron nunca haber asistido a misa afirmaron que igualmente querían que los crucifijos se mantuvieran en las escuelas.
El Gobierno de Italia señaló que apelaría la normativa, adoptada en Estrasburgo. Líderes de la administración italiana, encabezados por el primer ministro Silvio Berlusconi, apuntaron que los crucifijos se mantendrían debido a que forman parte de la cultura cristiana del país.
Presencia perturbadora
La resolución de Corte Europea de Derechos Humanos -que señaló que los crucifijos podrían perturbar a los alumnos que no son cristianos- provocó el malestar del Vaticano y una airada protesta en Italia.
El caso fue presentado por una italiana, Soile Lautsi, quien se quejó de que su hija tuviera que asistir a una escuela pública en el norte de Italia en la cual había crucifijos en todas las salas. (Reuters)
La encuesta del periódico Corriere della Sera evidenció que el 84% de los italianos encuestados quiere que los crucifijos se mantengan, un 14% dijo que deberían ser quitados y el restante 2% no opinó. Los que están en favor incluyen a muchos que no son católicos practicantes. Un 68% de los que dijeron nunca haber asistido a misa afirmaron que igualmente querían que los crucifijos se mantuvieran en las escuelas.
El Gobierno de Italia señaló que apelaría la normativa, adoptada en Estrasburgo. Líderes de la administración italiana, encabezados por el primer ministro Silvio Berlusconi, apuntaron que los crucifijos se mantendrían debido a que forman parte de la cultura cristiana del país.
Presencia perturbadora
La resolución de Corte Europea de Derechos Humanos -que señaló que los crucifijos podrían perturbar a los alumnos que no son cristianos- provocó el malestar del Vaticano y una airada protesta en Italia.
El caso fue presentado por una italiana, Soile Lautsi, quien se quejó de que su hija tuviera que asistir a una escuela pública en el norte de Italia en la cual había crucifijos en todas las salas. (Reuters)







