07 Noviembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Cuerpo de Delegados del subterráneo de Buenos Aires anunció que volverá a paralizar las seis líneas porteñas y el Premetro el próximo martes, en una huelga que será "como mínimo" de 24 horas, y así redobló su apuesta en reclamo de personería como gremio independiente.
Los trabajadores del subte decidieron que realizarán una nueva medida de fuerza después de que uno de sus delegados, Néstor Segovia, denunciara una agresión policial contra su familia en la localidad bonaerense de Moreno, donde su ex esposa Noemí Segovia tenía a su cargo un comedor comunitario.
El servicio de subterráneos y el Premetro volvió a funcionar ayer luego de que los delegados rebeldes, que buscan separarse de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), impulsaran el jueves un paro desde el mediodía en el marco de una tensa jornada escaleras abajo, debido a enfrentamientos con grupos que respondían a la central sindical.
El delegado Norberto Pianelli anunció la huelga durante una conferencia de prensa que brindó junto a Segovia, a directivos de la CTA y a legisladores nacionales en una sala del edificio Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación. "La semana que viene, disculpen los pasajeros, vamos de nuevo a parar el subte", resaltó Pianelli durante el encuentro, pero agregó: "hoy discutimos que el paro sea más largo, pero esa decisión aún no la tenemos tomada".
"El paro será como mínimo de 24 horas el martes", subrayó el representante sindical, que recibió junto a Segovia el respaldo de líderes gremiales y del secretario general de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Yasky. Los delegados rebeldes del subte buscan que el Ministerio de Trabajo de la Nación los reconozca formalmente como un gremio independiente, por separado de la UTA.
En la rueda de prensa, Noemí Segovia denunció que ayer a la mañana efectivos policiales golpearon a sus hijos Ezequiel (de nueve años) y Néstor (de 16) y "quemaron y rompieron todo en el comedor comunitario" que funcionaba en Sarmiento y Joaquín V. González, en Moreno. El delegado Segovia, a su vez, negó que su casa se encuentre ubicada en un terreno usurpado y relacionó el ataque con el reclamo gremial.
El servicio en las seis líneas del subte y el Premetro se realizó ayer con normalidad, tras finalizar la medida de fuerza. Según informó Metrovías, el paro terminó a las 5 de la madrugada y el servicio sufrió algunas demoras normales dentro del cronograma habitual. Pero, la tensión renació al mediodía de ayer tras la denuncia de Segovia, que dijo que su casa fue atacada por "una patota" como medida de intimidación. (NA-Télam)
Los trabajadores del subte decidieron que realizarán una nueva medida de fuerza después de que uno de sus delegados, Néstor Segovia, denunciara una agresión policial contra su familia en la localidad bonaerense de Moreno, donde su ex esposa Noemí Segovia tenía a su cargo un comedor comunitario.
El servicio de subterráneos y el Premetro volvió a funcionar ayer luego de que los delegados rebeldes, que buscan separarse de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), impulsaran el jueves un paro desde el mediodía en el marco de una tensa jornada escaleras abajo, debido a enfrentamientos con grupos que respondían a la central sindical.
El delegado Norberto Pianelli anunció la huelga durante una conferencia de prensa que brindó junto a Segovia, a directivos de la CTA y a legisladores nacionales en una sala del edificio Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación. "La semana que viene, disculpen los pasajeros, vamos de nuevo a parar el subte", resaltó Pianelli durante el encuentro, pero agregó: "hoy discutimos que el paro sea más largo, pero esa decisión aún no la tenemos tomada".
"El paro será como mínimo de 24 horas el martes", subrayó el representante sindical, que recibió junto a Segovia el respaldo de líderes gremiales y del secretario general de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Yasky. Los delegados rebeldes del subte buscan que el Ministerio de Trabajo de la Nación los reconozca formalmente como un gremio independiente, por separado de la UTA.
En la rueda de prensa, Noemí Segovia denunció que ayer a la mañana efectivos policiales golpearon a sus hijos Ezequiel (de nueve años) y Néstor (de 16) y "quemaron y rompieron todo en el comedor comunitario" que funcionaba en Sarmiento y Joaquín V. González, en Moreno. El delegado Segovia, a su vez, negó que su casa se encuentre ubicada en un terreno usurpado y relacionó el ataque con el reclamo gremial.
El servicio en las seis líneas del subte y el Premetro se realizó ayer con normalidad, tras finalizar la medida de fuerza. Según informó Metrovías, el paro terminó a las 5 de la madrugada y el servicio sufrió algunas demoras normales dentro del cronograma habitual. Pero, la tensión renació al mediodía de ayer tras la denuncia de Segovia, que dijo que su casa fue atacada por "una patota" como medida de intimidación. (NA-Télam)
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