Suscita perplejidad el caso del médico que atacó a militares

El suboficial resultó herido, pero sobrevivirá

ALIENADO. Hasan, de 39 años, mató a 13 soldados e hirió a 30. REUTER
ALIENADO. Hasan, de 39 años, mató a 13 soldados e hirió a 30. REUTER
07 Noviembre 2009
WASHINGTON.- Pesar, estupor y muchas preguntas sin respuestas fueron las notas dominantes en Estados Unidos frente al baño de sangre perpetrado el jueves por un psiquiatra militar en una base de Texas, que acabó con la vida de 13 personas y dejó heridas a otras 30. No se sabe a ciencia cierta la causa de una masacre que nadie pudo prevenir. ¿El psiquiatra actuó por miedo a su próximo destino, Afganistán? ¿Por motivos religiosos, odio al Ejército, o simple frustración personal?
Nidal Malik Hasan, de 39 años, destinado a Fort Hood desde julio, había criticado abiertamente las campañas en Irak y en Afganistán y llevaba tiempo intentando abandonar el Ejército. Cuatro balazos de una policía civil pudieron frenar al suboficial después de que este comenzó a disparar contra sus compañeros en la base de Fort Hood, situada en el corazón de Texas. Doce de las 13 víctimas mortales eran soldados. De los 30 heridos, 28 se hallan estables, entre ellos el tirador, tras ser intervenidos quirúrgicamente.

Relatos enloquecedores

Hasan, que continúa conectado a un respirador artificial pero con posibilidades de sobrevivir, iba a ser enviado a una zona de guerra por primera vez desde que se unió al Ejército, en 1995. Su primo, Nader Hasan, declaró que Nidal estaba mortificado porque lo enviaban a Afganistán. "Lo trastocaron los relatos que a diario oía de pacientes sobre los horrores que vivieron allí. Tenía pesadillas", añadió. El suboficial trabajó seis años en el hospital Walter-Reed en Washington, primer destino de los heridos de guerra, antes de ser enviado a Ford Hood.
Algunos testigos de la masacre contaron que Hasan gritó "Allahu Akbar" (Alá es grande) antes de abrir fuego. El psiquiatra es un musulmán que rezaba al menos una vez al día. Una tía contó que Hasan sufría bromas y agresiones verbales debido a su fe. Un imán de la mezquita en Silver Spring, Maryland, adonde solía acudir, aseguró que jamás había manifestado tendencias extremistas.
Investigadores revisaron la vivienda de Hasan en busca de indicios que revelen los motivos de sus actos. Hace poco había empezado a regalar sus muebles y otros bienes, entre ellos un Corán. Según vecinos, en las últimas semanas Hasan había empezado a llevar vestimenta árabe. El reconocido grupo musulmán estadounidense Council on American-Islamic Relations (Cair) condenó "el cobarde ataque en la forma más dura posible" y reclamó "que el autor sea castigado con todo el peso de la ley".

Un agresor desencadenó otro drama sangriento en Orlando
Apenas un día después de la masacre que conmovió a los estadounidenses, un hombre armado mató ayer al menos a una persona e hirió a cinco en un edificio de oficinas de Orlando, Florida. El agresor fue apresado en la casa de su madre, adonde se refugió tras abandonar el edificio.
El ataque se produjo en el complejo Gateway Center en el centro de Orlando, próximo al Lago Ivanhoe. El agresor es Jason Rodríguez, de unos 40 años, ex empleado de una empresa de ingeniería y arquitectura que está en el edificio de oficinas de 16 pisos. Un directivo de la empresa "Reynolds, Smith and Hills" explicó que Rodríguez trabajó en la compañía hasta junio de 2007, cuando fue despedido por problemas de conducta. (Télam- DPA)

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