Berlusconi justifica su relación con una joven

El primer ministro intenta aclarar su relación con la napolitana Noemí Letizia, de 18 años, que derivó en su divorcio de Verónica Lario. En un libro escrito por un periodista, el gobernante de 73 años se defiende de las críticas. "Incompleto y falso", comentó un diario.

07 Noviembre 2009
ROMA.- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, desmintió las acusaciones de sus escándalos sexuales en el libro "Donne di Cuori", de su amigo y periodista Bruno Vespa, según adelantaron medios italianos.
En el libro, de dos volúmenes, Berlusconi intenta entre otros aspectos aclarar su relación con la joven napolitana Noemí Letizia, que desencadenó un escándalo en el país y derivó en el divorcio de su mujer, Verónica Lario. En amplias entrevistas con Vespa, un presentador de la televisión pública italiana RAI, Berlusconi niega haber mantenido relaciones con la joven.
Por otro lado, sugiere que cualquiera se habría comportado como él de estar en su posición, informa el diario milanés "Corriere della Sera".
Desde su debilidad por las mujeres guapas al dolor interno que le causa la enorme carga del liderazgo, Berlusconi compara los aprietos que sufrió con los que afrontaron otros como Enrique VIII o el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Según el diario romano "La Repubblica", crítico con el mandatario, el libro es "incompleto, falso y llega 175 días tarde".

Crucifijos en las aulas

Por otra parte, Berlusconi, aseguró que su país mantendrá los crucifijos en las aulas pese a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que el martes pasado lo consideró una violación del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones. "Mantenemos el crucifijo", declaró en Roma el mandatario conservador. La sentencia del tribunal no es "coercitiva", justificó, por lo que la cruz seguirá colgando en las aulas italianas independientemente de los recursos presentados por el gobierno en Estrasburgo. "El veredicto de la Corte de Estrasburgo logró un pequeño milagro: el de unir a casi todo el país para defender el símbolo del cristianismo", escribió Massimo Franco, editorialista del influyente diario  "Corriere della Sera".
También la Iglesia en España rechazó la sentencia del tribunal europeo, que calificó de injusta y lamentable. "El crucifijo es un símbolo de respeto a la dignidad de la persona desde su nacimiento hasta su muerte natural", señaló en Madrid el secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino. "La cruz es un símbolo de libertad; es iluso pretender que no exista en el ámbito público", añadió. "Donde no hay crucifijo, no hay distinción entre la Iglesia y el Estado. Si desaparece, perderemos los logros de la cultura europea: al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", completó el prelado. (DPA-AFP-NA)

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