06 Noviembre 2009 Seguir en 
WASHINGTON.- Doce personas murieron y al menos 31 resultaron heridas, algunas de gravedad, durante un tiroteo registrado ayer en una base militar de Texas. Entre los muertos se cuenta el presunto tirador, un soldado estadounidense que posiblemente no actuó solo: otros dos soldados fueron arrestados como posibles cómplices, informó el teniente general Bob Cone, comandante de la base. La base ha sido clausurada temporalmente para atender a los heridos. Entre los muertos también se cuenta un policía civil. Todas las víctimas son adultos.
Fort Hood, donde se produjo el incidente, es la base militar más grande del mundo. Alberga a unas 70.000 personas, 42.000 de ellas soldados, y es el lugar donde se concentran las tropas antes de ser enviadas a distintos frentes de conflicto. Actualmente hay allí varias unidades que actuaron en las guerras de Irak y Afganistán.
Sitio privilegiado
Dentro del gigantesco complejo ubicado 100 km al norte de la capital texana hay nueve escuelas para hijos de militares. La base es conocida como "El gran Lugar" (The great place) por las buenas condiciones de vida que ofrece. Incluye una serie de infraestructuras para los soldados y sus familias como alojamientos, espacios de ocio, lagos, un pequeño puerto de yates y establecimientos de cuidados sanitarios, entre otros.
De momento no hay claridad sobre las motivaciones del sangriento episodio que motivó que el presidente, Barack Obama, citara con urgencia a sus asesores de seguridad y a todos los miembros del gabinete. Posteriormente, Obama se refirió a "un espantoso brote de violencia" y llamó a rezar por las víctimas y sus familiares. "Ya es duro cuando nuestros soldados pierden la vida en misiones en el exterior. Es horripilante cuando lo hacen en incidentes en como éste sus propias bases en suelo estadounidense", dijo en conferencia de prensa. Obama se mantenía ayer en contacto con el Pentágono, con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Seguridad Interna para garantizar la seguridad interior.
A las 13.30, hora local
El tiroteo comenzó en un centro donde se revisa la salud de los soldados y donde reciben tratamiento antes de sus misiones en el exterior, dijo el jefe de la base. Alrededor de las 13.30 hora local, mientras se realizaban preparativos de un acto de graduación, dos soldados uniformados abrieron fuego contra sus compañeros con sendos rifles M16 en el interior del centro de salud. Inmediatamente se generó un intenso tiroteo. El atacante muerto fue identificado como Malik Nadal Hassan, de unos 40 años de edad. Hace poco más de un año, durante un altercado, un soldado mató a balazos a su teniente y luego se suicidó. En julio, otro soldado asesinó a su compañero Ryan Richard Schlak. Ambos eran miembros de la División 1 de Caballería que había regresado del conflicto en Irak. Hace sólo tres meses, el soldado Jared Lee Bottorff fue acusado de asesinar a otro uniformado de Fort Hood al iniciarse una pelea entre los militares en la casa de uno de ellos.
Desórdenes mentales
Por el momento, el FBI ha descartado que se trate de un acto terrorista y agentes de este cuerpo se han trasladado a la base para investigar lo sucedido. Desde hace un año, el Ejército estadounidense está sufriendo cifras récords de suicidios y de casos de desórdenes mentales y estrés relacionado con el despliegue de operativos en las guerras de Irak y Afganistán. El Departamento de Defensa de Estados Unidos registró un fuerte aumento de trastornos psíquicos en soldados que realizaron misiones en Irak y Afganistán. La cantidad de casos de estrés pos traumático aumentó en 2008 un 47%. En 2007 se diagnosticó este problema en unos 14.000 soldados; un año antes eran sólo 9.500. El mayor incremento porcentual, de casi un 55%, se dio entre los marines.
Desde Irak
Desde el inicio de la guerra en Irak en 2003, casi 40.000 militares mostraron síntomas de estrés pos traumático. "Los afectados reviven una y otra vez las experiencias traumáticas. Se aíslan, son muy irritables y sufren problemas de concentración y de insomnio, entre otros", dijo un médico militar. Asimismo, en 2007 e reportó la muerte de 121 soldados por suicidio, lo que supone un incremento del 20% con respecto al año anterior y representa la tasa más alta desde 1980. Al menos 34 soldados se quitaron la vida en Irak en 2008, 27 casos más que en 2006. Las guerras de Irak y en Afganistán suponen una presión importante para los soldados destinados en esos países, debido a la prolongación de los conflictos. Las tasas de suicidios siempre tienden a bajar cuando los soldados se encuentran destinados en regiones de conflicto en forma fija, pero esta tendencia se ha invertido.
Una instalación "extremadamente segura"
Fort Hood, situada en el corazón del sureño Estado de Texas, cubre cerca de 880 kilómetros cuadrados y siempre ha sido descrita como extremadamente segura. Es la única con capacidad para acoger dos divisiones armadas. El complejo recibe su nombre del general confederado John Bell Hood, que participó en la Guerra de Secesión del siglo XIX.
En mayo sucedió algo similar en Irak
El tiroteo recuerda una matanza que tuvo lugar en mayo en Irak, cuando un militar estadounidense mató a balazos a cinco de sus compañeros. Lo sucedido ayer vuelve a poner de luto el país. En agosto, siete personas fueron asesinadas en un campamento en Georgia, y en abril un vietnamita abrió fuego en un centro para inmigrantes y mató a 13 de ellos. (Reuters-Especial)
Fort Hood, donde se produjo el incidente, es la base militar más grande del mundo. Alberga a unas 70.000 personas, 42.000 de ellas soldados, y es el lugar donde se concentran las tropas antes de ser enviadas a distintos frentes de conflicto. Actualmente hay allí varias unidades que actuaron en las guerras de Irak y Afganistán.
Sitio privilegiado
Dentro del gigantesco complejo ubicado 100 km al norte de la capital texana hay nueve escuelas para hijos de militares. La base es conocida como "El gran Lugar" (The great place) por las buenas condiciones de vida que ofrece. Incluye una serie de infraestructuras para los soldados y sus familias como alojamientos, espacios de ocio, lagos, un pequeño puerto de yates y establecimientos de cuidados sanitarios, entre otros.
De momento no hay claridad sobre las motivaciones del sangriento episodio que motivó que el presidente, Barack Obama, citara con urgencia a sus asesores de seguridad y a todos los miembros del gabinete. Posteriormente, Obama se refirió a "un espantoso brote de violencia" y llamó a rezar por las víctimas y sus familiares. "Ya es duro cuando nuestros soldados pierden la vida en misiones en el exterior. Es horripilante cuando lo hacen en incidentes en como éste sus propias bases en suelo estadounidense", dijo en conferencia de prensa. Obama se mantenía ayer en contacto con el Pentágono, con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Seguridad Interna para garantizar la seguridad interior.
A las 13.30, hora local
El tiroteo comenzó en un centro donde se revisa la salud de los soldados y donde reciben tratamiento antes de sus misiones en el exterior, dijo el jefe de la base. Alrededor de las 13.30 hora local, mientras se realizaban preparativos de un acto de graduación, dos soldados uniformados abrieron fuego contra sus compañeros con sendos rifles M16 en el interior del centro de salud. Inmediatamente se generó un intenso tiroteo. El atacante muerto fue identificado como Malik Nadal Hassan, de unos 40 años de edad. Hace poco más de un año, durante un altercado, un soldado mató a balazos a su teniente y luego se suicidó. En julio, otro soldado asesinó a su compañero Ryan Richard Schlak. Ambos eran miembros de la División 1 de Caballería que había regresado del conflicto en Irak. Hace sólo tres meses, el soldado Jared Lee Bottorff fue acusado de asesinar a otro uniformado de Fort Hood al iniciarse una pelea entre los militares en la casa de uno de ellos.
Desórdenes mentales
Por el momento, el FBI ha descartado que se trate de un acto terrorista y agentes de este cuerpo se han trasladado a la base para investigar lo sucedido. Desde hace un año, el Ejército estadounidense está sufriendo cifras récords de suicidios y de casos de desórdenes mentales y estrés relacionado con el despliegue de operativos en las guerras de Irak y Afganistán. El Departamento de Defensa de Estados Unidos registró un fuerte aumento de trastornos psíquicos en soldados que realizaron misiones en Irak y Afganistán. La cantidad de casos de estrés pos traumático aumentó en 2008 un 47%. En 2007 se diagnosticó este problema en unos 14.000 soldados; un año antes eran sólo 9.500. El mayor incremento porcentual, de casi un 55%, se dio entre los marines.
Desde Irak
Desde el inicio de la guerra en Irak en 2003, casi 40.000 militares mostraron síntomas de estrés pos traumático. "Los afectados reviven una y otra vez las experiencias traumáticas. Se aíslan, son muy irritables y sufren problemas de concentración y de insomnio, entre otros", dijo un médico militar. Asimismo, en 2007 e reportó la muerte de 121 soldados por suicidio, lo que supone un incremento del 20% con respecto al año anterior y representa la tasa más alta desde 1980. Al menos 34 soldados se quitaron la vida en Irak en 2008, 27 casos más que en 2006. Las guerras de Irak y en Afganistán suponen una presión importante para los soldados destinados en esos países, debido a la prolongación de los conflictos. Las tasas de suicidios siempre tienden a bajar cuando los soldados se encuentran destinados en regiones de conflicto en forma fija, pero esta tendencia se ha invertido.
Una instalación "extremadamente segura"
Fort Hood, situada en el corazón del sureño Estado de Texas, cubre cerca de 880 kilómetros cuadrados y siempre ha sido descrita como extremadamente segura. Es la única con capacidad para acoger dos divisiones armadas. El complejo recibe su nombre del general confederado John Bell Hood, que participó en la Guerra de Secesión del siglo XIX.
En mayo sucedió algo similar en Irak
El tiroteo recuerda una matanza que tuvo lugar en mayo en Irak, cuando un militar estadounidense mató a balazos a cinco de sus compañeros. Lo sucedido ayer vuelve a poner de luto el país. En agosto, siete personas fueron asesinadas en un campamento en Georgia, y en abril un vietnamita abrió fuego en un centro para inmigrantes y mató a 13 de ellos. (Reuters-Especial)







