En enero de 2006, votaron enfrentados en el juicio político que concluyó con la destitución de la camarista penal Alicia Freidenberg. Ayer, el alperovichista Antonio Raed y el peronista Alejandro Sangenis volvieron a discrepar, esta vez sobre el fallo de la Corte que repuso a la magistrada.
"El Poder Judicial se excedió al tomar esta decisión. Lamentablemente, el equilibrio de poderes se encuentra hoy seriamente amenazado, ya que se ha instalado una suerte de Gobierno de los jueces", fustigó el actual legislador, quien votó por la destitución.
El parlamentario afirma que el fallo le causó estupor porque, según entiende, se incurrió en un "tremendismo jurídico" al anular una decisión de mérito del Poder Legislativo sobre el comportamiento de una jueza.
Raed reivindicó el artículo 51 del Código Procesal Constitucional (declarado inconstitucional por la Corte), que excluía la posibilidad de revisar, por la vía de amparo, las conclusiones tomadas en un juicio político que hubiese respetado las garantías del debido proceso legal y de la defensa en juicio, tal como -subraya- se dio en el caso Freidenberg.
"Ahora, la Legislatura ve menguadas sus potestades naturales. La esencia del juicio político es ponderar, desde una óptica política y no jurídica, la conducta y las decisiones de los jueces. Ellos están ejerciendo, de manera genérica y sin límite alguno, el control de constitucionalidad sobre las normas sancionadas por la Legislatura, las que se encuentran permanentemente sometidas al supra-veto judicial", planteó.
"Los levantamanos"
"El proceso para la destitución de Freidenberg fue una carnicería canibalesca para el celuloide", definió Sangenis, quien en 2006 se pronunció por la absolución de la camarista. "Entonces, los levantamanos del oficialismo, una vez más, sepultaron la República. Con la actual sentencia, en cambio, se afianzan las instituciones: por fin, se hizo justicia".
El titular del Movimiento Popular 3 Banderas aseveró que durante el juicio político la bancada del PJ tenía más interés en mostrar una Legislatura firme ante el Poder Judicial que en preocuparse por el caso bajo estudio.
El ex legislador cargó fuertemente en contra del titular de la Corte, Antonio Estofán, quien avaló la destitución con su voto en disidencia en el fallo que restituyó a la magistrada. "Fue coherente con su obediencia debida a José Alperovich, propia de un país bananero", condenó.
El dirigente opositor se preguntó quién va a pagar el costo económico de la separación de Freidenberg, que tendría un resarcimiento millonario por haberes caídos, daño moral y lucro cesante por los casi cuatro años alejada de Tribunales.
"El Poder Judicial se excedió al tomar esta decisión. Lamentablemente, el equilibrio de poderes se encuentra hoy seriamente amenazado, ya que se ha instalado una suerte de Gobierno de los jueces", fustigó el actual legislador, quien votó por la destitución.
El parlamentario afirma que el fallo le causó estupor porque, según entiende, se incurrió en un "tremendismo jurídico" al anular una decisión de mérito del Poder Legislativo sobre el comportamiento de una jueza.
Raed reivindicó el artículo 51 del Código Procesal Constitucional (declarado inconstitucional por la Corte), que excluía la posibilidad de revisar, por la vía de amparo, las conclusiones tomadas en un juicio político que hubiese respetado las garantías del debido proceso legal y de la defensa en juicio, tal como -subraya- se dio en el caso Freidenberg.
"Ahora, la Legislatura ve menguadas sus potestades naturales. La esencia del juicio político es ponderar, desde una óptica política y no jurídica, la conducta y las decisiones de los jueces. Ellos están ejerciendo, de manera genérica y sin límite alguno, el control de constitucionalidad sobre las normas sancionadas por la Legislatura, las que se encuentran permanentemente sometidas al supra-veto judicial", planteó.
"Los levantamanos"
"El proceso para la destitución de Freidenberg fue una carnicería canibalesca para el celuloide", definió Sangenis, quien en 2006 se pronunció por la absolución de la camarista. "Entonces, los levantamanos del oficialismo, una vez más, sepultaron la República. Con la actual sentencia, en cambio, se afianzan las instituciones: por fin, se hizo justicia".
El titular del Movimiento Popular 3 Banderas aseveró que durante el juicio político la bancada del PJ tenía más interés en mostrar una Legislatura firme ante el Poder Judicial que en preocuparse por el caso bajo estudio.
El ex legislador cargó fuertemente en contra del titular de la Corte, Antonio Estofán, quien avaló la destitución con su voto en disidencia en el fallo que restituyó a la magistrada. "Fue coherente con su obediencia debida a José Alperovich, propia de un país bananero", condenó.
El dirigente opositor se preguntó quién va a pagar el costo económico de la separación de Freidenberg, que tendría un resarcimiento millonario por haberes caídos, daño moral y lucro cesante por los casi cuatro años alejada de Tribunales.
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