05 Noviembre 2009 Seguir en 
TEGUCIGALPA.- El mandatario de facto de Honduras, Roberto Micheletti, pretende encabezar el gobierno de unidad nacional que, según el acuerdo Tegucigalpa-San José, debe constituirse hoy. Manuel Zelaya, el presidente derrocado que reclama la vuelta al poder, rechaza la intención de su enemigo político y ayer pidió a Washington que defina si sigue reclamando su restitución en el poder, como lo hizo al principio.
Según Vilma Morales, vocera de Micheletti, este mantendría la titularidad del Ejecutivo hasta que el Congreso decida sobre la restitución de Zelaya, tal como lo estableció el acuerdo. Micheletti le envió a Zelaya una carta firmada por su ministro de la Presidencia, Rafael Pineda Ponce, en la que le pide que proporcione "sin demora" una lista de 10 ciudadanos para escoger los servidores públicos que habrán de integrar el gobierno de unidad y reconciliación.
Zelaya dijo en varias oportunidades que si el Congreso no lo restituye hoy para encabezar el gobierno de unidad nacional el acuerdo quedaría roto, motivo por el cual también criticó la "maniobra dilatoria" del Congreso de consultar a la Corte Suprema de Justicia, y a otras instituciones, antes de reunirse en plenario para votar su restitución. La consulta a la Corte sobre la correspondencia de restituir a Zelaya era, en rigor, la propuesta que enarboló Micheletti durante las negociaciones previas a la gestión del gobierno de Estados Unidos que, se suponía entonces, consiguió destrabar las crisis.
En tanto, el Departamento de Estado norteamericano reiteró ayer su condena al golpe de Estado del 28 de junio y dijo que sigue reclamando la restitución en el poder de Zelaya. "Nuestra oposición" al golpe y a la destitución "fue muy clara desde el principio", afirmó un vocero, en respuesta a una carta de Zelaya en la que pregunta si Washington cambió su postura frente a Honduras. (Télam)
Según Vilma Morales, vocera de Micheletti, este mantendría la titularidad del Ejecutivo hasta que el Congreso decida sobre la restitución de Zelaya, tal como lo estableció el acuerdo. Micheletti le envió a Zelaya una carta firmada por su ministro de la Presidencia, Rafael Pineda Ponce, en la que le pide que proporcione "sin demora" una lista de 10 ciudadanos para escoger los servidores públicos que habrán de integrar el gobierno de unidad y reconciliación.
Zelaya dijo en varias oportunidades que si el Congreso no lo restituye hoy para encabezar el gobierno de unidad nacional el acuerdo quedaría roto, motivo por el cual también criticó la "maniobra dilatoria" del Congreso de consultar a la Corte Suprema de Justicia, y a otras instituciones, antes de reunirse en plenario para votar su restitución. La consulta a la Corte sobre la correspondencia de restituir a Zelaya era, en rigor, la propuesta que enarboló Micheletti durante las negociaciones previas a la gestión del gobierno de Estados Unidos que, se suponía entonces, consiguió destrabar las crisis.
En tanto, el Departamento de Estado norteamericano reiteró ayer su condena al golpe de Estado del 28 de junio y dijo que sigue reclamando la restitución en el poder de Zelaya. "Nuestra oposición" al golpe y a la destitución "fue muy clara desde el principio", afirmó un vocero, en respuesta a una carta de Zelaya en la que pregunta si Washington cambió su postura frente a Honduras. (Télam)







