Volcó, chocó contra un poste y murió

Un hombre de 32 años iba por la ruta 304 cuando su auto sufrió un desperfecto mecánico.

02 Noviembre 2009
Un hombre de 32 años murió la noche del sábado, luego de sufrir un terrible accidente en San Javier. "Estaba volviendo para la capital, rumbo a su trabajo. No sabemos si se le cruzó un animal, pero terminó volcando y chocó contra un poste", dijo consternada Alejandra Rojas, hermana de la víctima.
Eran las 22.45 cuando Sergio Rubén Rojas se subió a su Renault Megane azul. El hombre estaba junto a un grupo de familiares en una casa situada a la altura del kilómetro 16 de la ruta provincial 340. Abordó su vehículo y comenzó a bajar por el cerro San Javier.
El percance se produjo a un kilómetro y medio de allí. A 600 metros del club Juventud, el hombre perdió el control de su rodado.
"De acuerdo con lo manifestado por un vecino, se escuchó primero un reventón y luego un golpe fortísimo. De inmediato se cortó la luz de su casa. El salió a ver qué había pasado y se dio cuenta de que había ocurrido un accidente", relató el comisario Sergio Giménez, jefe de la comisaría de El Corte, que intervino en el caso.
Según las primeras pericias, el Megane sufrió un desperfecto mecánico. "Aparentemente, se le reventó el neumático trasero del lado derecho. Además, el auto tiene la campana de freno quebrada. Quizás eso haya originado la tragedia", detalló Giménez.
El rodado derrapó y se salió del camino. Luego, comenzó a dar tumbos hasta chocar contra una columna que sostiene el tendido eléctrico. "El impacto fue tan fuerte que la columna quedó partida a la mitad", relató la hermana de la víctima.
El Megane quedó destrozado. Tras la impresionante colisión, acabó clavado en una zanja de tres metros de profundidad.
Un vecino, identificado por la Policía como Luis Alderete, fue el primero en llegar al lugar. El auxilió al automovilista, que había salido despedido del rodado y aún estaba con vida. Rápidamente llamó una ambulancia; en esos momentos, los familiares de Rojas llegaron al lugar.
Según fuentes policiales, como la asistencia médica no acudía, un vecino le prestó su camioneta a los parientes de la víctima y partieron rumbo al hospital. "Anduvieron unos cuatro kilómetros, hasta que se encontraron con la ambulancia. Hicieron el traslado, pero para cuando llegaron al carrillo el hombre ya había fallecido", informaron fuentes policiales. La tragedia causó conmoción en el barrio Nicolás Avellaneda IV, de Yerba Buena, donde residía Rojas. El hombre, que tiene una hija de cinco años, era empleado de un negocio de la capital. Por orden de la fiscala Adriana Giannoni, el vehículo quedará secuestrado hasta que se efectúen los peritajes.

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