23 Marzo 2003 Seguir en 
APURO POR EL CORRALON.-El Gobierno nacional trata de acelerar la apertura definitiva del corralón. La intención es definirlo antes de las próximas elecciones ya que sería un broche de oro para finalizar su gestión. Anima la idea el hecho de que las consecuencias dentro del sistema financiero serían bajas si tenemos en cuenta cual fue el comportamiento previo de los ahorristas que ya habían logrado liberarse del corralón. En otro orden de cosas, la caída continua del dólar ha provocado cierta preocupación al Banco Central quien busca ayuda en el FMI para modificar ciertas metas que le permita una mayor intervención en el mercado cambiario. Para finalizar, el Gobierno logró que se aprueben las metas acordadas con el FMI a pesar de que ciertos puntos quedaron aún por resolver.
LO QUE FALTA.- El Ministerio de Economía está dando los primeros pasos para liberar completamente el corralón. Es intención del Gobierno tener definido su apertura antes de la fecha de las elecciones presidenciales. Faltando aún por liberar la suma de $17.500 millones que quedan de Certificados de Depósitos Reprogramados (CEDRO), el eje principal de la cuestión estaría en el matching (juego) que consiste en calzar las deudas por redescuentos con el vencimiento de los títulos públicos pesificados en poder de los bancos. En un principio, los redescuentos comenzarían a ser devueltos a partir del 2005 y en un plazo de 70 meses.
A CAMBIO DE...- El hecho de que se determine un cronograma para la devolución de los redescuentos permitiría a los bancos liberar el corralón a cambio de no cancelar la deuda en efectivo con el Banco Central. Algunas entidades abrieron el corralón ayudadas por el hecho de que no pidieron redescuentos. En cambio, otras instituciones con mayores problemas, tuvieron que diferir esta decisión.
FUNDAMENTACIONES.- Entre los argumentos que refuerzan la idea de abrir completamente el corralón figuran el comportamiento previo que tuvieron los demás ahorristas ante este suceso. Las decisiones entre los inversores estuvo dada entre los que optaron por mantener los fondos en los bancos esperando el fallo redolarizador y los que decidieron depositar los fondos en plazos fijos.
Por otro lado, hay una fuerte liquidez en los bancos y la diferencia dada entre los depósitos reprogramados y el dólar libre ha bajado paulatinamente en las últimas semanas.
DOLAR EN CAIDA.- Ante la caída del dólar durante los últimos días, el Banco Central busca nuevas medidas tendientes a modificar la tendencia bajista. En consecuencia, pedirá al FMI una modificación al acuerdo alcanzado a principios de año. El eje de la cuestión estaría en los límites impuestos por el Fondo en cuanto a la cantidad de dinero en circulación. Las restricciones sobre un aumento de la base monetaria ampliada y por ende un aumento en el dinero en circulación, no permite actualmente que el Banco Central actúe en el mercado cambiario comprando dólares.
MAS HERRAMIENTAS.- El hecho de una flexibilización en el acuerdo firmado meses atrás entre ambos organismos permitiría al Banco Central contar con más herramientas para el control de la divisa. Desde la compra de dólares y en contrapartida una inyección de pesos en el mercado hasta una disminución en la colocación de Lebac al ser necesario una menor absorción de fondos son las las alternativas más destacadas.
DEBERES APROBADOS.- El Gobierno logró que el FMI apruebe las metas que se habían acordado hace un par de meses atrás. A pesar de que el Gobierno daba como descontada tal aprobación, quedaron algunos puntos que no se cumplieron y que fueron perdonados de todos modos por el organismo internacional. El hecho de no haberse aprobado en el Congreso las modificaciones al Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (de una alícuota fija a una variable), la no instrumentación de la reforma normativa relativa al fortalecimiento de la supervisión y la regulación bancaria figuran entre los puntos aún no cumplidos.Con la aprobación de las metas, el FMI procedió a desembolsar unos U$ 307 millones que seguramente el gobierno destinará esos fondos para poder cubrir los compromisos pendiente con el organismo multilateral.
MISION CUMPLIDA.. A MEDIAS.- Para los próximos meses aún quedan ciertas pruebas para el gobierno si quiere mantener el respaldo del FMI. Queda aún por resolver temas relacionados al control de gasto fiscal, una mayor autonomía del Banco Central y la ampliación de la base impositiva. Podríamos decir: misión cumplida, pero a medias.







